Fuerzas iraquíes mataron a 80 insurgentes al norte de Bagdad

23 Marzo 2005
BAGDAD.- Las fuerzas iraquíes, apoyadas por el ejército estadounidense, infligieron un severo revés a la insurrección armada en el norte de Bagdad al afirmar este miércoles que mataron a 80 insurgentes mientras se negocian los últimos detalles para la formación de un nuevo gobierno.
"Matamos a 80 hombres armados en una batalla que duró 17 horas al oeste de Tikrit (180 km al norte de Bagdad), cerca del lago Tharthar. Durante la batalla, perdimos 12 hombres, entre ellos cuatro oficiales", afirmó a la AFP el coronel Mohamad Ibrahim citando un comunicado del centro de coordinación.
El Ejército secreto islámico, un movimiento de guerrilla implantado en la región, fijó carteles en los edificios gubernamentales en Tikrit y en Dawr (norte) diciendo que "perdió 11 hombres y puso fuera de combate a la mitad del batallón de los comandos de policía, en esta batalla que restauró nuestro honor".
El comandante Richard Goldenberg, portavoz de la 42 división de infantería norteamericana, basada en Tikrit, confirmó que "había una importante concentración de insurgentes y un número indeterminado de víctimas en sus filas".
El combate se desencadenó el martes cuando hombres del primer batallón dependiente del Ministerio de Interior "descubrieron y atacaron un presunto campo de entrenamiento de fuerzas anti-íraquíes" hacia las 11H00 locales (08H00 GMT), según un comunicado de las fuerzas estadounidenses.
El comandante Goldenberg afirmó que "en el lugar encontraron un gran número de pasaportes y documentos de identidad que probaron que había muchos combatientes extranjeros".
Interrogado por la AFP, el teniente coronel Sarmad Hussein, de los comandos del Ministerio de Interior, dio cuenta de la presencia de "sauditas, argelinos y sirios según los documentos encontrados".
Según él, en los combates participaron unos 240 miembros de los comandos a bordo de 18 vehículos.
Por otra parte, una niña iraquí de 11 años murió y otra de 13 años resultó herida este miércoles a causa de la caída de un obús de mortero en una escuela de Bagdad.
También en la capital un policía murió y otro resultó herido por la explosión de un artefacto que trataban de desarticular, según el hospital Yarmuk.
En la escena política, continúan los acuerdos, iniciados a principios de febrero, entre negociadores chiítas y kurdos para la formación del nuevo gobierno.
Un negociador chiíta indicó este miércoles a la AFP que los chiítas y los kurdos se habían repartido la mayor parte de las carteras ministeriales del futuro gobierno iraquí. (NA).

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