23 Marzo 2005 Seguir en 
El panorama energético nacional sigue siendo complicado. Ahora se teme que la crisis por el gas impacte este año con dureza en Tucumán. "En 2005, la crisis energética, que se dio particularmente en el tema del gas en 2004, se va a acentuar", advirtió el ex secretario de Energía de la Nación, Jorge Lapeña.
En diálogo telefónico con LA GACETA, el presidente del Instituto Argentino de la Energía IAE-General Mosconi aseguró que la demanda de energía eléctrica y de gas creció el año pasado entre un 5 y un 6%, mientras que prácticamente no hubo variaciones en la oferta energética. "Preveo que todo lo malo y las angustias del año pasado se sentirán con mayor intensidad en esta temporada", pronosticó.
Hizo hincapié en que la Argentina necesita una gran central eléctrica, de por lo menos 1.500 megavatios, que requiere una inversión de U$S 1.000 millones; y un nuevo gasoducto, lo que implica otros U$S 1.000 millones, como obras primordiales.
Lapeña destacó: "el año pasado, la industria tucumana estuvo con el corazón en la boca hasta horas de iniciar su actividad; no hay razones para pensar que esto no vaya a volver a ocurrir". Considera una ventaja la experiencia lograda para tratar la crisis de 2004, que permitiría repetir las cosas que se hicieron bien y corregir errores.
Por su parte, el economista Ricardo Arriazu dijo: "la crisis energética ya comenzó a sentirse. Incluso en algunas industrias ya se empezó a racionalizar la provisión de energía". "Falta agua para producirla. Por eso, la generación térmica deberá crecer un 14%, y se cortará primero a las industrias porque no se puede cortar a los residenciales", según un artículo de "Ambito Financiero".
Lapeña señaló que las carencias, como las energéticas, se traducen en incrementos de precios. "Pero el problema se agrava cuando ni con un aumento se logra revertir la situación. Caminamos en ese sentido, mientras las obras no se hagan", alertó.
Hay preocupación en el sector industrial
El presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Héctor Ledesma, expresó su temor ante la posibilidad de que la central térmica de El Bracho tenga que operar al 100% de su capacidad este año, para poder cubrir problemas de las centrales hidroeléctricas por la sequía en el país. "En ese caso, podría ocurrir que El Bracho no pueda ceder su transporte de gas para las industrias", subrayó. "Aunque nos presentan las cosas como solucionadas, los industriales nunca dejamos de estar preocupados", indicó Ledesma.
En tanto, el industrial citricultor Daniel Lucci, recordó que con el gasoducto ampliado las industrias tucumanas dispondrán de 700.000 m3 diarios extra de gas, cuando la real demanda del fluido es de un millón de metros cúbicos diarios. "Si la obra está concluida en julio, como dicen, de entrada habrá un déficit de 300.000 m3 diarios de gas", dijo.
En diálogo telefónico con LA GACETA, el presidente del Instituto Argentino de la Energía IAE-General Mosconi aseguró que la demanda de energía eléctrica y de gas creció el año pasado entre un 5 y un 6%, mientras que prácticamente no hubo variaciones en la oferta energética. "Preveo que todo lo malo y las angustias del año pasado se sentirán con mayor intensidad en esta temporada", pronosticó.
Hizo hincapié en que la Argentina necesita una gran central eléctrica, de por lo menos 1.500 megavatios, que requiere una inversión de U$S 1.000 millones; y un nuevo gasoducto, lo que implica otros U$S 1.000 millones, como obras primordiales.
Lapeña destacó: "el año pasado, la industria tucumana estuvo con el corazón en la boca hasta horas de iniciar su actividad; no hay razones para pensar que esto no vaya a volver a ocurrir". Considera una ventaja la experiencia lograda para tratar la crisis de 2004, que permitiría repetir las cosas que se hicieron bien y corregir errores.
Por su parte, el economista Ricardo Arriazu dijo: "la crisis energética ya comenzó a sentirse. Incluso en algunas industrias ya se empezó a racionalizar la provisión de energía". "Falta agua para producirla. Por eso, la generación térmica deberá crecer un 14%, y se cortará primero a las industrias porque no se puede cortar a los residenciales", según un artículo de "Ambito Financiero".
Lapeña señaló que las carencias, como las energéticas, se traducen en incrementos de precios. "Pero el problema se agrava cuando ni con un aumento se logra revertir la situación. Caminamos en ese sentido, mientras las obras no se hagan", alertó.
Hay preocupación en el sector industrial
El presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Héctor Ledesma, expresó su temor ante la posibilidad de que la central térmica de El Bracho tenga que operar al 100% de su capacidad este año, para poder cubrir problemas de las centrales hidroeléctricas por la sequía en el país. "En ese caso, podría ocurrir que El Bracho no pueda ceder su transporte de gas para las industrias", subrayó. "Aunque nos presentan las cosas como solucionadas, los industriales nunca dejamos de estar preocupados", indicó Ledesma.
En tanto, el industrial citricultor Daniel Lucci, recordó que con el gasoducto ampliado las industrias tucumanas dispondrán de 700.000 m3 diarios extra de gas, cuando la real demanda del fluido es de un millón de metros cúbicos diarios. "Si la obra está concluida en julio, como dicen, de entrada habrá un déficit de 300.000 m3 diarios de gas", dijo.







