31 Marzo 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- "Acá estoy, con una chapa de titanio y seis tornillos. Me voy pareciendo lentamente a Robocop", aseguró el cantante Sandro desde el sanatorio donde permanece internado tras haber sido operado por una fractura en el brazo.
Con un toque de humor y mucha ironía, el cantante reconoció sin embargo que la operación a la que fue sometido "fue realmente de terror".
Sandro explicó que la intervención se realizó sin anestesia, debido al enfisema pulmonar que sufre desde hace tiempo. "Todo fue muy arriesgado. Si el pulmón me jugaba una mala pasada no estaría acá hablando con ustedes", aseguró en declaraciones radiales.
Debido a la anestesia perimetral, el músico pudo oír y sentir como los médicos trabajaban sobre su propio cuerpo. "Pude escuchar hasta como los doctores decían: saquémosle este clavo que es oblicuo", comentó con humor, dando muestra de que a pesar del mal momento sigue siendo el mismo de siempre. "Era maravilloso, escuchaba todo lo que iba pasando, hasta pude sentir más o menos como se siente un placard", ironizó. Sandro aseguró que por el momento no piensa volver a su casa. "Acá la estoy pasando bárbaro, como en un Spa. Hago kinesiología, me miman y me dan de comer que es lo más divertido", subrayó.
Como de costumbre, "El Gitano" no se olvidó de sus "nenas" a quienes les mando "un beso en una gasa". (Especial)
Con un toque de humor y mucha ironía, el cantante reconoció sin embargo que la operación a la que fue sometido "fue realmente de terror".
Sandro explicó que la intervención se realizó sin anestesia, debido al enfisema pulmonar que sufre desde hace tiempo. "Todo fue muy arriesgado. Si el pulmón me jugaba una mala pasada no estaría acá hablando con ustedes", aseguró en declaraciones radiales.
Debido a la anestesia perimetral, el músico pudo oír y sentir como los médicos trabajaban sobre su propio cuerpo. "Pude escuchar hasta como los doctores decían: saquémosle este clavo que es oblicuo", comentó con humor, dando muestra de que a pesar del mal momento sigue siendo el mismo de siempre. "Era maravilloso, escuchaba todo lo que iba pasando, hasta pude sentir más o menos como se siente un placard", ironizó. Sandro aseguró que por el momento no piensa volver a su casa. "Acá la estoy pasando bárbaro, como en un Spa. Hago kinesiología, me miman y me dan de comer que es lo más divertido", subrayó.
Como de costumbre, "El Gitano" no se olvidó de sus "nenas" a quienes les mando "un beso en una gasa". (Especial)







