14 Marzo 2005 Seguir en 
MADRID.- El presidente de boliviano, Carlos Mesa, afirmó que la inversión extranjera privada es indispensable para Bolivia y aseguró que, para se produzca, se debe garantizar la seguridad jurídica en ese país, según una nota publicada ayer por el diario español "El país". "No podemos concebir el desarrollo de los hidrocarburos ni casi de ningún sector sin inversión extranjera", dijo Mesa, en relación con la polémica ley de hidrocarburos que se tratará en los próximos días.
"No se puede plantear un Estado fuerte y unos ingresos positivos si no se garantiza seguridad jurídica y seriedad en las reglas del juego a la inversión extranjera, que es indispensable para Bolivia", sostuvo.
Uno de los principales puntos de discordia de la ley de hidrocarburos -a la que Mesa calificó de revolucionaria- es que proyecta un régimen tributario de un 18% de regalías y 32% de impuestos, frente al 50% de regalías que demanda el líder cocalero Evo Morales, jefe del Movimiento al Socialismo (MAS), el principal partido opositor.
Ante las protestas sociales, Mesa ofreció días atrás su renuncia ante el Congreso boliviano, que finalmente no fue aceptada, y firmaron un pacto en el que se garantiza la gobernabilidad.
País multicultural
"No podemos pensar en una nación ni indígena ni mestiza ni blanca; sino en un país multicultural y diverso. Es una combinación muy difícil pero Evo Morales, las regiones y el presidente tenemos que entender que hay una cosa que se llama voluntad popular", concluyó Mesa. Por otra parte, una cumbre social convocada por organismos de derechos humanos se perfilaba como una solución a las protestas que afectan al país. El encuentro, previsto para hoy en Cochabamba, reuniría a delegados del gobierno y del Movimiento al Socialismo (MAS), a dirigentes sociales, a alcaldes, a los jefes de las cámaras del Congreso y a partidos políticos, con el seguimiento de la Iglesia Católica.
La cita, promovida por el defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, y el presidente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, Sacha Llorenti, busca lograr un consenso sobre los temas más delicados de la ley petrolera que discute la Cámara Baja. "Esta es una oportunidad importante para evitar que la violencia resuelva nuestros problemas, para evitar que exista un enfrentamiento entre los bolivianos", dijo Llorenti. "Los conflictos se resuelven con el diálogo, mutuas concesiones y, sobre todo, velando por incluir el interés nacional. En el caso de hidrocarburos, la recuperación del 50% de los réditos de este negocio deben ir a favor del pueblo boliviano", añadió. (Télam-SNI-DPA)
Morales afirma que quieren eliminarlo
La Paz.- El dirigente Evo Morales, jefe de la oposición en Bolivia, acusó al presidente Carlos Mesa de intentar eliminarlo políticamente con los movimientos antibloqueo para evitar que se aprueben regalías del 50% para las petroleras. El jefe del Movimiento al Socialismo (MAS) dijo que el reciente anuncio de Mesa de renunciar a su cargo tuvo la intención de destrozarlo. "En el fondo, el tema era el petróleo. Por eso planificaron eliminar a Evo Morales con la clase media y, de esa manera, aprobar la Ley de Hidrocarburos. Seguramente dijeron: ?Evo no va a resistir con los movimientos sociales (antibloqueos)?", sostuvo. Morales considera que lo peor es la confrontación racial que -según dijo- originó Mesa. "Esa bronca que tiene a los movimientos indígenas, a Evo Morales y a Abel Mamaní (de la Federación de Juntas Vecinales de la ciudad de El Alto, que exige la salida de la empresa prestadora del servicio de agua potable), ¿qué es? Es una confrontación", indicó. Cuestionó igualmente las movilizaciones antibloqueo convocadas por el mandatario, que congregaron a miles de personas en las plazas de las principales ciudades del país. "No recibí esa confrontación de gobiernos pasados. Mesa saca a la gente de sus ministerios para decir: ?muera Evo Morales?. Los anteriores gobiernos me acusaban de asesino y de narcotraficante, pero Mesa moviliza gente contra Evo Morales y los bloqueos de caminos. Me pidió disculpas, pero un día después sacó a la gente a las calles para hacerla gritar: ?fuera Evo de Bolivia?", concluyó. (DPA)
"No se puede plantear un Estado fuerte y unos ingresos positivos si no se garantiza seguridad jurídica y seriedad en las reglas del juego a la inversión extranjera, que es indispensable para Bolivia", sostuvo.
