El canje mejorará el perfil del plan de pagos futuro

El FMI deberá estudiar un pedido de quita.

01 Marzo 2005
Buenos Aires.- La deuda pública total se reduciría de U$S 182.507 millones a U$S 120.200 millones tras el cierre del canje de deuda, que obtendría una adhesión superior al 75%, según estimó ayer la consultora Ecolatina.
En su informe semanal, Ecolatina puntualizó que, en términos de PBI, la deuda posdefault pasará del 121% (porcentaje previo al canje) al 80%. En tanto, la "vida promedio" de la deuda pública pasará de 7,5 a 12,5 años.
"Si bien la carga sigue siendo significativa, la mejora en los plazos permite que el perfil de vencimientos sea sostenible. No obstante, será necesario mantener la disciplina fiscal a largo plazo para afrontar los compromisos asumidos, en particular durante los próximos cuatro años", afirmó la consultora.
En ese sentido, manifestó que como la carga de la deuda pública aún es elevada, en los próximos años será necesario realizar un esfuerzo fiscal considerable a fin de afrontar los compromisos de las nuevas obligaciones emitidas en el canje. En particular, de la deuda que no entró en cesación de pagos y la emitida luego del default.
"Por consiguiente, resulta fundamental no perder el control fiscal y registrar niveles de superávit primario similares a los de los últimos dos años", agregó.
De acuerdo con la consultora, las características de la deuda renegociada y las buenas bases de la economía permiten prever un mayor grado de sustentabilidad de la capacidad de pago.
Según el informe, tras la salida del default hay una serie de desafíos que el Gobierno debe enfrentar para consolidar las bases del crecimiento sostenible a largo plazo.
Esos desafíos son la reforma impositiva, la renegociación de los contratos de las empresas de servicios públicos privatizadas, el control de los factores de presión sobre el nivel de precios, la recomposición del poder adquisitivo y la mejora en la distribución del ingreso. (NA)

Le piden
una quita al FMI

Buenos Aires.- El economista inglés Alan Freedman, que forma parte del Comité para la Justicia Económica para la Argentina, calificó de importante el resultado del canje de deuda externa en cesación de pagos y dijo que ahora tendrá que ser el Fondo Monetario Internacional (FMI) el que acepte una quita en los pagos.
En declaraciones formuladas desde Londres, que repercutieron rápidamente en Buenos Aires, Freedman dijo que el canje de deuda es un cambio en la situación muy importante. "Es la primera vez, en 40 años, que un país voluntariamente ha reducido su deuda. Esto es indiscutible", señaló.
El economista, que estuvo de visita en la Argentina a mediados del año pasado, sostuvo además que con el canje comienza un período nuevo para el país.
"El FMI tendrá que aceptar que la Argentina ha cumplido con sus condiciones y empieza un período de pagos de alrededor del 25% del presupuesto. Será duro para la Argentina", acotó Freedman en diálogo con periodistas argentinos.
"Estamos proponiendo que el Fondo Monetario y la banca internacional también reconozcan su responsabilidad. Estamos pidiendo una quita del FMI porque la Argentina cumplió sus condiciones", reclamó.

Responsables
"Yo creo que los bonistas han aceptado una fuerte reducción", dijo el economista británico al dar detalles de la campaña que impulsa la ONG que él integra junto con artistas y sindicalistas europeos.
"Los que iniciaron la crisis Argentina, el Fondo y la banca, tienen que aceptar su responsabilidad", concluyó Freedman. (Télam-NA)

