03 Abril 2005 Seguir en 
Una buena señal de que la economía está creciendo es sin dudas el hecho de que los bancos invadieron el mercado con créditos hipotecarios con tasas que van desde el 8 al 10%, con un plazo de hasta 20 años, índices menores a los que regían durante la Convertibilidad. También mejora la oferta de préstamos personales, prendarios, a jubilados, etcétera. En las entidades crediticias basan esta expansión en la exitosa la salida del defaul y, fundamentalmente, porque los argentinos comienzan a recuperar la confianza en su país. Además, las mejoras en los salarios generaron una mayor demanda, por lo que los bancos salieron al mercado a captar clientes.
Desde el propio Banco Central se propician nuevas medidas que apuntan a incentivar a la población a tomar créditos. La tendencia comenzó a consolidarse en enero de este año y de acuerdo con cifras del Banco Central, los préstamos hipotecarios crecieron 1,1% respecto del mes anterior y 14 % en la comparación interanual.
Por su parte, un informe de la Asociación de Bancos Privados de capital nacional (ADEBA), destacó que en febrero el stock de préstamos hipotecarios registró la segunda variación positiva desde que comenzara la crisis.
Los ejecutivos de distintos bancos consultados por LA GACETA coincidieron en señalar que el interés va creciendo con el correr de las semanas. Sostienen que hay muchas averiguaciones y que el mercado se está moviendo después de algunos años. Según los especialistas, la tendencia se irá acentuando durante todo este año.
Prevén una expansión para este año
Tras cinco años de caída, los préstamos otorgados por los bancos, nacionales y extranjeros, que operan en el país volvieron a crecer durante 2004. En su boletín de Estabilidad Financiera, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) sostiene que el aumento de los créditos fue del 26% en todo 2004 y del 30%, durante el segundo semestre del año anterior. La estabilidad financiera es un estado de situación en donde el sector de servicios financieros puede canalizar los ahorros de la población y proveer un servicio nacional de pagos de una manera eficiente, segura y sostenible en el tiempo, señala el informe oficial. Según el Central, en el segundo semestre de 2004, el sistema financiero aceleró su proceso de normalización, acentuando las condiciones que caracterizan un mayor grado de estabilidad financiera. Este comportamiento, según el BCRA, se viene gestando en un contexto macroeconómico favorable, identificado tanto por un importante superávit fiscal como por una sana política monetaria.
El desarrollo positivo de la economía, como la expansión de la producción y del consumo privado y el desempeño fiscal, contribuyen notablemente a la normalización de la actividad financiera. Desde ese contexto, el Banco Central señala que, para este año, existen perspectivas favorables sobre la evolución del empleo y del ingreso salarial para el corto y mediano plazo. A ese escenario se suma el bajo nivel de endeudamiento de los individuos que permitirá que más argentinos, incluso deudores, puedan ser sujetos de crédito para el presente ejercicio. Entre ellos, las operatorias de las entidades financieras apuntarán, particularmente, hacia las pequeñas y medianas empresas, dice el informe.
Los técnicos del Banco Central hablan de un nuevo panorama para el sistema financiero con la finalización del proceso de canje de la deuda pública. "Ello elimina uno de los factores de incertidumbre más importantes que vienen pesando sobre el sistema financiero y sobre la economía, en general", puntualizan.
Por esa razón, pronostican que para 2005 se espera que continúen las tendencias respecto del flujo de capitalizaciones y el aumento en la rentabilidad del sistema financiero. Esto último, advierten, surgirá a partir de la continuidad del crecimiento del crédito privado (con buena relación entre el riesgo y la rentabilidad) y de servicios financieros generales. Como conclusión, el Boletín de Estabilidad Financiera del Banco Central considera que no existen fuertes obstáculos para sostener y aumentar el nivel del crédito en la Argentina.
