26 Marzo 2005 Seguir en 
BAGDAD.- Los insurgentes asesinaron ayer a un comandante del ejército iraquí y, en dos ataques suicidas con coches, mataron a otros 15 efectivos. Estos nuevos episodios muestran que los rebeldes no han perdido poder de fuego, como declaró el Pentágono. A la actividad terrorista se sumó ayer una nueva ofensiva de chiítas radicales contra la ocupación militar extranjera. Ayer, durante la oración musulmana de los viernes, un jeque de la corriente que lidera Moqtada al Sadr convocó a realizar una manifestación con 1 millón de personas para reclamar el retiro de las fuerzas extranjeras.
La lucha política
Mientras tanto, políticos iraquíes advirtieron que la violencia aumentará si no se forma pronto un gobierno. Casi dos meses después de las elecciones, los líderes de la alianza chiíta y los kurdos no logran llegar a un acuerdo para completar el gabinete. Esta situación no sólo demora la reconstrucción institucional del país, sino también la configuración de las fuerzas militares que hasta ahora no han podido lidiar solas con la resistencia.
Ayer, el general Suleiman Mohammad, que dirigía una división de la Guardia Nacional en el sur de Irak, murió en un ataque rebelde en la capital. Un ala vinculada a la red Al Qaeda se atribuyó el atentado. En otro incidente, cinco mujeres, cuatro de las cuales trabajaban en una base militar norteamericana, fueron halladas muertas en el interior de un automóvil en Bagdad. (Reuter)
La lucha política
Mientras tanto, políticos iraquíes advirtieron que la violencia aumentará si no se forma pronto un gobierno. Casi dos meses después de las elecciones, los líderes de la alianza chiíta y los kurdos no logran llegar a un acuerdo para completar el gabinete. Esta situación no sólo demora la reconstrucción institucional del país, sino también la configuración de las fuerzas militares que hasta ahora no han podido lidiar solas con la resistencia.
Ayer, el general Suleiman Mohammad, que dirigía una división de la Guardia Nacional en el sur de Irak, murió en un ataque rebelde en la capital. Un ala vinculada a la red Al Qaeda se atribuyó el atentado. En otro incidente, cinco mujeres, cuatro de las cuales trabajaban en una base militar norteamericana, fueron halladas muertas en el interior de un automóvil en Bagdad. (Reuter)







