27 Marzo 2005 Seguir en 
Hay dos tipos de cambio en la experiencia cotidiana, aquellos que hacemos que sucedan (comenzar un negocio o producir un nuevo producto), y los cambios que acontecen a nuestro alrededor en el curso del vivir diario (cambios climáticos, problemas sociales o cambios en la moda). En el primer caso, las personas están comprometidas a hacer que suceda algo nuevo. En el segundo, la elección es, con frecuencia, cambiar en relación con los cambios que no hemos generado ni producido.
En ambos casos, la clave de los logros está en nuestra capacidad de inventar nuevas interpretaciones y prácticas para hacer que nuestra "realidad" sea consistente con los compromisos, con aquello que le da sentido a nuestro vivir.
Existe gente que vive el comprometerse como la actitud esencial para crear o relacionarse intencionalmente con el cambio. Para otros, el compromiso es una mera expresión de deseos, un gesto bienintencionado.
¿Qué es el compromiso? ¿De qué se trata? ¿Qué significa comprometerse? ¿Qué implica en nuestras vidas el modo en que entendemos el compromiso? ¿Qué consecuencias tiene el comprometernos y el mantener o no la palabra dada? Y, lo que es más importante aún: ¿de qué manera nuestros compromisos se relacionan con el bienestar personal y grupal, con la efectividad para lograr lo que nos proponemos y con la capacidad para ejercer nuestra libertad?
El compromiso es una acción. Comprometerse es crear algo que anteriormente no existía. En el momento en que se lo contrae, un compromiso es un acto creativo, diferente, cualquiera sean las razones para hacerlo.
La acción de comprometernos está conectada con el futuro, con otra acción o resultado. Cuando nos comprometemos, decimos: "Soy responsable por algo que ocurrirá en el futuro que no ocurriría en ausencia de mi compromiso". Este existe sólo en nuestro hablar y escuchar, en el lenguaje. El compromiso ocurre a partir de una conversación, de una acción lingüística haciendo aparecer posibilidades que, al cumplirse, se transforman en una nueva "realidad".
Tanto prometer como pedir son compromisos a participar en la creación conjunta de un futuro en particular. Si no me hago cargo de mis promesas y pedidos, no serán escuchados como compromisos y los demás no querrán coordinar acciones conmigo. El resultado será caótico, producirá desconfianza o enojo y hasta dejaremos de comunicarnos o acordaremos hacer lo que las circunstancias permitan y evitaremos reconocer la responsabilidad por nuestras acciones.
En la mayoría de las culturas organizacionales tradicionales, se cree que las personas son objetos que necesitan ser controlados para que desempeñen las funciones necesarias para realizar determinadas tareas. Sin embargo, hoy sabemos que no podemos depender de unos pocos líderes en la cima de la organización para que dirijan y controlen el trabajo de todos los demás. El concepto mismo de "empowerment" se basa en el reconocimiento de que una empresa no puede sobrevivir a menos que todos estén involucrados en el resultado de logros basados en su propia iniciativa y compromiso.
Las nuevas organizaciones del futuro están aprendiendo a "liberar el espíritu humano", a darle poder a las personas para ser responsables, a comprometerse y a coordinar sus compromisos al servicio de una visión a la cual merezca dedicarse.
En ambos casos, la clave de los logros está en nuestra capacidad de inventar nuevas interpretaciones y prácticas para hacer que nuestra "realidad" sea consistente con los compromisos, con aquello que le da sentido a nuestro vivir.
Existe gente que vive el comprometerse como la actitud esencial para crear o relacionarse intencionalmente con el cambio. Para otros, el compromiso es una mera expresión de deseos, un gesto bienintencionado.
¿Qué es el compromiso? ¿De qué se trata? ¿Qué significa comprometerse? ¿Qué implica en nuestras vidas el modo en que entendemos el compromiso? ¿Qué consecuencias tiene el comprometernos y el mantener o no la palabra dada? Y, lo que es más importante aún: ¿de qué manera nuestros compromisos se relacionan con el bienestar personal y grupal, con la efectividad para lograr lo que nos proponemos y con la capacidad para ejercer nuestra libertad?
El compromiso es una acción. Comprometerse es crear algo que anteriormente no existía. En el momento en que se lo contrae, un compromiso es un acto creativo, diferente, cualquiera sean las razones para hacerlo.
La acción de comprometernos está conectada con el futuro, con otra acción o resultado. Cuando nos comprometemos, decimos: "Soy responsable por algo que ocurrirá en el futuro que no ocurriría en ausencia de mi compromiso". Este existe sólo en nuestro hablar y escuchar, en el lenguaje. El compromiso ocurre a partir de una conversación, de una acción lingüística haciendo aparecer posibilidades que, al cumplirse, se transforman en una nueva "realidad".
Tanto prometer como pedir son compromisos a participar en la creación conjunta de un futuro en particular. Si no me hago cargo de mis promesas y pedidos, no serán escuchados como compromisos y los demás no querrán coordinar acciones conmigo. El resultado será caótico, producirá desconfianza o enojo y hasta dejaremos de comunicarnos o acordaremos hacer lo que las circunstancias permitan y evitaremos reconocer la responsabilidad por nuestras acciones.
En la mayoría de las culturas organizacionales tradicionales, se cree que las personas son objetos que necesitan ser controlados para que desempeñen las funciones necesarias para realizar determinadas tareas. Sin embargo, hoy sabemos que no podemos depender de unos pocos líderes en la cima de la organización para que dirijan y controlen el trabajo de todos los demás. El concepto mismo de "empowerment" se basa en el reconocimiento de que una empresa no puede sobrevivir a menos que todos estén involucrados en el resultado de logros basados en su propia iniciativa y compromiso.
Las nuevas organizaciones del futuro están aprendiendo a "liberar el espíritu humano", a darle poder a las personas para ser responsables, a comprometerse y a coordinar sus compromisos al servicio de una visión a la cual merezca dedicarse.