Uno de los principales puntos de discordia de la ley de hidrocarburos -a la que Mesa calificó de revolucionaria- es que proyecta un régimen tributario de un 18% de regalías y 32% de impuestos, frente al 50% de regalías que demanda el líder cocalero Evo Morales, jefe del Movimiento al Socialismo (MAS), el principal partido opositor.
Ante las protestas sociales, Mesa ofreció días atrás su renuncia ante el Congreso boliviano, que finalmente no fue aceptada, y firmaron un pacto en el que se garantiza la gobernabilidad.
País multicultural
"No podemos pensar en una nación ni indígena ni mestiza ni blanca; sino en un país multicultural y diverso. Es una combinación muy difícil pero Evo Morales, las regiones y el presidente tenemos que entender que hay una cosa que se llama voluntad popular", concluyó Mesa. Por otra parte, una cumbre social convocada por organismos de derechos humanos se perfilaba como una solución a las protestas que afectan al país. El encuentro, previsto para hoy en Cochabamba, reuniría a delegados del gobierno y del Movimiento al Socialismo (MAS), a dirigentes sociales, a alcaldes, a los jefes de las cámaras del Congreso y a partidos políticos, con el seguimiento de la Iglesia Católica.
La cita, promovida por el defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, y el presidente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, Sacha Llorenti, busca lograr un consenso sobre los temas más delicados de la ley petrolera que discute la Cámara Baja. "Esta es una oportunidad importante para evitar que la violencia resuelva nuestros problemas, para evitar que exista un enfrentamiento entre los bolivianos", dijo Llorenti. "Los conflictos se resuelven con el diálogo, mutuas concesiones y, sobre todo, velando por incluir el interés nacional. En el caso de hidrocarburos, la recuperación del 50% de los réditos de este negocio deben ir a favor del pueblo boliviano", añadió. (Télam-SNI-DPA)
Morales afirma que quieren eliminarlo
La Paz.- El dirigente Evo Morales, jefe de la oposición en Bolivia, acusó al presidente Carlos Mesa de intentar eliminarlo políticamente con los movimientos antibloqueo para evitar que se aprueben regalías del 50% para las petroleras. El jefe del Movimiento al Socialismo (MAS) dijo que el reciente anuncio de Mesa de renunciar a su cargo tuvo la intención de destrozarlo. "En el fondo, el tema era el petróleo. Por eso planificaron eliminar a Evo Morales con la clase media y, de esa manera, aprobar la Ley de Hidrocarburos. Seguramente dijeron: ?Evo no va a resistir con los movimientos sociales (antibloqueos)?", sostuvo. Morales considera que lo peor es la confrontación racial que -según dijo- originó Mesa. "Esa bronca que tiene a los movimientos indígenas, a Evo Morales y a Abel Mamaní (de la Federación de Juntas Vecinales de la ciudad de El Alto, que exige la salida de la empresa prestadora del servicio de agua potable), ¿qué es? Es una confrontación", indicó. Cuestionó igualmente las movilizaciones antibloqueo convocadas por el mandatario, que congregaron a miles de personas en las plazas de las principales ciudades del país. "No recibí esa confrontación de gobiernos pasados. Mesa saca a la gente de sus ministerios para decir: ?muera Evo Morales?. Los anteriores gobiernos me acusaban de asesino y de narcotraficante, pero Mesa moviliza gente contra Evo Morales y los bloqueos de caminos. Me pidió disculpas, pero un día después sacó a la gente a las calles para hacerla gritar: ?fuera Evo de Bolivia?", concluyó. (DPA)







