04 Marzo 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Gobierno nacional anunció ayer que la reestructuración de la deuda en cesación de pago alcanzó una adhesión de U$S 62.248 millones. Esta cifra representa el 76,07%, sobre la deuda sin intereses de U$S 81.835 millones, pero equivale al 60,7% del total de la deuda en cesación de pagos, incluyendo intereses caídos.
Así, la deuda canjeada alcanzó los U$S 62.248 millones, y tras conocerse los datos provisorios del canje -que se cerró el pasado viernes 25 de febrero-, la deuda reestructurada se redujo de U$S 102.566 millones a U$S 35.238 millones. Los datos definitivos se informarán el 18 del corriente.
De esta forma, las autoridades anunciaron un ahorro superior a los U$S 67.000 millones tras cumplirse con el programa, en tanto que el stock de deuda pública se ubicará tras el canje en U$S 125.283 millones. Este monto del pasivo equivale al 72% del Producto Bruto Interno (PBI).
Los datos fueron expuestos durante una conferencia de prensa encabezada en Casa Rosada por el propio presidente Néstor Kirchner, y de la que también participó el ministro de Economía, Roberto Lavagna, encargado de coordinar el canje.
El jefe de Estado aseguró que la reestructuración registró la máxima aceptación de los mercados y aseguró que el proceso se apoya en una racional sustentabilidad interna.
Un buen clima
El clima en el Salón Blanco al anunciarse la cifra oficial de la aceptación del canje fue muy distinto a otros actos. Kirchner estaba eufórico, sentimiento que se trasladó al resto del gabinete.
La satisfacción fue tan notoria que el mandatario -habitualmente parco y hasta enojado ante la prensa en la Casa de Gobierno- se prestó gentilmente a los micrófonos y hasta se permitió hacer bromas.
El auditorio, en tanto, siguió atentamente cada palabra del mensaje de Lavagna, que fue muy técnico, y el del Presidente, que eligió un tono casi coloquial.
Lavagna, a su tiempo, afirmó: "los mercados han hablado y lo han hecho de una manera muy clara", y agregó: "si hubiéramos hecho una reestructuración muy rápida, esta habría colapsado, tal como sucedió en los últimos años".
Tanto Kirchner como Lavagna volvieron a criticar a los lobbistas, a las presiones políticas y a los economistas que plantearon sus objeciones al proceso de canje. Pero el jefe de Estado fue más allá, al dar nombres y citar las declaraciones públicas que aquellos hicieron. Por ejemplo, Julio Pieckarz, Pablo Guidotti, Miguel Kiguel, Carlos Melconián, Jorge Avila, Daniel Artana, Manuel Solanet y Juan Luis Espert. (DyN-Télam-NA-Especial)
La estrategia del Gobierno cosecha discrepancias y elogios
BUENOS AIRES.- El proceso de canje mereció ayer el apoyo de la mayoría de los empresarios locales. Sin embargo, algunas objeciones surgieron de parte de políticos opositores:
* Mario Vicens, presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA): "el éxito alcanzado es crucial para seguir avanzando en la normalización y consolidación de la economía. En correlato con el ordenamiento de las cuentas públicas, que se ha logrado en estos dos últimos años, extenderá el horizonte de las decisiones económicas".
* Enrique Alvarez, estratega de IdeaGlobal (Nueva York): "un 76% está en línea con lo que el mercado esperaba. Es un éxito y le permite al Gobierno avanzar. Es suficiente para que negocie cómodo con el FMI".
* Aldo Roggio, empresario de la Construcción: "el país necesita muchas inversiones en infraestructura. Con el canje resuelto, puede hacerse".
* Jorge Brito, presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (Adeba): "el canje es exitoso y bueno para el país".
* Hugo Bontempo, presidente de la Ucede bonaerense: "el Gobierno cree que somos estúpidos. Critica al FMI y a los organismos de crédito, pero a ellos les pagamos la totalidad y en dólares. A los únicos que este Gobierno robó es a los jubilados, ya que les licuó el 70% de sus aportes".
* Alberto Natale, diputado demócrata progresista de la provincia de Santa Fe: "el país no podía asumir compromisos de pagos mayores. El Gobierno optó por cansar y prepotear, en lugar de explicar serenamente nuestras limitadas posibilidades".
