Una vez más, algunos de nuestros funcionarios dejaron clara muestra de la falta de sentido común que los caracteriza. Me refiero a la bochornosa clausura del Tucumán Rock, show que por tercer año consecutivo se viene realizando en nuestra ciudad. Cada año vino demostrando no sólo un importante crecimiento en la concurrencia, sino también mayor profesionalismo por parte de los organizadores, además de la posibilidad de que la creciente movida rockera local pueda mostrarse en un escenario comparable con el de los grandes recitales a nivel nacional. Ante situaciones de este tipo, los músicos y quienes llegaron de otras provincias pensarán varias veces antes de regresar a nuestra provincia, sea por el rock o simplemente por disfrutar de nuestros paisajes. Seguramente, funcionarios de la vecina provincia de Salta se estarán relamiendo con la posibilidad, una vez más, de aprovechar lo que aquí se desecha por incompetencia.
Federico Falcón
Pje. Tambor de Tacuarí 1.139
S. M. de Tucumán
POLICIAS
Me adhiero a los conceptos del lector Miguel Angel López sobre el personal retirado y pensionado de la Policía e institutos penales de Tucumán. Venimos reclamando desde hace un largo tiempo la recomposición salarial, acorde con los haberes que perciben los policías de todo el territorio nacional. En virtud de un decreto de ley nacional promulgada y publicada en el Boletín Oficial, consideramos que los reclamos son muy razonables, teniendo en cuenta que han sido mal liquidados a nuestros haberes mensuales, lo que ha acumulado la deuda que se nos debe hacer efectivo. No peticionamos nada fuera de la ley, pero sí solicitamos que se nos pague lo que por ley nos corresponde.
Adalberto Hipólito Páez
Av. Vélez Sarsfield 1.649
Aguilares (Tucumán)
SALARIOS
¿Cómo puede ser que a un docente que gana hasta $ 1.200 de bolsillo o más se le quite el salario familiar? ¿Hasta cuándo nuestros gobernantes van a limitar nuestros sueldos? ¿Acaso nosotros, que los elegimos mediante el voto, pusimos un tope a sus abultados sueldos? Los docentes medios podemos tener hasta un tope de 42 horas cátedra; entonces, ¿para qué vamos a trabajar más? ¿para que después inventen otro decreto y sigan metiéndonos la mano en el bolsillo? ¿O es que en este año electoral necesitan de nuestros magros sueldos para sus campañas políticas? Quisiera que algunos de ellos me dijera si podrían vivir con un sueldo así, con tres hijos en edad adolescente y una madre de más de 70 años, a la que no le alcanza el sueldo ni siquiera para cubrir sus necesidades básicas, sin nadie que les dé una mano para ayudarlos, porque los otros tienen igual o menos que ellos. Espero que los gremios tomen cartas en el asunto y reviertan esta situación, porque de lo contrario la lucha pasada habrá sido en vano para algunos.
Marta Eugenia Medina
Alsina 1.042
S. M. de Tucumán
OLIGARQUIA
"Todavía hay peronistas que, en su afán de obtener privilegios, más bien parecen oligarcas. El funcionario que se sirve de su cargo es oligarca; no sirve al pueblo, sino a su desmesurada ambición. Esos no son peronistas; son oligarcas, ídolos de barro. Yo le tengo más miedo a la oligarquía que puede haber entre nosotros. Es fundamental que los jóvenes se graben esta idea, para que no sean los propios peronistas los que destruyan al peronismo". Estas palabras pertenecen a un encendido discurso efectuado por Eva Perón. Si ella viviera, comprendería cuán acertada estuvo en su afirmación. Los funcionarios "peronistas", junto con sus colegas de otros partidos (¿cómplices?), han formado una casta opulenta, manejada al mejor estilo corporativo, por lo que no es muy difícil diferenciarlos de lo que ellos llamaban, peyorativamente, "oligarquía". Confirmando esta idea, han sido los causantes inequívocos de la brecha (cada vez más grande) entre pobres y ricos. También son maquiavélicos creadores de una suerte de dictadura política, de la que es casi imposible escapar de causa de todos los vicios impuestos furtivamente por encima y a costa de nuestros valores. Esta aberración, que no es más que una grosera deformación de la democracia, parece ser la obra impecable de un genio del mal. El desorden provocado podría, en un futuro no muy lejano, configurar la causa de un derrumbe institucional generalizado.
Alberto Salvador Mellace
Avenida Roca 170
S. M. de Tucumán
SATANISMO
Tratando de no caer en lo que algunos mal intencionados pueden tildar de santurronería, y con el único propósito de alertar a quienes tenemos la responsabilidad de velar por la salud física y espiritual de la familia como base y pilar de nuestra sociedad, quiero hablar de algo que nadie menciona pero que existe: el satanismo. Así como los cultores de las religiones monoteístas adoramos y damos culto a un ser supremo, llámese Dios para los cristianos, Yahvé para los judíos o Alá para los musulmanes, existen otros seres que adoran y dan culto al demonio practicando el satanismo. La estrategia primera de este es negar la existencia, tanto de Dios como del demonio, y se llama ateísmo. La segunda es negar la ley natural establecida por Dios, que creó al ser humano como varón y mujer para que juntos fuesen una sola carne; propiciar lo contrario es homosexualidad. La tercera, que es negar que la vida comienza cuando el espermatozoide masculino fecunda al óvulo femenino e interrumpe voluntariamente este proceso natural, se llama aborto. La cuarta es matar a seres humanos por considerarlos inservibles y esto se llama eutanasia. La quinta es degradar a las personas usándolas como si fueran cosas, como ocurre con la prostitución, la esclavitud, la drogadicción y la desinformación. Fomentar y justificar esas prácticas forman parte del satanismo.
José Frías Silva
Tafí del Valle
(Tucumán)
PEATONES
Deseo defender a los que penosamente transitamos por calles, veredas y cualquier senda pública en ciudades y en pueblos tucumanos. Fácil es comprobar cómo automovilistas, motociclistas, enduristas, ciclistas y choferes de camiones, ómnibus, etcétera, discriminan a quienes no tenemos medios de locomoción que nos permitan evitar atropellos probables. En otros países e incluso en provincias mejor educadas de la República, el peatón es prioritario y se lo respeta. Es cierto que la educación de la mayoría deja mucho que desear, pero... ¿cómo hacer para esquivar en las veredas a los ciclistas, también a irresponsables motociclistas que hasta a contramano se meten en ellas? ¿Y las baldosas flojas? ¿Y las mesas y sillas de negocios?, etcétera. Demasiado fuerte para niños, mujeres, ancianos, madres con criaturas en cochecitos; total, tienen que aprender a defenderse, ¿no?
Hipólito A. Delgado
Bv. 9 de Julio 2.080
Yerba Buena-Tucumán




