19 Marzo 2005 Seguir en 
LA PAZ.- Pese al rechazo del Congreso a su pedido de elecciones anticipadas y a la derrota que sufrió en Diputados con la media sanción a una ley de hidrocarburos, el presidente Carlos Mesa anunció ayer que cumplirá su mandato hasta agosto de 2007. "Quiero darles al país y al mundo la certidumbre de que, pese a haber agotado todos los mecanismos que creí adecuados para encontrar soluciones sobre la base de mi desprendimiento personal, no voy a rehuir de mi responsabilidad", dijo ayer, al cabo de una noche de maratónicas reuniones con los altos mandos militares, jerarcas de la Iglesia y funcionarios de su gabinete. Si Mesa hubiese renunciado, lo habría reemplazado el presidente de la Cámara de Senadores, Hormando Vaca Díez, lo que para el presidente no constituía una salida a la crisis porque carecía de la legitimidad que dan los votos.
Un consejero policial
El jefe de la policía, general David Aramayo, admitió ayer que en una de esas reuniones había pedido a Mesa que no renunciara. "Personas que tienen conducción sindical habían expresado manifiestamente que no iban a aceptar que otra persona esté al mando de la Nación", dijo en alusión a Evo Morales, que se oponía a que asumiera el gobierno Vaca Díez, próximo al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. Además, el presidente había recibido el respaldo de Estados Unidos y de países vecinos, por ejemplo, Argentina y Brasil.
La agenda pendiente
Vaca Díez pidió ayer al mandatario que abra un espacio de encuentro para entablar un diálogo a nivel nacional. "Este es el momento para la sensatez y la madurez, no para la confrontaciones. Por tanto pido al presidente que nunca más hable de renunciar, porque eso genera incertidumbre", declaró. Luego se comprometió a llevar adelante una agenda nacional de cuatro puntos que el Parlamento debe cumplir. "Le vamos a imprimir la mayor celeridad al tratamiento de la ley petrolera y queremos llevar a cabo la elección de prefectos (gobernadores), de referéndum (sobre autonomías) y de Asamblea Constituyente", afirmó.
Por otra parte, ayer se hicieron sentir las presiones de las petroleras trasnacionales. Un ejecutivo de la española Repsol YPF y otro de Techint dijeron que la construcción del Gasoducto del Nordeste quedó suspendido sin fecha. Sacha Llorenti, titular de la Asamblea de los Derechos Humanos en Bolivia, salió al cruce y reclamó a las petroleras el respeto a la soberanía popular que en el referéndum de julio aprobó con un 83% de los votos que la mitad de los ingresos de la explotación de hidrocarburos queden para el Estado. (Télam-SNI)
Repsol YPF revisa sus inversiones
Un consejero policial
El jefe de la policía, general David Aramayo, admitió ayer que en una de esas reuniones había pedido a Mesa que no renunciara. "Personas que tienen conducción sindical habían expresado manifiestamente que no iban a aceptar que otra persona esté al mando de la Nación", dijo en alusión a Evo Morales, que se oponía a que asumiera el gobierno Vaca Díez, próximo al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. Además, el presidente había recibido el respaldo de Estados Unidos y de países vecinos, por ejemplo, Argentina y Brasil.
La agenda pendiente
Vaca Díez pidió ayer al mandatario que abra un espacio de encuentro para entablar un diálogo a nivel nacional. "Este es el momento para la sensatez y la madurez, no para la confrontaciones. Por tanto pido al presidente que nunca más hable de renunciar, porque eso genera incertidumbre", declaró. Luego se comprometió a llevar adelante una agenda nacional de cuatro puntos que el Parlamento debe cumplir. "Le vamos a imprimir la mayor celeridad al tratamiento de la ley petrolera y queremos llevar a cabo la elección de prefectos (gobernadores), de referéndum (sobre autonomías) y de Asamblea Constituyente", afirmó.
Por otra parte, ayer se hicieron sentir las presiones de las petroleras trasnacionales. Un ejecutivo de la española Repsol YPF y otro de Techint dijeron que la construcción del Gasoducto del Nordeste quedó suspendido sin fecha. Sacha Llorenti, titular de la Asamblea de los Derechos Humanos en Bolivia, salió al cruce y reclamó a las petroleras el respeto a la soberanía popular que en el referéndum de julio aprobó con un 83% de los votos que la mitad de los ingresos de la explotación de hidrocarburos queden para el Estado. (Télam-SNI)
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