Préstamos hipotecarios
Los montos en pesos que se otorgan en créditos hipotecarios van de $ 5.000 a $ 350.000. Los plazos en meses varían entre 12 y 240 meses. La tasa fija nominal anual fluctúa entre de 9,5% y 12,9%. La tasa nominal variable se encuentra entre 6,9% y 12,9%. El ingreso mínimo requerido para el solicitante del préstamo va de $ 800 a $ 2.000.
Desde el propio Banco Central se propician nuevas medidas que apuntan a incentivar a la población a tomar créditos. La tendencia comenzó a consolidarse en enero de este año y de acuerdo con cifras del Banco Central, los préstamos hipotecarios crecieron 1,1% respecto del mes anterior y 14 % en la comparación interanual.
Por su parte, un informe de la Asociación de Bancos Privados de capital nacional (ADEBA), destacó que en febrero el stock de préstamos hipotecarios registró la segunda variación positiva desde que comenzara la crisis.
Los ejecutivos de distintos bancos consultados por LA GACETA coincidieron en señalar que el interés va creciendo con el correr de las semanas. Sostienen que hay muchas averiguaciones y que el mercado se está moviendo después de algunos años. Según los especialistas, la tendencia se irá acentuando durante todo este año.
Tras cinco años de caída, los préstamos otorgados por los bancos, nacionales y extranjeros, que operan en el país volvieron a crecer durante 2004. En su boletín de Estabilidad Financiera, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) sostiene que el aumento de los créditos fue del 26% en todo 2004 y del 30%, durante el segundo semestre del año anterior. La estabilidad financiera es un estado de situación en donde el sector de servicios financieros puede canalizar los ahorros de la población y proveer un servicio nacional de pagos de una manera eficiente, segura y sostenible en el tiempo, señala el informe oficial. Según el Central, en el segundo semestre de 2004, el sistema financiero aceleró su proceso de normalización, acentuando las condiciones que caracterizan un mayor grado de estabilidad financiera. Este comportamiento, según el BCRA, se viene gestando en un contexto macroeconómico favorable, identificado tanto por un importante superávit fiscal como por una sana política monetaria.
El desarrollo positivo de la economía, como la expansión de la producción y del consumo privado y el desempeño fiscal, contribuyen notablemente a la normalización de la actividad financiera. Desde ese contexto, el Banco Central señala que, para este año, existen perspectivas favorables sobre la evolución del empleo y del ingreso salarial para el corto y mediano plazo. A ese escenario se suma el bajo nivel de endeudamiento de los individuos que permitirá que más argentinos, incluso deudores, puedan ser sujetos de crédito para el presente ejercicio. Entre ellos, las operatorias de las entidades financieras apuntarán, particularmente, hacia las pequeñas y medianas empresas, dice el informe.
Los técnicos del Banco Central hablan de un nuevo panorama para el sistema financiero con la finalización del proceso de canje de la deuda pública. "Ello elimina uno de los factores de incertidumbre más importantes que vienen pesando sobre el sistema financiero y sobre la economía, en general", puntualizan.
Por esa razón, pronostican que para 2005 se espera que continúen las tendencias respecto del flujo de capitalizaciones y el aumento en la rentabilidad del sistema financiero. Esto último, advierten, surgirá a partir de la continuidad del crecimiento del crédito privado (con buena relación entre el riesgo y la rentabilidad) y de servicios financieros generales. Como conclusión, el Boletín de Estabilidad Financiera del Banco Central considera que no existen fuertes obstáculos para sostener y aumentar el nivel del crédito en la Argentina.
Préstamos hipotecarios
Los montos en pesos que se otorgan en créditos hipotecarios van de $ 5.000 a $ 350.000. Los plazos en meses varían entre 12 y 240 meses. La tasa fija nominal anual fluctúa entre de 9,5% y 12,9%. La tasa nominal variable se encuentra entre 6,9% y 12,9%. El ingreso mínimo requerido para el solicitante del préstamo va de $ 800 a $ 2.000.







