30 Marzo 2005 Seguir en 
La Legislatura de Tucumán sancionó hoy el nuevo régimen electoral para la provincia, que sepulta a la polémica ley de Lemas e impone internas abiertas, simultáneas y obligatorias.A la sanción de la nueva ley se llegó tras alcanzar un amplio acuerdo entre legisladores de los partidos Justicialista, Unión Cívica Radical y Fuerza Republicana.
De este modo, Tucumán deja definitivamente atrás la Ley de Lemas que rigió durante 14 años en la provincia y alcanzó su punto máximo en 2003, cuando hubo más de 2.000 listas, con un total de 50.000 candidatos.
El sistema que regirá de ahora en más impone una sola lista por partido, alianza o frente electoral en los comicios generales y establece internas abiertas, obligatorias y simultáneas para todas las expresiones políticas.
La ley comenzará a regir de inmediato, pero se excluye de su vigencia la próxima convocatoria de convencionales constituyentes, que tendría lugar en octubre próximo.
Para esa oportunidad, se aplicará la vieja ley 1.279, de 1915, según lo dispuesto en la ley que habilitó la reforma de la Carta Magna provincial y que además permite a los partidos a seleccionar autónomamente a sus candidatos y a conformar una lista sábana sin participación de los afiliados.
Por este motivo, se opusieron a la norma aprobada hoy los legisladores opositores Rodolfo Danesi (del centroderechista Ciudadanos Indepentes) y Alejandro Sangenis (peronista disidente), quienes reclamaron que los postulantes a convencionados no sean elegidos a dedo.
La aprobación de la ley fue considerada como un triunfo personal del vicegobernador Fernando Juri, quien llegó a enfrentarse con dirigentes de peso dentro del peronismo en la defensa de sus compromisos con radicales y republicanos.La resistencia justicialista se basaba en la pérdida de poder electoral que sufriría el partido sin el beneficio de una avalancha de sublemas.
De las primarias deberán participar incluso los partidos que hayan consensuado una sola lista de candidatos y, según la nueva norma, para que quede oficializada y pueda participar en la general, tendrá que obtener el voto del 10 por ciento de los afiliados a esa expresión.
Una cifra menor la excluiría de los comicios y quien pierda la interna abierta no podrá ser candidato por otro partido.Las campañas podrán comenzar 30 días antes de cada elección y todos los trámites serán supervisados por la Junta Electoral Provincial, como ente independiente de los partidos.También habrá un mayor control sobre los avales para los postulantes y sobre los gastos proselitistas. (DYN).
De este modo, Tucumán deja definitivamente atrás la Ley de Lemas que rigió durante 14 años en la provincia y alcanzó su punto máximo en 2003, cuando hubo más de 2.000 listas, con un total de 50.000 candidatos.
El sistema que regirá de ahora en más impone una sola lista por partido, alianza o frente electoral en los comicios generales y establece internas abiertas, obligatorias y simultáneas para todas las expresiones políticas.
La ley comenzará a regir de inmediato, pero se excluye de su vigencia la próxima convocatoria de convencionales constituyentes, que tendría lugar en octubre próximo.
Para esa oportunidad, se aplicará la vieja ley 1.279, de 1915, según lo dispuesto en la ley que habilitó la reforma de la Carta Magna provincial y que además permite a los partidos a seleccionar autónomamente a sus candidatos y a conformar una lista sábana sin participación de los afiliados.
Por este motivo, se opusieron a la norma aprobada hoy los legisladores opositores Rodolfo Danesi (del centroderechista Ciudadanos Indepentes) y Alejandro Sangenis (peronista disidente), quienes reclamaron que los postulantes a convencionados no sean elegidos a dedo.
La aprobación de la ley fue considerada como un triunfo personal del vicegobernador Fernando Juri, quien llegó a enfrentarse con dirigentes de peso dentro del peronismo en la defensa de sus compromisos con radicales y republicanos.La resistencia justicialista se basaba en la pérdida de poder electoral que sufriría el partido sin el beneficio de una avalancha de sublemas.
De las primarias deberán participar incluso los partidos que hayan consensuado una sola lista de candidatos y, según la nueva norma, para que quede oficializada y pueda participar en la general, tendrá que obtener el voto del 10 por ciento de los afiliados a esa expresión.
Una cifra menor la excluiría de los comicios y quien pierda la interna abierta no podrá ser candidato por otro partido.Las campañas podrán comenzar 30 días antes de cada elección y todos los trámites serán supervisados por la Junta Electoral Provincial, como ente independiente de los partidos.También habrá un mayor control sobre los avales para los postulantes y sobre los gastos proselitistas. (DYN).







