04 Julio 2002 Seguir en 
WASHINGTON.- Los estadounidenses parecen decididos a festejar hoy el aniversario de la independencia, indiferentes a los llamados a la prudencia lanzados por la Casa Blanca, preocupada por eventuales atentados. El gobierno admite que no hay nada concreto al respecto, más allá de la preocupación motivada por los ataques terroristas del 11 de setiembre. La fiesta nacional es la ocasión para los norteamericanos de compartir asados con sus familiares, de asistir a desfiles y a espectáculos de fuegos artificiales, en una proliferación de banderas estrelladas y de cantos patrióticos. Aviones caza patrullarán hoy el cielo estadounidense, especialmente las regiones de Washington, Nueva York y Los Angeles. Agentes del FBI dijeron haber interceptado comunicaciones sobre eventuales planes de ataque de la red Al Qaeda, de Osama Bin Laden.
La seguridad será más estricta que nunca en la capital. Según recientes sondeos de opinión, en esta primera fiesta nacional después de los atentados del 11 de setiembre, el 95% de los estadounidenses no tiene previsto modificar su programa a causa de la persistencia de la amenaza terrorista. Sin embargo, otra encuesta de USA Today señala que las preocupaciones de los estadounidenses están en otra parte: el 64% de los interrogados sostiene que su principal preocupación son los conductores alcoholizados, por lejos delante de los que temen al terrorismo, que no llegaron al 9% entre los consultados.
Nivel "amarillo"
Centenares de miles de espectadores irán a ver los fuegos artificiales al "National Mall", el área verde que se extiende a los pies del Capitolio, y asistirán luego a los conciertos programados en el lugar. En Nueva York, que aún cura sus heridas luego de la destrucción del World Trade Center, el 92% de los habitantes no modificará sus proyectos festivos. El nivel de alerta es "elevado" (alerta amarilla). (AFP)
La seguridad será más estricta que nunca en la capital. Según recientes sondeos de opinión, en esta primera fiesta nacional después de los atentados del 11 de setiembre, el 95% de los estadounidenses no tiene previsto modificar su programa a causa de la persistencia de la amenaza terrorista. Sin embargo, otra encuesta de USA Today señala que las preocupaciones de los estadounidenses están en otra parte: el 64% de los interrogados sostiene que su principal preocupación son los conductores alcoholizados, por lejos delante de los que temen al terrorismo, que no llegaron al 9% entre los consultados.
Nivel "amarillo"
Centenares de miles de espectadores irán a ver los fuegos artificiales al "National Mall", el área verde que se extiende a los pies del Capitolio, y asistirán luego a los conciertos programados en el lugar. En Nueva York, que aún cura sus heridas luego de la destrucción del World Trade Center, el 92% de los habitantes no modificará sus proyectos festivos. El nivel de alerta es "elevado" (alerta amarilla). (AFP)







