28 Marzo 2005 Seguir en 
JERUSALEN.- Israel retrasará la entrega de una tercera ciudad cisjordana a los palestinos, que esperaban el traspaso para esta semana. El ministro de Defensa, Shaul Mofaz, ordenó al ejército israelí aplazar la transferencia del control de seguridad de la ciudad de Qalquilya, y dijo que los palestinos no habían conseguido cumplir la promesa de confiscar las armas de los extremistas en las otras dos ciudades cuyo control ya les fue traspasado, agregaron las fuentes.
Israel retiró sus efectivos de Jericó y de Tulkarem en las últimas dos semanas, tras prometer, en una reunión celebrada el 8 de febrero, transferir las responsabilidades de seguridad de cinco ciudades cisjordanas. Las disputas sobre la seguridad también retrasaron las entregas previas.
Mofaz dijo el domingo al gabinete que Israel retrasaría la iniciativa porque los palestinos no se habían incautado de las armas de 52 extremistas de Jericó y de Tulkarem buscados por su supuesta implicación en ataques contra israelíes. Las otras ciudades cuyo traspaso está previsto son Ramallah y Belén. Mofaz también acusó a la policía palestina de no combatir lo suficientemente bien el contrabando de armas. "Por eso no deseamos darles Qalquilya. Discutimos este asunto con ellos. Por ahora, no lo vamos a hacer", sostuvo una fuente política cercana a Mofaz.
Saeb Erekat, el negociador palestino, dijo que Israel no había informado del retraso al gobierno palestino y lo instó a cumplir con sus compromisos.
La policía palestina instaló a principios de año en la zona fronteriza de la Franja de Gaza centenares de policías y destruyó una decena de túneles en torno del campamento de refugiados de Rafah, usados para el contrabando. La transferencia de las ciudades cisjordanas al control de las fuerzas palestinas de seguridad es un paso importante para revivir las conversaciones de paz de Oriente Medio. (Reuter-DPA)
Israel retiró sus efectivos de Jericó y de Tulkarem en las últimas dos semanas, tras prometer, en una reunión celebrada el 8 de febrero, transferir las responsabilidades de seguridad de cinco ciudades cisjordanas. Las disputas sobre la seguridad también retrasaron las entregas previas.
Mofaz dijo el domingo al gabinete que Israel retrasaría la iniciativa porque los palestinos no se habían incautado de las armas de 52 extremistas de Jericó y de Tulkarem buscados por su supuesta implicación en ataques contra israelíes. Las otras ciudades cuyo traspaso está previsto son Ramallah y Belén. Mofaz también acusó a la policía palestina de no combatir lo suficientemente bien el contrabando de armas. "Por eso no deseamos darles Qalquilya. Discutimos este asunto con ellos. Por ahora, no lo vamos a hacer", sostuvo una fuente política cercana a Mofaz.
Saeb Erekat, el negociador palestino, dijo que Israel no había informado del retraso al gobierno palestino y lo instó a cumplir con sus compromisos.
La policía palestina instaló a principios de año en la zona fronteriza de la Franja de Gaza centenares de policías y destruyó una decena de túneles en torno del campamento de refugiados de Rafah, usados para el contrabando. La transferencia de las ciudades cisjordanas al control de las fuerzas palestinas de seguridad es un paso importante para revivir las conversaciones de paz de Oriente Medio. (Reuter-DPA)







