06 Julio 2002 Seguir en 
Por segundo mes consecutivo, el rubro en el que se registró un mayor aumento en el costo de vida fue el de los artículos para el funcionamiento del hogar, con el 17% (1,6 punto más que en mayo). Esto se explica porque en ese rubro se incluyen los combustibles, que han venido teniendo subas semanales en el último mes y medio. También se encuentran en este ítems los productos de limpieza y el gas.
Los datos proporcionados por la Dirección de Estadística de la provincia revelan que los alimentos tuvieron una leve suba respecto del mes anterior: 7,7% contra 7,1%. En este rubro, en Tucumán el aumento fue igualmente mayor que los registrados en la Nación, donde la suba fue del 4,8%. La explicación para esta diferencia -según el economista Víctor Elías- es que en la provincia los ingresos son menores, y cuando esto ocurre, el porcentaje que ocupa la alimentación sobre el total de los ingresos es mayor que cuando estos son altos.
En cambio, la indumentaria sólo aumentó el 3% mientras que el mes pasado, cuando se iniciaba la temporada, había subido el 7,1%. También los muebles y los artículos para el hogar, que en mayo habían aumentado el 7,8%, en junio sólo tuvieron una variación del 0,2%.
El rubro de vivienda, que incluye alquileres, tuvo una suba del 2,6 %, un poco más del doble de lo que había aumentado en mayo. El rubro Gastos Generales (artículos de tocador, medicamentos, algunos productos de la canasta escolar, honorarios médicos, etc.) prácticamente no se movió. El alza fue de 0,5% mientras que en mayo había subido el 3,3%.
Según consigna la agencia DyN, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó en junio un ingreso total de $650 (canasta de pobreza) para no caer debajo de la línea de pobreza y de $280 (canasta de indigencia) para no ubicarse debajo de la de indigencia, de acuerdo con la información del INDEC.
Los datos oficiales ratifican una constante desde que retornó la inflación: el aumento de precios castiga con mayor dureza a los sectores de menos recursos, ya que la canasta de pobreza se incrementó 3,8% en el mes pasado, en tanto la de indigencia lo hizo en un 5,2%. La brecha se amplía si se consideran los seis meses transcurridos en 2002: la canasta básica total (CBT), que marca el límite de la pobreza, aumentó en ese lapso el 40,9%, mientras que la canasta básica alimentaria (CBA), que establece la frontera de la indigencia, saltó un 49,9%.
Los datos proporcionados por la Dirección de Estadística de la provincia revelan que los alimentos tuvieron una leve suba respecto del mes anterior: 7,7% contra 7,1%. En este rubro, en Tucumán el aumento fue igualmente mayor que los registrados en la Nación, donde la suba fue del 4,8%. La explicación para esta diferencia -según el economista Víctor Elías- es que en la provincia los ingresos son menores, y cuando esto ocurre, el porcentaje que ocupa la alimentación sobre el total de los ingresos es mayor que cuando estos son altos.
En cambio, la indumentaria sólo aumentó el 3% mientras que el mes pasado, cuando se iniciaba la temporada, había subido el 7,1%. También los muebles y los artículos para el hogar, que en mayo habían aumentado el 7,8%, en junio sólo tuvieron una variación del 0,2%.
El rubro de vivienda, que incluye alquileres, tuvo una suba del 2,6 %, un poco más del doble de lo que había aumentado en mayo. El rubro Gastos Generales (artículos de tocador, medicamentos, algunos productos de la canasta escolar, honorarios médicos, etc.) prácticamente no se movió. El alza fue de 0,5% mientras que en mayo había subido el 3,3%.
Según consigna la agencia DyN, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó en junio un ingreso total de $650 (canasta de pobreza) para no caer debajo de la línea de pobreza y de $280 (canasta de indigencia) para no ubicarse debajo de la de indigencia, de acuerdo con la información del INDEC.
Los datos oficiales ratifican una constante desde que retornó la inflación: el aumento de precios castiga con mayor dureza a los sectores de menos recursos, ya que la canasta de pobreza se incrementó 3,8% en el mes pasado, en tanto la de indigencia lo hizo en un 5,2%. La brecha se amplía si se consideran los seis meses transcurridos en 2002: la canasta básica total (CBT), que marca el límite de la pobreza, aumentó en ese lapso el 40,9%, mientras que la canasta básica alimentaria (CBA), que establece la frontera de la indigencia, saltó un 49,9%.







