04 Abril 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El sindicalista Víctor de Genaro, titular de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA), se quejó por la decisión del Ministerio de Trabajo de no convocar al Consejo del Salario Mínimo para debatir "democráticamente" ajustes de haberes en una mesa de negociación en la que participen empresarios y gremios.
De Genaro expresó que esta semana la CTA se convocará como parte de una exigencia de una convocatoria al consejo del salario, la producción y el trabajo. "Este consejo debería discutir el aumento salarial, y el Gobierno hace cinco meses que no lo convoca", apuntó. El titular de la CTA expresó que esta es una institución que debería funcionar todos los meses convocada por el ministro de Trabajo (Carlos Tomada) y no se convoca.
En tanto, el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) expresó que el previsible fracaso de las negociaciones entre la Unión Industrial Argentina y la Confederación General del Trabajo está induciendo a que el Estado nuevamente intervenga en la política salarial. Sin embargo, consignó: "el gobierno de Néstor Kirchner tiene poco margen porque debe laudar entre la conflictividad laboral y la presión inflacionaria". Más allá de esta cuestión, Idesa refirió que se puede aumentar los salarios sin avivar la puja distributiva achicando la amplia brecha que existe entre el costo laboral y el salario de bolsillo. (DyN)
De Genaro expresó que esta semana la CTA se convocará como parte de una exigencia de una convocatoria al consejo del salario, la producción y el trabajo. "Este consejo debería discutir el aumento salarial, y el Gobierno hace cinco meses que no lo convoca", apuntó. El titular de la CTA expresó que esta es una institución que debería funcionar todos los meses convocada por el ministro de Trabajo (Carlos Tomada) y no se convoca.
En tanto, el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) expresó que el previsible fracaso de las negociaciones entre la Unión Industrial Argentina y la Confederación General del Trabajo está induciendo a que el Estado nuevamente intervenga en la política salarial. Sin embargo, consignó: "el gobierno de Néstor Kirchner tiene poco margen porque debe laudar entre la conflictividad laboral y la presión inflacionaria". Más allá de esta cuestión, Idesa refirió que se puede aumentar los salarios sin avivar la puja distributiva achicando la amplia brecha que existe entre el costo laboral y el salario de bolsillo. (DyN)







