29 Marzo 2005 Seguir en 
BRASILIA.- El gobierno brasileño decidió no renovar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que expirará el jueves, y a partir de ahora marchará con sus propias piernas, afirmó el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Según el ministro de Hacienda, Antonio Palocci, la economía brasileña ya puede mantenerse estable sin el respaldo del FMI, gracias al aumento de las exportaciones -que superarían los U$S 100.000 millones este año-, la reducción de la deuda externa y el aumento de las reservas brutas, que suman U$S 61.900 millones.
Brasil no tiene razones para temer problemas a causa del fin del aval explícito del FMI a su programa de ajuste fiscal, que será mantenido por el gobierno, aseguró Palocci. Desde diciembre de 2003, cuando ocurrió la última renovación del acuerdo, Brasil no retiró ni un centavo de los U$S 14.600 millones liberados por el organismo multilateral. Además, Palocci anticipó que los U$S 21.900 millones de créditos anteriores serán pagados hasta 2007.
El fin del acuerdo no significará el abandono de la política de dura austeridad fiscal, dijo el jefe de Hacienda. El gobierno mantendrá el compromiso de obtener en 2005 y 2006 un superávit primario del 4,25% del PBI. "Haremos siempre el esfuerzo fiscal necesario para bajar la deuda pública y tener un crecimiento sostenido, equilibrado, sin magias, con evolución positiva de las empresas, valoración del trabajador y aumento de la renta de las familias", dijo el ministro.
La decisión pone fin a un acuerdo firmado en setiembre de 2003 por más de U$S 42.000 millones, de los cuales sólo U$S 26.400 millones fueron retirados. El FMI aprobó hace días el décimo y último tramo del préstamo. La número dos del Fondo, Anne Krueger, calificó de impresionante la implementación del programa económico de Brasil. (DPA)
Brasil no tiene razones para temer problemas a causa del fin del aval explícito del FMI a su programa de ajuste fiscal, que será mantenido por el gobierno, aseguró Palocci. Desde diciembre de 2003, cuando ocurrió la última renovación del acuerdo, Brasil no retiró ni un centavo de los U$S 14.600 millones liberados por el organismo multilateral. Además, Palocci anticipó que los U$S 21.900 millones de créditos anteriores serán pagados hasta 2007.
El fin del acuerdo no significará el abandono de la política de dura austeridad fiscal, dijo el jefe de Hacienda. El gobierno mantendrá el compromiso de obtener en 2005 y 2006 un superávit primario del 4,25% del PBI. "Haremos siempre el esfuerzo fiscal necesario para bajar la deuda pública y tener un crecimiento sostenido, equilibrado, sin magias, con evolución positiva de las empresas, valoración del trabajador y aumento de la renta de las familias", dijo el ministro.
La decisión pone fin a un acuerdo firmado en setiembre de 2003 por más de U$S 42.000 millones, de los cuales sólo U$S 26.400 millones fueron retirados. El FMI aprobó hace días el décimo y último tramo del préstamo. La número dos del Fondo, Anne Krueger, calificó de impresionante la implementación del programa económico de Brasil. (DPA)







