25 Marzo 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La discusión por el incremento en los salarios encendió un fuerte debate entre el dirigente de la CGT, Hugo Moyano, y el ministro de Economía, Roberto Lavagna. Luego de que el titular del Palacio de Hacienda advirtió sobre el peligro de inflación a través de aumentos salariales, el líder camionero le recordó que la decisión final en la materia la tiene el presidente Néstor Kirchner.
Lavagna había exteriorizado su posición ante los otros dos dirigentes cegetistas, Susana Rueda y José Luis Lingieri. Las reuniones se hicieron luego de que Moyano cuestionó manifestaciones del ministro en las que minimizó la importancia del diálogo que la CGT y la Unión Industrial Argentina mantienen para establecer nuevos salarios básicos para el sector privado.
"No me gustan los acuerdos de cúpula entre sectores gremiales y empresariales", había puntualizado Lavagna. Además, el funcionario considera que los ajustes deben realizarse sobre la base de la productividad de cada sector y por medio de las convenciones paritarias. "Estamos hablando de un salario mínimo razonable. Tampoco debe haber ningún caso en el mundo en que los países crezcan teniendo el salario deprimido (como en la Argentina)", reaccionó ayer el dirigente de los camioneros.
Moyano comparó la visión del ministro -respecto de que los aumentos salariales deben discutirse en función de la productividad- con el pensamiento del ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, en los 90. En ese sentido, alertó: "así nos fue".
Moyano insinuó la posibilidad de convocar a un paro. "Hay que tener en cuenta que podemos terminar como UTA y hacer un paro para que pague lo que corresponde", advirtió.
Vínculos con la Rosada
En su duro cruce, el sindicalista esgrimió su fuerte vinculación a la Casa Rosada. "El Presidente actuará con toda responsabilidad para que este tema tenga la solución que corresponda", dijo.
A su vez, el ministro reafirmó su idea en declaraciones formuladas al diario británico "Financial Times". "Los sectores populares creen que ahora debemos empezar con la redistribución del ingreso y dar préstamos a escala masiva. Todos sabemos los resultados de esas políticas: hiperinflación o al menos una inflación muy alta", expresó.
Frente a todas estas expresiones, Moyano criticó nuevamente a Lavagna por su "actitud de soberbia al creer que es el único dueño de la verdad". Incluso, el titular de la CTA, Víctor de Gennaro acusó ayer al ministro de "defender a los grupos económicos que concentran riqueza". Y advirtió que "es una falacia que los aumentos de salario produzcan inflación". De Gennaro anunció una protesta nacional para el 4 y el 8 de abril. (DyN-NA)
CLAVES DE UN CONFLICTO
Lavagna encendió la mecha de la discusión cuando afirmó que una suba generalizada en los salarios dispararía la inflación. "No hay ningún caso en el mundo en que la suba de salarios le gane a la suba de precios cuando hay un proceso inflacionario", postuló.
La dirigente de la CGT, Susana Rueda, reveló que el Palacio de Hacienda estudia una serie de medidas que buscan preservar el poder de compra de los argentinos. Entre ellas, mencionó nuevas retenciones contra compañías que intenten trasladar los precios internacionales al mercado interno argentino.
Ayer, Moyano volvió a embestir contra Lavagna. Y aclaró que la CGT no está pidiendo un aumento generalizado de salarios.
Lavagna había exteriorizado su posición ante los otros dos dirigentes cegetistas, Susana Rueda y José Luis Lingieri. Las reuniones se hicieron luego de que Moyano cuestionó manifestaciones del ministro en las que minimizó la importancia del diálogo que la CGT y la Unión Industrial Argentina mantienen para establecer nuevos salarios básicos para el sector privado.
"No me gustan los acuerdos de cúpula entre sectores gremiales y empresariales", había puntualizado Lavagna. Además, el funcionario considera que los ajustes deben realizarse sobre la base de la productividad de cada sector y por medio de las convenciones paritarias. "Estamos hablando de un salario mínimo razonable. Tampoco debe haber ningún caso en el mundo en que los países crezcan teniendo el salario deprimido (como en la Argentina)", reaccionó ayer el dirigente de los camioneros.
Moyano comparó la visión del ministro -respecto de que los aumentos salariales deben discutirse en función de la productividad- con el pensamiento del ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, en los 90. En ese sentido, alertó: "así nos fue".
Moyano insinuó la posibilidad de convocar a un paro. "Hay que tener en cuenta que podemos terminar como UTA y hacer un paro para que pague lo que corresponde", advirtió.
Vínculos con la Rosada
En su duro cruce, el sindicalista esgrimió su fuerte vinculación a la Casa Rosada. "El Presidente actuará con toda responsabilidad para que este tema tenga la solución que corresponda", dijo.
A su vez, el ministro reafirmó su idea en declaraciones formuladas al diario británico "Financial Times". "Los sectores populares creen que ahora debemos empezar con la redistribución del ingreso y dar préstamos a escala masiva. Todos sabemos los resultados de esas políticas: hiperinflación o al menos una inflación muy alta", expresó.
Frente a todas estas expresiones, Moyano criticó nuevamente a Lavagna por su "actitud de soberbia al creer que es el único dueño de la verdad". Incluso, el titular de la CTA, Víctor de Gennaro acusó ayer al ministro de "defender a los grupos económicos que concentran riqueza". Y advirtió que "es una falacia que los aumentos de salario produzcan inflación". De Gennaro anunció una protesta nacional para el 4 y el 8 de abril. (DyN-NA)
Lavagna encendió la mecha de la discusión cuando afirmó que una suba generalizada en los salarios dispararía la inflación. "No hay ningún caso en el mundo en que la suba de salarios le gane a la suba de precios cuando hay un proceso inflacionario", postuló.
La dirigente de la CGT, Susana Rueda, reveló que el Palacio de Hacienda estudia una serie de medidas que buscan preservar el poder de compra de los argentinos. Entre ellas, mencionó nuevas retenciones contra compañías que intenten trasladar los precios internacionales al mercado interno argentino.
Ayer, Moyano volvió a embestir contra Lavagna. Y aclaró que la CGT no está pidiendo un aumento generalizado de salarios.