* Cámara Argentina de Comercio (CAC): "las negociaciones han permitido instalar un nuevo horizonte que, a partir de la generación de confianza y de la estabilidad de las reglas de juego, permitirá incrementar las inversiones, base del desarrollo económico y de la creación de empleo". (DyN-Reuter)
Así, la deuda canjeada alcanzó los U$S 62.248 millones, y tras conocerse los datos provisorios del canje -que se cerró el pasado viernes 25 de febrero-, la deuda reestructurada se redujo de U$S 102.566 millones a U$S 35.238 millones. Los datos definitivos se informarán el 18 del corriente.
De esta forma, las autoridades anunciaron un ahorro superior a los U$S 67.000 millones tras cumplirse con el programa, en tanto que el stock de deuda pública se ubicará tras el canje en U$S 125.283 millones. Este monto del pasivo equivale al 72% del Producto Bruto Interno (PBI).
Los datos fueron expuestos durante una conferencia de prensa encabezada en Casa Rosada por el propio presidente Néstor Kirchner, y de la que también participó el ministro de Economía, Roberto Lavagna, encargado de coordinar el canje.
El jefe de Estado aseguró que la reestructuración registró la máxima aceptación de los mercados y aseguró que el proceso se apoya en una racional sustentabilidad interna.
Un buen clima
El clima en el Salón Blanco al anunciarse la cifra oficial de la aceptación del canje fue muy distinto a otros actos. Kirchner estaba eufórico, sentimiento que se trasladó al resto del gabinete.
La satisfacción fue tan notoria que el mandatario -habitualmente parco y hasta enojado ante la prensa en la Casa de Gobierno- se prestó gentilmente a los micrófonos y hasta se permitió hacer bromas.
El auditorio, en tanto, siguió atentamente cada palabra del mensaje de Lavagna, que fue muy técnico, y el del Presidente, que eligió un tono casi coloquial.
Lavagna, a su tiempo, afirmó: "los mercados han hablado y lo han hecho de una manera muy clara", y agregó: "si hubiéramos hecho una reestructuración muy rápida, esta habría colapsado, tal como sucedió en los últimos años".
Tanto Kirchner como Lavagna volvieron a criticar a los lobbistas, a las presiones políticas y a los economistas que plantearon sus objeciones al proceso de canje. Pero el jefe de Estado fue más allá, al dar nombres y citar las declaraciones públicas que aquellos hicieron. Por ejemplo, Julio Pieckarz, Pablo Guidotti, Miguel Kiguel, Carlos Melconián, Jorge Avila, Daniel Artana, Manuel Solanet y Juan Luis Espert. (DyN-Télam-NA-Especial)
BUENOS AIRES.- El proceso de canje mereció ayer el apoyo de la mayoría de los empresarios locales. Sin embargo, algunas objeciones surgieron de parte de políticos opositores:
* Mario Vicens, presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA): "el éxito alcanzado es crucial para seguir avanzando en la normalización y consolidación de la economía. En correlato con el ordenamiento de las cuentas públicas, que se ha logrado en estos dos últimos años, extenderá el horizonte de las decisiones económicas".
* Enrique Alvarez, estratega de IdeaGlobal (Nueva York): "un 76% está en línea con lo que el mercado esperaba. Es un éxito y le permite al Gobierno avanzar. Es suficiente para que negocie cómodo con el FMI".
* Aldo Roggio, empresario de la Construcción: "el país necesita muchas inversiones en infraestructura. Con el canje resuelto, puede hacerse".
* Jorge Brito, presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (Adeba): "el canje es exitoso y bueno para el país".
* Hugo Bontempo, presidente de la Ucede bonaerense: "el Gobierno cree que somos estúpidos. Critica al FMI y a los organismos de crédito, pero a ellos les pagamos la totalidad y en dólares. A los únicos que este Gobierno robó es a los jubilados, ya que les licuó el 70% de sus aportes".
* Alberto Natale, diputado demócrata progresista de la provincia de Santa Fe: "el país no podía asumir compromisos de pagos mayores. El Gobierno optó por cansar y prepotear, en lugar de explicar serenamente nuestras limitadas posibilidades".
* Cámara Argentina de Comercio (CAC): "las negociaciones han permitido instalar un nuevo horizonte que, a partir de la generación de confianza y de la estabilidad de las reglas de juego, permitirá incrementar las inversiones, base del desarrollo económico y de la creación de empleo". (DyN-Reuter)







