Acusan a EE.UU. por el ataque a una periodista liberada en Irak

"Lluvia de fuego". Crecen las sospechas de que se trató de un ataque deliberado. Sgrena, que estuvo secuestrada un mes, tendría información comprometida para el Pentágono. El rescate.

EN TIERRA FIRME. Sgrena sufrió la fractura en un hombro y daños en un pulmón durante el ataque.
EN TIERRA FIRME. Sgrena sufrió la fractura en un hombro y daños en un pulmón durante el ataque.
06 Marzo 2005
ROMA Y BAGDAD.- "Fue una lluvia de fuego", dijo ayer la periodista italiana herida por las tropas estadounidenses poco después de salir de su cautiverio en Irak. Todavía dolorida y aturdida tras llegar ayer a Roma, Giuliana Sgrena, de 56 años, no encuentra explicación al ataque en el que murió el jefe de los Servicios Secretos militares de Italia, Nicola Calipari, de 51 años.
En cambio, Piero Scolari, compañero de la periodista en el diario "Il Manifesto", no tiene duda de que se trató de un ataque deliberado. "El auto había pasado todos los controles y se hallaba a setecientos metros del aeropuerto", denunció. "Los norteamericanos sabían quiénes iban en el auto y tiraron a matar porque Giuliana tiene datos de la invasión a Irak que comprometen al Pentágono", agregó.
El incidente ocurrido el viernes motivó una enérgica protesta por parte del gobierno italiano. El primer ministro Silvio Berlusconi citó inmediatamente al embajador de EEUU en Roma para que dé explicaciones. Ayer, el presidente George W. Bush habló por teléfono con el premier italiano y le prometió una investigación completa. Mientras, la indignación en Italia crece con las horas. Berlusconi mantiene una fuerza militar en el sur de Irak como parte de la coalición liderada por EEUU, pese a que la mayoría de los italianos se opone a ello.

Pérdida irreparable
Calipari era el mejor agente secreto militar. Participó en varios casos de rescate de rehenes italianos y era reconocido por su profesionalismo. "Hemos perdido al mejor", dijo un alto mando italiano. Un balazo en la cabeza lo mató en el acto, en momentos en que cubría con su cuerpo a Sgrena, en medio de la lluvia de proyectiles. El automóvil muestra más de 300 impactos, dijeron fuentes periodísticas iraquíes. Por su parte, Sgrena, que se recupera ahora en un hospital de Roma, es experta en temas árabes y dura crítica de la campaña militar liderada por EEUU contra Irak. Cuando fue secuestrada, se hallaba investigando la situación de los refugiados iraquíes de Falluja. Sgrena estuvo en Afganistán durante la campaña estadounidense contra el régimen talibán, hace cuatro años, y también cubrió las matanzas en Argelia. Hace unos años, el presidente de Italia, Carlo Ciampi, la condecoró con la Orden de los Caballeros del Trabajo por sus artículos sobre la invasión a Irak en 2003. Por otra parte, la versión sobre la muerte del brasileño Oscar Vasconcelos, de 49 años, secuestrado en enero pasado al norte de Irak, conmovió al gobierno de Brasil. El canciller Celso Amorim pidió desde Nairobi, donde se halla de visita, más datos sobre la situación Vasconcelos, que trabajaba para una constructora. (Reuter-DPA-AFP-NA)

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