29 Marzo 2005 Seguir en 
Washington.- Bob Shindler, el padre de Terri Schiavo, la mujer que vive desde hace 15 años en estado vegetativo, afirmó que "todavía no es tarde" para salvar a su hija que exhibe "una notable fortaleza, pese a que se esta muriendo" luego que la Justicia dispuso que no se le reconecte el sistema vital artificial.
El padre de la paciente, cuyo caso mantiene en vilo a gran parte de la sociedad estadounidense, aseguró que su hija "está extremedamente débil pero con una enrome voluntad de vivir", señala un despacho de la agencia Ansa.
La mujer, por orden judicial, fue desconectada hace 10 días de la sonda por la cual recibía alimentos y que la mantenía con vida desde hace 15 años.
Terri Schiavo recibió hoy la extremaunción de parte de un sacerdote, aunque sólo se le dio una gota de vino consagrado, ya que la extrema sequedad de su boca a raíz de la deshidratación le impidió recibir la ostia.
Schindler y su esposa, Mary, ya agotaron todas las posibilidades judiciales para que se ordene la reactivación de la alimentación de Terri, algo que ya ocurrió dos veces en el pasado.
Esta vez, las expectativas de los Schindler y de los grupos "pro-vida" que los apoyan quedaron sin sustento, ya que el gobernador de Florida, Jeb Bush, declaró que respetará las decisiones de los tribunales.
El gobernador, hermano del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, reconoció que "tuvo sentido" reclamar ante la Justicia, pero dijo "no ver" la manera en la que el Ejecutivo de Florida pueda intervenir a favor de los Schindler.
Una serie de fallos de los tribunales de Florida y los federales, e incluso una decisión de no revisar el tema por parte de la Corte Suprema, fueron cancelando en los últimos días los avances de los padres de Terri.
Terri cayó en estado vegetativo en febrero de 1990, cuando una posible descompensación alimenticia le provocó un desequilibrio de potasio en su organismo.
La falla le provocó un paro cardíaco que, a su vez, cortó el suministro de oxígeno al cerebro por unos pocos minutos, suficientes para dañar irreversiblemente la corteza cerebral. (Télam-SNI)
El padre de la paciente, cuyo caso mantiene en vilo a gran parte de la sociedad estadounidense, aseguró que su hija "está extremedamente débil pero con una enrome voluntad de vivir", señala un despacho de la agencia Ansa.
La mujer, por orden judicial, fue desconectada hace 10 días de la sonda por la cual recibía alimentos y que la mantenía con vida desde hace 15 años.
Terri Schiavo recibió hoy la extremaunción de parte de un sacerdote, aunque sólo se le dio una gota de vino consagrado, ya que la extrema sequedad de su boca a raíz de la deshidratación le impidió recibir la ostia.
Schindler y su esposa, Mary, ya agotaron todas las posibilidades judiciales para que se ordene la reactivación de la alimentación de Terri, algo que ya ocurrió dos veces en el pasado.
Esta vez, las expectativas de los Schindler y de los grupos "pro-vida" que los apoyan quedaron sin sustento, ya que el gobernador de Florida, Jeb Bush, declaró que respetará las decisiones de los tribunales.
El gobernador, hermano del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, reconoció que "tuvo sentido" reclamar ante la Justicia, pero dijo "no ver" la manera en la que el Ejecutivo de Florida pueda intervenir a favor de los Schindler.
Una serie de fallos de los tribunales de Florida y los federales, e incluso una decisión de no revisar el tema por parte de la Corte Suprema, fueron cancelando en los últimos días los avances de los padres de Terri.
Terri cayó en estado vegetativo en febrero de 1990, cuando una posible descompensación alimenticia le provocó un desequilibrio de potasio en su organismo.
La falla le provocó un paro cardíaco que, a su vez, cortó el suministro de oxígeno al cerebro por unos pocos minutos, suficientes para dañar irreversiblemente la corteza cerebral. (Télam-SNI)







