CARTAS

01 Abril 2005
RUTA 38
Siguiendo atentamente la información que brinda LA GACETA desde mediados de 1998, en editoriales, cartas de lectores y declaraciones de legisladores, llego a la conclusión de que se está gestando una gran defraudación a la provincia. Lo que se construye no es una autopista ni una autovía, sino una simple ruta más, que no está en 3 km al este de la actual, sino a la latitud de Monteros, que queda a unos 6 km. De modo que quien viaje hasta dicha ciudad o más al sur, tendrá que recorrer una distancia de casi el 10% mayor que por la ruta actual. A nadie le conviene. Las fuerzas vivas del sur tucumano tienen razón al exigir que se construya una verdadera autopista hasta Alberdi. Asimismo, el puente que se construye sobre el río Balderrama parece tener apenas pocos más de 10 m (según fotografía del diario del 20/2). Se dijo que no tendrá veredas porque no podrán utilizarlo peatones ni ciclistas. ¿Quién lo va a impedir? Por favor, que los profesionales de Vialidad nacional y de Vialidad provincial realicen las aclaraciones que reclama la comunidad.
Enrique J. Würschmidt
Laprida 765
S. M. de Tucumán

LOS FEOS
Los del gremio de los feos casi sufrimos un shock cuando leímos en LA GACETA que investigadores de la Universidad de Harvard descubrieron que los lindos ganan entre un 10 y un 15% más que los feos. Para no deprimirse sugiero esta terapia tanguera: escuchar todos los días al levantarse la milonga "Se dice de mí", interpretada por Tita Merello. A la protagonista, los otros la ven "fiera", chueca, de nariz puntiaguda y boca grande. Pero ella no se da por enterada y, en cambio, rescata sus ojos soñadores, su cutis de muñeca y otros encantos, y asegura que en el amor "a más de un gil dejó de a pie". Esta milonga nos da una gran lección: lo que importa es cómo se ve uno y cuánto se valora. Hace unos años, nos tiraron a matar con una pegadiza canción que decía: "que se mueran los feos". Hoy es Harvard. Pero nosotros sigamos adelante, tomando como modelos a tantos feos que triunfaron, como Barbra Streisand y Dustin Hoffman. Y para darnos ánimo tengamos siempre presente este refrán popular que repetían nuestras sabias abuelas: "la suerte de la fea, la linda la desea".
José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
S.M. de Tucumán

DEFENSORIA
En el Panorama Tucumano del 9/3, Federico Abel señala: "a comienzos de 2004 existía la sospecha de que la Legislatura, so pretexto de perder el control de la Defensoría del Pueblo, no se animaba a concursar el cargo como el vicegobernador había prometido". Concursado el cargo o no, me resisto a creer que un organismo creado y solventado por el Estado pueda defender con ecuanimidad al empleado público y proceder conforme a derecho. Esta reflexión tiene sustento en la actuación que le cupo a la Defensoría del Pueblo en el tratamiento del expediente Nº 1.655/221 Letra D-del 9/10/00 presentado por una profesional que prestó servicios en una repartición pública a quien le negaron el pago de sus haberes. En este caso puntual, la Defensoría procedió a emitir la Resolución Nº 156/11-03 del 7/03/03 recaído s/actuación Nº 519/03, e informada s/nota Nº 443/03 entre otros, al Ministerio de Gobierno y a la Secretaría del Interior exhortando a abonar dicha deuda enfatizando que se trataba de una cuestión alimentaria. La respuesta al exhorto fue el total silencio y la indiferencia, confirmando que la Defensoría es juez y parte.
Walter Fernando Abregú
abregufernando@hotmail.com

JUBILADOS
En su carta del 23/5 el lector Ernesto Caram puso en evidencia lo que quizás muchos tucumanos no sabíamos. Se trata de la injusticia que el Gobierno provincial efectúa con los docentes jubilados. Se les niega el 82% móvil que les corresponde en relación con los activos. Existe un fallo de la Suprema Corte de Justicia, que obliga al Estado a abonar correctamente esos salarios. Obedecer la orden judicial de hacer justicia con los docentes jubilados no reditúa a los deseos de perpetuidad. Cualquier acción demagógica, hasta la más mínima, es más rentable. "La casa está en orden", pero el patio está sucio y desornado. Creo imaginarme el pensamiento de estos gobernantes: "para qué ocuparnos de estas personas próximas a morir, que ni siquiera votan, lo cual hace que no arrojen ninguna productividad a nuestras apetencias". Triste destino que también les espera a los miles de docentes en actividad.
Carlos Alberto del Pino
Laprida 642
S.M. de Tucumán

RECONOCIMIENTO
Felicito a las autoridades de la Facultad de Medicina de la UNT por el homenaje al profesor de Anatomía, doctor Jorge Farall, por haber bautizado con su nombre el área de Clínica Médica del Instituto de Bioelectrónica del Centro Universitario "Ingeniero Herrera". En tiempos de carencia de valores, falta de reconocimiento y ausencia de modelos a seguir, quiero presentar (para quienes no lo conocen) al doctor Farall: una excelente persona, ilustre ciudadano y eminente profesional; trabajador incansable a favor de la salud de nuestro pueblo, formador de profesionales y oculto representante y defensor de la cultura de la vida. Este señor es un pequeño gran héroe consagrado en las arenas movedizas del quirófano -donde no se permite equivocación alguna- y en las aulas, donde la verdad no puede ni debe jamás ser sustituida. Junto a la merecida distinción aludida, vaya para él, el abrazo orgulloso de toda la población tucumana agradecida por sus servicios.
Daniel E. Chávez
Pasaje Benjamín Paz 308
S. M. de Tucumán

INSEGURIDAD JURIDICA
El problema de Argentina, más que político o económico, es moral. Hay una marcada debilidad en las instituciones del Estado, ensombrecidas por el fantasma de la corrupción, que con la volubilidad de las leyes, conforman un alquimia que deviene en inseguridad jurídica. En escala descendente de 10 a 1, Transparencia internacional le asigna a la Argentina el índice 2.5 o sea el 108 lugar en una encuesta de 146 países. Con la ruptura del contrato de propiedad a fines del año 2001, se destruyó la confianza del ahorrista y del inversor, quienes se orientan hacia mercados de países con las suficientes garantías de seguridad. La confianza en las instituciones se pierde en un instante, pero se tarda años en recuperarla. Necesitamos un crecimiento sostenido, asentado en raíces sólidas, lo que vendrá únicamente con el recupero del ahorro interno y de las inversiones. Todo en el marco de un sistema financiero confiable, saneamiento del régimen tributario; redimensionamiento del Estado; profunda reforma política, y una justicia fortalecida y recuperada en confianza. El crecimiento generará empleo genuino, desterrará el clientelismo y dignificará la vida de una gran franja de la población.
Jesús Francisco Torres
Av. Aconquija 1.174
Yerba Buena-Tucumán

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