La CGT impulsa un plan de lucha por los salarios

Debate de cuatro horas. Los dirigentes quieren que se combata el trabajo en negro y que el Gobierno otorgue mejoras en los haberes. Un llamado al sector empresario. Paritarias.

MATE AMARGO. Hugo Moyano sonríe durante la cumbre de la CGT; atrás aparece Susana Rueda.
MATE AMARGO. Hugo Moyano sonríe durante la cumbre de la CGT; atrás aparece Susana Rueda.
31 Marzo 2005
BUENOS AIRES.- La CGT, encabezada por Hugo Moyano, José Luis Lingeri y Susana Rueda, reclamó ayer un salario mínimo, vital y móvil de $ 630, monto inferior a los $ 750 que el Indec fijó como precio de la canasta básica familiar. En la reunión plenaria de la conducción cegetista también se acordó pedir una audiencia al presidente Néstor Kirchner para debatir temas como la generación de empleo, las mejoras en las asignaciones familiares, la política tributaria y el trabajo en negro. Mientras tanto, durante una entrevista con el ministro de Economía, Roberto Lavagna, dirigentes de la Unión Industrial Argentina (UIA) plantearon serias objeciones a un posible aumento de salarios.
Además de reclamar el aumento salarial, la CGT reiteró que iniciará una campaña a nivel nacional, mediante sus delegaciones regionales, para "combatir el trabajo en negro, reclamar por mejores salarios y para decirle basta al aumentos de precios". La información fue proporcionada anoche por Lingeri al término de una reunión del consejo directivo cegetista, que se extendió por más de cuatro horas.
"Los argentinos tenemos que tomar conciencia de que hay un 50% de trabajadores en negro, a los que todavía no se les han pagado los $ 100 de aumento que otorgó el Gobierno por decreto de necesidad y urgencia", señaló Lingeri. Además hizo un llamado al sector empresario. "Es necesario que tomen conciencia y que no jueguen con el bolsillo de los trabajadores", señaló, y confirmó que el martes Moyano le transmitió esa preocupación al Presidente de la Nación.
Lingeri insistió en que el tema salarial, la CGT se maneja "con prudencia y responsabilidad, para evitar la suba de precios y la inflación". En ese contexto, adelantó que le pedirán a Kirchner que convoque al Consejo del Salario, la Producción y el Empleo. "Ese es el ámbito natural de estas discusiones", sostuvo.
Recordó que, en opinión de la CGT, a partir de esa base salarial de $ 630 cada gremio podrá discutir aumentos de sueldos y condiciones laborales en paritarias.
Antes de la cumbre, Rueda había repudiado la posibilidad de que la CGT sea lo que describió como "una herramienta que usen los sectores especuladores que forman los precios".

Inquietud de los industriales
La cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA), encabezada por su titular Alberto Alvarez Gaiani, y el ministro de Economía, Roberto Lavagna, esgrimió ayer sustanciales diferencias respecto de la actual paridad cambiaria para mantener la competitividad del país, la inflación y los intentos de aumentos salariales que se impulsan desde círculos oficiales.
Según trascendió luego del encuentro, la UIA expresó su inquietud si es que el Gobierno decide dejar de intervenir en el mercado de cambio para no seguir inyectando billetes al mercado que puedan fogonear la inflación. Al mismo tiempo, reclamaron medidas para frenar las causas de la suba de precios que las definieron como aumentos de los costos de producción.
Tras la cumbre, el Ministerio de Economía informó que el tema salarios no fue tratado, en un intento por despegar a Lavagna de la discusión, luego de los encontronazos que tuvo con el líder camionero, Hugo Moyano. Sin embargo, el tema ocupó gran parte del cónclave. Los empresarios dejaron en claro que cualquier suba salarial impacta en la formación de costos.
En otro orden, el Palacio de Hacienda reconoció que la UIA insistió en que se reavive el proyecto para aplicar descuentos impositivos (retenciones) a las exportaciones incrementales. La iniciativa prevé una rebaja del tributo para la porción de exportaciones que superen el año base.

Por la inflación, "la Argentina es un alcohólico recuperado"
En su exposición bimensual en la Cámara de Diputados, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se despachó con una frase que sorprendió a los miembros de ese cuerpo. "La Argentina es un alcohólico recuperado en materia de inflación, y no hay que mostrarle alcohol a un alcohólico recuperado, y a la Argentina no hay que mostrarle expectativas inflacionarias", afirmó. Explicó que la inflación aumentó porque hubo una corrección en los precios como consecuencia de una mejora en la demanda. A la vez, Fernández cargó contra los políticos y economistas que pronosticaron "huracanes y terremotos" en torno del aumento de los precios y le pidió a la oposición que "no genere una conciencia adversa" sobre este tema. (DyN-TELAM-NA)

Esta semana bajó el precio de los lácteos
El gerente comercial de un supermercado de cadena local, Pablo Boquete, explicó que la suba de los precios de los lácteos y de la carne vacuna incidieron fuertemente en el aumento del costo de la canasta básica alimentaria. "Esta situación explica el 1,2% de inflación que, se calcula, se registraría este mes en la provincia", manifestó.
No obstante, Boquete afirmó que los precios de la leche entera, del queso cuartirolo y de los yogures se redujeron esta semana, debido al convenio que firmaron el Gobierno nacional con los productores.
"Las empresas lácteas están dándole prioridad a la exportación de leche en polvo en vez de producir derivados para comercializarlos en el país. La disminución del stock produjo los aumentos, pero con el acuerdo se garantizará el abastecimiento y el mantenimiento de los valores", explicó. Agregó que, desde el lunes, bajaron los precios de los lácteos en las góndolas de los supermercados que operan en Tucumán.

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