07 Marzo 2005 Seguir en 
LA PAZ.- El presidente boliviano, Carlos Mesa, entregó hoy al Congreso la carta de renuncia a su cargo, la que se hizo pública a través del ministro de la Presidencia, José Galindo.
En la carta, Mesa declara que no pude seguir gobernando debido a la ola de portestas que "están llevando al país a una situación de confrontación", según reprodujo la agencia ANSA.
"Las posiciones de algunas organizaciones sociales, regionales y sindicales están llevando a Bolivia a un punto de confrontación y ponen en riesgo, a mi entender, nuestro futuro y nuestra viabilidad", expresa el texto.
"No puedo seguir gobernando asediado por un bloqueo nacional que estrangule al país, cuando ultimátums, huelgas, amenazas y acciones de hecho no hacen otra cosa que destruir nuestro aparato productivo, nuestra confianza y nuestro futuro", afirma la carta que fue recibida en la secretaría del Congreso cerca del mediodía.
Por su parte, el presidente del Senado, Hormando Vaca Díez anunció que la dimisión del presidente será considerada por las distintas bancadas que componen el Congreso el que sesionará mañana en forma extraordinaria para decidir si la acepta.
"Yo no puedo entrar en ninguna especulación. Finalmente, no deberíamos haber creado este escenario. Ojalá sea un escenario de transición", dijo Vaca Díez, a quien le corresponde la sucesión de Mesa si se aprueba la dimisión.
El Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), del ex presidente Jaime Paz Zamora, adelantó que rechazarñá la renuncia.
En tanto, el Movimiento Al Socialismo (MAS), liderado por el diputado Evo Morales, a quien Mesa dirigió sus principales críticas en el discurso de anoche, confirmó su llamado a bloquear caminos para protestar contra la Ley de Hidrocarburos aprobada por la Cámara de Diputados la semana pasada.
Además, la Federación de Juntas Vecinales de El Alto exigió la expulsión de la empresa privada Aguas del Illimani de origen franco-belga, que abastece de agua a esa ciudad y a La Paz, y mantuvo el corte de varios accesos de la capital.
Precisamente, unos 200 manifestantes que apoyan a Mesa, con pañuelos blancos al aire, marcharon hoy hasta el peaje de la autopista que une a El Alto con La Paz para convencerlos de que levanten el bloqueo, pero les impidieron el paso.
Según el coronel Hernán Jaimes, comandante de la Policía departamental. "hubo algunas escaramuzas personales. Logramos evitar un enfrentamiento entre ambos grupos, mateniéndolos separados".
Pero radio Pachamama, que difunde desde El Alto en idioma aymara, dijo que "los partidarios de Mesa fueron derrotados y el bloqueo continúa". (Télam-SNI).-
En la carta, Mesa declara que no pude seguir gobernando debido a la ola de portestas que "están llevando al país a una situación de confrontación", según reprodujo la agencia ANSA.
"Las posiciones de algunas organizaciones sociales, regionales y sindicales están llevando a Bolivia a un punto de confrontación y ponen en riesgo, a mi entender, nuestro futuro y nuestra viabilidad", expresa el texto.
"No puedo seguir gobernando asediado por un bloqueo nacional que estrangule al país, cuando ultimátums, huelgas, amenazas y acciones de hecho no hacen otra cosa que destruir nuestro aparato productivo, nuestra confianza y nuestro futuro", afirma la carta que fue recibida en la secretaría del Congreso cerca del mediodía.
Por su parte, el presidente del Senado, Hormando Vaca Díez anunció que la dimisión del presidente será considerada por las distintas bancadas que componen el Congreso el que sesionará mañana en forma extraordinaria para decidir si la acepta.
"Yo no puedo entrar en ninguna especulación. Finalmente, no deberíamos haber creado este escenario. Ojalá sea un escenario de transición", dijo Vaca Díez, a quien le corresponde la sucesión de Mesa si se aprueba la dimisión.
El Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), del ex presidente Jaime Paz Zamora, adelantó que rechazarñá la renuncia.
En tanto, el Movimiento Al Socialismo (MAS), liderado por el diputado Evo Morales, a quien Mesa dirigió sus principales críticas en el discurso de anoche, confirmó su llamado a bloquear caminos para protestar contra la Ley de Hidrocarburos aprobada por la Cámara de Diputados la semana pasada.
Además, la Federación de Juntas Vecinales de El Alto exigió la expulsión de la empresa privada Aguas del Illimani de origen franco-belga, que abastece de agua a esa ciudad y a La Paz, y mantuvo el corte de varios accesos de la capital.
Precisamente, unos 200 manifestantes que apoyan a Mesa, con pañuelos blancos al aire, marcharon hoy hasta el peaje de la autopista que une a El Alto con La Paz para convencerlos de que levanten el bloqueo, pero les impidieron el paso.
Según el coronel Hernán Jaimes, comandante de la Policía departamental. "hubo algunas escaramuzas personales. Logramos evitar un enfrentamiento entre ambos grupos, mateniéndolos separados".
Pero radio Pachamama, que difunde desde El Alto en idioma aymara, dijo que "los partidarios de Mesa fueron derrotados y el bloqueo continúa". (Télam-SNI).-







