26 Marzo 2005 Seguir en 
Bishkek.- Tras la caída del antiguo régimen pro ruso en Kirguistán, la oposición, liderada por Kurmanbek Bakyev, formó un gobierno de transición y anunció elecciones presidenciales para junio. Mientras, el hasta el jueves presidente kirguizio Askar Akayev -en el poder, desde 1991, cuando el país se independizó tras la caída de la URSS- dijo que no renunciará y que se halla temporalmente en el extranjero. Akayev huyó de la capital en medio de disturbios que dejaron hasta 15 muertos y 350 heridos en Bishkek, la capital, tras dos días de protesta contra un fraude electoral manejado por el gobierno.
Pese a la amenaza de duras sanciones a los saqueadores que pululan por la capital, miles de jóvenes intentaron anoche ingresar a bancos, negocios y edificios públicos. La Policía reprimió los saqueos con disparos al aire y detenciones masivas.
La crisis en este país de la región más empobrecida e inestable de Asia Central preocupa a Occidente. Cuando el régimen talibán controlaba Afganistán, surgieron en Kirguistán células activas de la red Al Qaeda. Los insurgentes eran seguidores de Juma Namangani, un uzbeko estrechamente vinculado a Osama Bin Laden. (DPA-Reuter)
Pese a la amenaza de duras sanciones a los saqueadores que pululan por la capital, miles de jóvenes intentaron anoche ingresar a bancos, negocios y edificios públicos. La Policía reprimió los saqueos con disparos al aire y detenciones masivas.
La crisis en este país de la región más empobrecida e inestable de Asia Central preocupa a Occidente. Cuando el régimen talibán controlaba Afganistán, surgieron en Kirguistán células activas de la red Al Qaeda. Los insurgentes eran seguidores de Juma Namangani, un uzbeko estrechamente vinculado a Osama Bin Laden. (DPA-Reuter)







