El terror japonés vuelve de la mano de Sam Raimi

Sarah Michelle Gellar vive una traumática y sangrienta experiencia en Japón.

31 Marzo 2005
Karen (Sarah Michelle Gellar) es una estudiante de intercambio norteamericana que estudia trabajo social en Japón. Al aceptar sustituir a una enfermera que no se ha presentado a su trabajo entra en la casa de una anciana estadouniense que se encuentra en estado catatónico. Mientras cuida de la enferma Karen escucha arañazos en la parte superior de la extraña y abandonada vivienda. Al investigar el origen de esos extraños ruidos se ve enfrentada a un poder sobrenatural más aterrador de lo que jamás se hubiera podido imaginar. En el interior de esta casa se ha iniciado un ciclo de muerte originado por un mal aterrador que nació años atrás. Karen se ve atrapada dentro de este círculo mortal y acaba conociendo el secreto de la maldición vengativa que ha arraigado en la casa. Ahora, debe detenerla antes que sea tarde.
Como ya pasó con "La llamada" (cuya segunda parte está haciendo furor en la taquilla norteamericana) y con la producción de Sam Raimi (el director de las dos partes de "El hombre araña"), Hollywood vuelve a servirse del cine de terror japonés al llevar a la pantalla en lengua inglesa "La Maldición (Ju-On: The Grudge)", eso sí, permaneciendo como supervisor del filme el director de la película original, Takashi Shimizu. La historia se sitúa en el mismo escenario que la versión original, pero los actores son norteamericanos, como la misma Michelle Gellar, famosa por su rol en la serie televisiva "Buffy, la cazavampiros". En rigor, el argumento se basa en el tercero de los cuatro filmes previos rodados en japonés por Shimuzu. Esta adaptación sigue la moda, iniciada a comienzos del siglo XXI, de recrear para el mercado estadounidense filmes orientales exitosos.

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