Bonistas alemanes y austríacos cambiaron títulos

FRANKFURT.- Uno de los mayores grupos de tenedores extranjeros de bonos argentinos en cesación de pagos aceptó la oferta de reestructuración, dijo ayer un miembro de las negociaciones. "Eso es correcto", dijo un funcionario de HVB, el banco con sede en Munich que representa a los acreedores, al ser consultado acerca de si la Agencia de Reestructuración de Bonos Argentinos (ABRA por sus siglas en inglés) había aceptado la propuesta argentina.
La adhesión de ABRA, que representa a acreedores privados de Alemania y de Austria, con bonos argentinos en default por U$S 1.200 millones, es un impulso significativo a la oferta.
Argentina cerró el viernes la histórica reestructuración de una gigantesca deuda en cesación de pagos. Y los pronósticos de una adhesión mayor al 70% indican que el país habría ganado la batalla al forzar a miles de acreedores a aceptar una gran pérdida.
Tres años después de declarar el mayor incumplimiento en la historia moderna, Argentina abrió el 14 de enero el proceso de canje por el que buscó reemplazar la deuda impaga de U$S 102.600 millones -entre capital e intereses- por nuevos títulos por hasta U$S 41.800 millones. Este es el mayor recorte de deuda propuesto por un país.
La dura oferta enfureció a los cientos de miles de acreedores alrededor del mundo, que vaticinaron un total fracaso y presionaron por una mejor propuesta.
Pero las condiciones financieras internacionales con bajas tasas de interés, la visión de los grandes bancos acerca de que era negocio comprar bonos incumplidos en el mercado secundario e ingresar al canje, y la firme posición de Argentina de mantener la propuesta fueron las claves de la alta adhesión.
"El nivel de participación fue clave en nuestra decisión", dijo al "Financial Times" el principal negociador del grupo alemán-austríaco, Adam Lerrick. (Reuter)

Las acciones resultaron una buena inversión

A pesar de perder ayer un 2,61%, las acciones líderes en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cerraron febrero con una ganancia del 13,45%, mientras que la soja resultó la mejor inversión del mes: mejoró el 21,5%.
En tanto los bonos subieron -en la jornada- un 0,97%, a pesar del reajuste de precios por la suba de la renta de la deuda de los Estados Unidos.
"En cierta forma, los operadores compraron con el rumor y vendieron con la noticia de la finalización de la reestructuración", comentó Rubén Pasquali de la casa bursátil Mayoral.
"Esta es la crónica de una baja anunciada -la del índice Merval de las acciones líderes-; un comportamiento razonable después de las últimas alzas de la plaza", agregó.
No obstante esa caída, el Merval ganó un 13,45% en febrero y un 11,33% (15,64% en dólares) en el primer bimestre de 2005.
Respecto de los bonos, "por la mañana, las noticias del fin de semana sobre la conclusión del canje impulsó a la renta fija de todo tipo (en pesos, en dólares, de corta y larga duración)", recalcó un operador de la banca privada porteña.
La intervención en Buenos Aires de la banca oficial permitió que el dólar se negociara ayer dentro de los rangos de la semana pasada: a $ 2,91 y $ 2,94, compra y venta respectivamente, en las casas de cambio porteñas.
Mientras tanto, en Tucumán, la divisa extranjera abrió ayer la semana y despidió febrero con el mismo precio del viernes último, es decir, $ 2,86 y $ 2,95.

"Estamos saliendo del default", dijo Alperovich

La reestructuración de la deuda pública externa de Tucumán está en una etapa decisiva. El gobernador José Alperovich señaló ayer que las AFJP aceptarán, entre esta y la próxima semana, el canje de los Eurobonos por los bonos de Conversión y Saneamiento de Empréstitos Públicos (Consadep). "Estamos saliendo del default", indicó el mandatario, al referirse a un posible arreglo con los grandes tenedores de los títulos externos.
Alperovich comentó que la semana pasada dialogó con la titular del Banco Nación, Felisa Miceli. Ella le prometió que la AFJP que responde a esa entidad se sumará al canje de la deuda externa tucumana. AFJP Nación es una de los grandes tenedores de Eurobonos.
Esos bonos externos están actualmente en cesación de pagos transitoria. La provincia aún adeuda a sus acreedores unos U$S 42 millones en títulos. Según expresó Alperovich, la adhesión al canje de la deuda externa, refinanciada a 16 años, será de entre el 75% y el 80%.

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