28 Marzo 2005 Seguir en 
Santiago de Chile.- La evasión tributaria del ex dictador chileno Augusto Pinochet y de su esposa Lucía Hiriart ascendería al equivalente a U$S 11,6 millones. Las cifras están contenidas en una investigación del Servicio de Impuestos Internos (SII), que en setiembre elevó una querella por presunto fraude fiscal contra Pinochet, su asesor financiero, Oscar Aitken, y quienes resulten comprometidos en el hecho.
Pinochet no incluyó en sus declaraciones de impuestos los ingresos procedentes del extranjero entre 1980 y 2004. Las pesquisas del organismo estatal también concluyen que su esposa nunca presentó declaraciones de renta. Los cálculos indican que Pinochet omitió pagar al fisco una cantidad de aproximadamente U$S 9,3 millones, mientras que en el caso de su esposa la suma llega a U$S 2,3 millones.
Según el SII, una comparación entre los ingresos declarados y el monto de las operaciones realizadas por Pinochet sólo permite justificar un 15% de las inversiones. El SII agrega que con la omisión de los tributos Pinochet produjo una ocultación de sus ingresos; consecuentemente, una rebaja indebida de su carga tributaria y, en definitiva, un pago inferior a los que en derecho correspondía.
La investigación en contra de Pinochet empezó en agosto del año pasado, después de que un subcomité del Senado de EEUU denunció que el ex dictador tuvo nueve cuentas secretas en el Banco Riggs de Washington, entre 1998 y 2002, con fondos de entre U$S 4 y 8 millones.
Querella
Dos abogados presentaron entonces una querella contra Pinochet por los delitos de fraude fiscal, malversación de fondos públicos y cohecho, a la que se sumó después otra denuncia del SII por evasión tributaria.
Hace algunas semanas se conoció un informe ampliado del Senado estadounidense que indica que Pinochet en realidad tuvo 128 cuentas en el Riggs y otros bancos del exterior en los últimos 25 años. Se calcula que los depósitos alcanzaron a llegar a U$S 17 millones. El caso está en manos del juez Sergio Muñoz, que interrogó a Pinochet y a su círculo familiar más estrecho.
El dinero del ex dictador es investigado desde 1980, pero su abogado defensor, Pablo Rodríguez, sostiene que los delitos tributarios prescriben a los seis años. Sin embargo, el juez Muñoz aceptó una ampliación de la querella. (DPA)
Pinochet no incluyó en sus declaraciones de impuestos los ingresos procedentes del extranjero entre 1980 y 2004. Las pesquisas del organismo estatal también concluyen que su esposa nunca presentó declaraciones de renta. Los cálculos indican que Pinochet omitió pagar al fisco una cantidad de aproximadamente U$S 9,3 millones, mientras que en el caso de su esposa la suma llega a U$S 2,3 millones.
Según el SII, una comparación entre los ingresos declarados y el monto de las operaciones realizadas por Pinochet sólo permite justificar un 15% de las inversiones. El SII agrega que con la omisión de los tributos Pinochet produjo una ocultación de sus ingresos; consecuentemente, una rebaja indebida de su carga tributaria y, en definitiva, un pago inferior a los que en derecho correspondía.
La investigación en contra de Pinochet empezó en agosto del año pasado, después de que un subcomité del Senado de EEUU denunció que el ex dictador tuvo nueve cuentas secretas en el Banco Riggs de Washington, entre 1998 y 2002, con fondos de entre U$S 4 y 8 millones.
Querella
Dos abogados presentaron entonces una querella contra Pinochet por los delitos de fraude fiscal, malversación de fondos públicos y cohecho, a la que se sumó después otra denuncia del SII por evasión tributaria.
Hace algunas semanas se conoció un informe ampliado del Senado estadounidense que indica que Pinochet en realidad tuvo 128 cuentas en el Riggs y otros bancos del exterior en los últimos 25 años. Se calcula que los depósitos alcanzaron a llegar a U$S 17 millones. El caso está en manos del juez Sergio Muñoz, que interrogó a Pinochet y a su círculo familiar más estrecho.
El dinero del ex dictador es investigado desde 1980, pero su abogado defensor, Pablo Rodríguez, sostiene que los delitos tributarios prescriben a los seis años. Sin embargo, el juez Muñoz aceptó una ampliación de la querella. (DPA)







