Los sueños perdidos

En los tempranos noventa, el Mercosur era la flamante vedette de los 200 millones de consumidores en los foros internacionales.

04 Julio 2002
BUENOS AIRES.- A 11 años del arribo triunfal del libre comercio al Cono Sur, el Mercosur celebra una nueva cumbre con un puñado de sueños rotos, e intentará enfrentar la tormenta en la que se encuentra de la mano de México y de Chile, sus vecinos más solventes. En los tempranos noventa, el Mercosur era la flamante vedette de los 200 millones de consumidores en los foros internacionales. Era la Argentina de Carlos Menem, el Brasil de Fernando Collor de Melo, el Uruguay de Luis Alberto Lacalle y el Paraguay del difunto reformador Andrés Rodríguez. Todos ellos defensores del libre comercio y de las políticas de ajuste recomendadas por los máximos organismos financieros internacionales.
Antes de que estallaran las desavenencias y las crisis, los cuatro países obtuvieron beneficios del Mercosur: lograron crear un activo mercado interno regional y atraer a inversores que, generalmente, producían para exportar a Brasil. Pero todo se desbarrancó antes de una década. En 1998 el barco comenzó a hacer agua. La Argentina entró en recesión y al amanecer del año siguiente llegó la crisis del real.
En plena crisis, otros pleitos se gestaron. Brasil, para citar un caso sonoro, defendió a capa y espada un nuevo comercio regulado e impuso cuotas a sus vecinos. En una Argentina abrumada por la recesión, que ni compra ni vende a nadie, y con graves desequilibrios fiscales -el derroche fue tal que en una década multiplicó por diez los gastos del Estado-, un atribulado Fernando de la Rúa seguía los pasos de su vecino y cerraba la puerta con llave proteccionista. Fue inútil. Ya en 2000, los cuatro países parecían tirar en dirección contraria unos de otros. (AFP)

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