15 Marzo 2005 Seguir en 
SANTIAGO.- El ex suboficial del ejército nazi Paul Schaefer, líder de la colonia alemana Dignidad, permaneció prófugo de la Justicia chilena por más de ocho años. Ayer, después de más de tres horas de interrogatorio ante el juez Joaquín Billard, fue encarcelado. Schaefer, de 83 años, detenido el jueves pasado y expulsado el fin de semana por el Gobierno argentino, enfrenta en Chile juicios pendientes por 26 violaciones de niños y complicidad en crímenes cometidos bajo la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
El presidente chileno Ricardo Lagos Lagos reiteró su agradecimiento al presidente Néstor Kirchner por haber entregado al prófugo. "Esto demuestra que ambos países están juntos en la lucha contra la impunidad", dijo.
Rompió el silencio
A diferencia del hermético silencio que mantuvo ante las autoridades argentinas y los agentes chilenos tras su arresto, Schaefer respondió en español a las preguntas que le formuló Billard en la sede policial, dijeron fuentes judiciales. Este juez fue quien impartió la orden internacional de captura de Schaefer que ejecutó la Policía argentina. Billard investiga la desaparición de un dirigente izquierdista arrestado en 1974 por agentes de la dictadura y llevado hasta la colonia Dignidad, 350 km al sur de Santiago. Por otra parte, el gobierno chileno solicitó la detención de quienes acompañaban a Schaefer cuando fue capturado en Argentina, como presuntos integrantes de una red que permitió encubrir al represor y su salida ilegal de Chile. Al ser arrestado en el barrio privado "Las Acacias", en Tortuguitas, lo acompañaban Peter Schmidt, encargado de la seguridad personal, Matías Gerlach y Felipe Zeitner. Este último habría cambiado su identidad en tres ocasiones. También estaba Rebeca, la hija adoptiva de Schaefer, transformada en sirvienta, y una mujer que decía ser la abuela de esta, que se identificó como Renata Freitag, de 60 años, morena, de pelo cano. Todos estos se hallan en libertad en Argentina. (AFP-NA-DPAA)
El presidente chileno Ricardo Lagos Lagos reiteró su agradecimiento al presidente Néstor Kirchner por haber entregado al prófugo. "Esto demuestra que ambos países están juntos en la lucha contra la impunidad", dijo.
Rompió el silencio
A diferencia del hermético silencio que mantuvo ante las autoridades argentinas y los agentes chilenos tras su arresto, Schaefer respondió en español a las preguntas que le formuló Billard en la sede policial, dijeron fuentes judiciales. Este juez fue quien impartió la orden internacional de captura de Schaefer que ejecutó la Policía argentina. Billard investiga la desaparición de un dirigente izquierdista arrestado en 1974 por agentes de la dictadura y llevado hasta la colonia Dignidad, 350 km al sur de Santiago. Por otra parte, el gobierno chileno solicitó la detención de quienes acompañaban a Schaefer cuando fue capturado en Argentina, como presuntos integrantes de una red que permitió encubrir al represor y su salida ilegal de Chile. Al ser arrestado en el barrio privado "Las Acacias", en Tortuguitas, lo acompañaban Peter Schmidt, encargado de la seguridad personal, Matías Gerlach y Felipe Zeitner. Este último habría cambiado su identidad en tres ocasiones. También estaba Rebeca, la hija adoptiva de Schaefer, transformada en sirvienta, y una mujer que decía ser la abuela de esta, que se identificó como Renata Freitag, de 60 años, morena, de pelo cano. Todos estos se hallan en libertad en Argentina. (AFP-NA-DPAA)







