Israel concede control limitado de la seguridad a palestinos en Jericó

El ejército israelí desplazó bloques de hormigón.

16 Marzo 2005
JERICO, Cisjordania.- Israel otorgó este miércoles un control limitado de la seguridad a los palestinos en la región de Jericó (Cisjordania), una operación simbólica que abre el camino a una transferencia de poderes más amplia que durará varias semanas.
De acuerdo con una fuente palestina, el ejército israelí desplazó bloques de hormigón que permitían filtrar el paso en el principal retén israelí en la entrada de la ciudad, sobre la carretera principal que lleva a Jerusalén.
El desplazamiento de estos bloques permitirá que los vehículos entren con mayor facilidad a Jericó. Los soldados israelíes, que serán mantenidos en el lugar, se limitarán a controlar la salida de la ciudad.
El jefe de los servicios de seguridad palestinos en la región de Jericó, el general Ahmad Eid, y el general Tal Russo, comandante de las tropas israelíes en el valle del río Jordán, se dieron la mano ante las cámaras en una torre de observación, a la salida de la ciudad.
"Esperamos que la parte israelí respetará el acuerdo y permitirá que los ciudadanos palestinos se desplacen libremente y sin obstáculos", declaró el general Eid.
Luego, la policía palestina colocó su propio retén a 1 km más al sur para controlar los vehículos que ingresan a la ciudad e impedir que entren los israelíes, como exige Israel.
A primeras horas de la tarde, el ejército debe evacuar el retén de Al Duyuk, al noroeste de la ciudad, permitiendo la libre circulación.
En cambio, los bloques de hormigón que bloquean la ruta de Jericó a Naplusa, al nivel de la aldea de Naama, permanecerán en ese lugar y podrían ser retirados dentro de tres o cuatro semanas.
En virtud de un acuerdo concluido entre los responsables de la seguridad israelíes y palestinos, una fuerza policial palestina se desplegará en la aldea de Ojja, al norte de Jericó.
Esta aldea se encuentra en la ruta 90, el principal eje que une a la región de Jericó con el norte de Israel, a lo largo del valle del Jordán, cuyo control se encuentra en manos israelíes.
El ejército israelí no está presente en el perímetro de la ciudad de Jericó, pero el control estricto de sus vías afecta gravemente a la economía de la región, que depende fundamentalmente del turismo.
Los palestinos también se comprometieron a restituir a Israel decenas de automóviles israelíes robados encontrados en Jericó, de acuerdo con fuentes palestinas.
Todos los retenes en la región de Jericó deben ser eliminados por etapas en un plazo de cuatro semanas, según el acuerdo concluido entre el ministro israelí de Defensa, Shaul Mofaz, y el ministro palestinos del Interior y de Seguridad, Nasr Yusef.
Después de Jericó, Israel debe transferir, en principio el viernes, el control de la seguridad a los palestinos en Tulkarem (norte de Cisjordania). Esa transferencia en cinco zonas de Cisjordania -Jericó, Tulkarem, Belén, Ramala y Kalkiliya- fue acordada por el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, y el primer ministro israelí, Ariel Sharon, en Charm el Cheij (Egipto), el pasado 8 de febrero.
Mientras tanto, en El Cairo, los grupos armados palestinos y Abas continuaban un diálogo que debe conducir a un acuerdo para prolongar la tregua convenida en los ataques contra Israel. (NA).

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