El problema de los socios

(De "El emprendedor visionario", por Marc Allen, Empresa Activa, Barcelona).

03 Julio 2002
"Oh, en realidad hay muchas empresas de éxito formadas por socios -dijo Bernie, contradiciéndose por completo-. Pero no funcionan como tales.
Dejó así las cosas, como si el significado de sus palabras debiera ser evidente para mí. Pero lo cierto es que no lo era.-¿Qué quiere decir?- pregunté.
-Habitualmente, una empresa formada por socios quiere decir que, en último término, hay dos o más personas responsables de la empresa, ¿no es así? Al menos por lo que se refiere a las decisiones ejecutivas. Con el tiempo, dos o más personas nunca estarán completamente de acuerdo en todo. Siempre habrá desacuerdos y conflictos. Aunque la propiedad d ela empresa sea legalmente de varios socios, una persona tiene que ser el presidente. Una sola persona tiene que tomar las decisiones finales y ser la responsable del éxito o el fracaso del negocio.
No supe si estar de acuerdo o no con aquella generalización tan radical.
-¿Por qué?- pregunté.
-Porque la colaboración entre los socios no funciona. -Me sonrió y pareció a punto de echarse a reír. La suficiencia que demostraba era un poco irritante. Y también lo era su lógica-. Mire, ¿con qué frecuencia ha ocurrido en su empresa que uno de los socios supone que el otro es responsable de algo, para luego darse cuenta de que también éste ha supuesto que algún otro es el responsable y, mientras tanto, nadie se ha ocupado de hacer lo que era importante?¿Le ha sucedido eso alguna vez?
Tuve que admitir que sí, y más de una vez.-Pues esa es la naturaleza del reparto de responsabilidades entre los socios. Nadie es plenamente responsable de todo el cuadro. En consecuencia, se descuidan las cosas. Se pierde la pelota porque nadie es el único responsable de llevarla a su destino durante todo el trayecto. Y otra cosa que sucede siempre, absolutamente siempre, es que uno de los socios tendrá la sensación de estar dedicando más tiempo y energía, y quizás incluso más dinero, que el otro. Nunca existe un equilibrio igualado, eso es imposible de conseguir. Uno siempre tiene la sensación de soportar una carga más pesada que el otro.
Tuve que admitir que yo también había experimentado aquellas sensaciones.
-Le sugiero que formen una sociedad anónima y nombre a una persona para dirigirla. O, si le parece prematuro formarla, elijan al menos a alguien para que sea el presidente. Algunas personas se resisten a ello, diciendo que es una situación jerárquica pero, según mi experiencia, he descubierto que es algo práctico, eficiente y que funciona. Y no tiene por qué ser necesariamente jerárquica. El presidente no tiene por qué ser necesariamente el jefe que le dice a todos los demás lo que tienen que hacer. Pero una persona tiene que hacerse la visión del éxito y ser la responsable de llevar esa visión a la práctica. Los otros pueden formar parte del consejo directivo".

Tamaño texto
Comentarios