31 Marzo 2005 Seguir en 
ROMA / NAIROBI.- Un grupo insurgente de la etnia hutu del este del Congo anunció hoy en Roma que renuncia a futuros ataques militares contra Ruanda, lo que hace vislumbrar una mejora de la situación en el Congo, un país africano devastado por la guerra civil.
El compromiso público se alcanzó tras los esfuerzos mediadores durante semanas de la comunidad católica Sant'Egidio. El grupo insurgente FDLR (Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda), al que pertenecen también responsables del genocidio de Ruanda, condenó expresamente por primera vez las matanzas masivas, que en 1994 costaron la vida a unas 800.000 personas. La presencia de las milicias Hutu, en el este de Congo fue para Ruanda un pretexto -según estima el Crisis Group- que le vino bien para asegurarse su influencia en la región rica en recursos naturales. A finales del año pasado, Ruanda envió tropas a la región fronteriza, presuntamente para actuar contra las milicias Hutu. Los combates provocaron que unos 100.000 civiles huyeran y en la actualidad viven en pésimas condiciones en albergues de emergencia levantados en campamentos.
De acuerdo con las estimaciones de organizaciones humanitarias, la situación en el este de Congo constituye actualmente la peor catástrofe humanitaria del planeta. Desde 1999 unos 3,8 millones de personas han muerto como consecuencia de la guerra civil en el país. (DPA)
El compromiso público se alcanzó tras los esfuerzos mediadores durante semanas de la comunidad católica Sant'Egidio. El grupo insurgente FDLR (Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda), al que pertenecen también responsables del genocidio de Ruanda, condenó expresamente por primera vez las matanzas masivas, que en 1994 costaron la vida a unas 800.000 personas. La presencia de las milicias Hutu, en el este de Congo fue para Ruanda un pretexto -según estima el Crisis Group- que le vino bien para asegurarse su influencia en la región rica en recursos naturales. A finales del año pasado, Ruanda envió tropas a la región fronteriza, presuntamente para actuar contra las milicias Hutu. Los combates provocaron que unos 100.000 civiles huyeran y en la actualidad viven en pésimas condiciones en albergues de emergencia levantados en campamentos.
De acuerdo con las estimaciones de organizaciones humanitarias, la situación en el este de Congo constituye actualmente la peor catástrofe humanitaria del planeta. Desde 1999 unos 3,8 millones de personas han muerto como consecuencia de la guerra civil en el país. (DPA)







