01 Marzo 2005 Seguir en 
LOS ANGELES.- "El aviador" se perfilaba como favorita a mejor película. Y Martin Scorsese, su realizador, como mejor director. Pero ninguna de las dos chances se dio. Finalmente, el neoyorquino recibió sólo cuatro estatuillas menores de un total de 11 nominaciones.
Scorsese no puede superar la mala racha que arrastra desde los tiempos de "El toro salvaje".
Tampoco recibió Oscar alguno por "La última tentación de Cristo", "Buenos muchachos", "La edad de la inocencia", ni por "Pandillas de Nueva York", películas nominadas que fueron exitosas en el aspecto comercial. Sin embargo, la Academia sigue dejándolo de lado. (Especial)
Swank acumula estatuillas
Los Angeles.- Hilary Swank pasó a integrar el reducido club de quienes, habiendo tenido dos nominaciones, lograron convertirlas en un Oscar. "¿Quién es esa chica?", se preguntaron muchos cuando se conoció la primera nominación al Oscar de Hilary Swank, por "Los muchachos no lloran" en 1999. Hasta entonces sólo había hecho trabajos menores y, pese a los elogios por su papel en ese filme, para muchos su irrupción en el quinteto prometía quedar en una simple aspiración. Sin embargo, la Academia decidió premiar entonces su composición, basada en un caso real, de una joven confundida sobre su inclinación sexual, que termina siendo violada y asesinada. (Especial)
Sofisticadas y con un toque clásico
LOS ANGELES.- Vestidas para matar, engalanadas con joyas tan brillantes que parecían falsas, y balanceándose sobre lujosos zapatos, las integrantes de la "gente linda" de Hollywood demostraron de nuevo la razón por la que la alfombra roja de los Oscar es la mayor pasarela del mundo. Inspirado por la película más nominada del año, "El aviador", el estilo predominante fue resplandeciente y sofisticado con vestidos que recordaban a la "Epoca Dorada" de Hollywood de los años 30 y 40. Pero no todo el mundo estaba a tono. En consonancia con el intento de la Academia de atraer a una audiencia más joven -eligieron al afilado cómico Chris Rock como anfitrión de la velada- las estrellas mantuvieron alta la cuota de exageración al vestirse. (DPA)
FRASES Y GESTOS
La traducción con subtítulos fue desastrosa. Además de errores y de retrasos, se omitió la traducción de discursos enteros, como el de Robin Williams.
El presentador Chris Rock hizo reír a los asistentes al Kodak Theatre, pero a los argentinos les costó entender ese humor cerrado y localista.
Un total de 41,5 millones de espectadores vio la transmisión de la ceremonia. La cifra es 2 millones menor respecto del año pasado, según la empresa Nielsen Media Research.
Jamie Foxx lloró al recordar a su abuela, la que lo golpeaba y -dijo- fue su primera maestra de interpretación.
Los años no vienen solos y a Clint Eastwood, de 75 años, la memoria parece fallarle en ocasiones. Al recibir su Oscar, le agradeció a su madre (presente en la ceremonia), y dijo que tiene 94 años. En realidad, según su rectificación, tiene 96.
"La vida sigue. Las cosas cambian. Nunca quedan igual. Estamos evolucionando como el resto del mundo. Eso es lo que significa", dijo Morgan Freeman.
A Leonardo DiCaprio, la cábala no le funcionó. Al llegar al teatro, había dicho: "será una dura pelea, pero cruzo mis dedos".
Chris Rock bromeó con que en el teatro había "cuatro o cinco estrellas", y que el resto eran personas comunes y corrientes.
Scorsese no puede superar la mala racha que arrastra desde los tiempos de "El toro salvaje".
Tampoco recibió Oscar alguno por "La última tentación de Cristo", "Buenos muchachos", "La edad de la inocencia", ni por "Pandillas de Nueva York", películas nominadas que fueron exitosas en el aspecto comercial. Sin embargo, la Academia sigue dejándolo de lado. (Especial)
Los Angeles.- Hilary Swank pasó a integrar el reducido club de quienes, habiendo tenido dos nominaciones, lograron convertirlas en un Oscar. "¿Quién es esa chica?", se preguntaron muchos cuando se conoció la primera nominación al Oscar de Hilary Swank, por "Los muchachos no lloran" en 1999. Hasta entonces sólo había hecho trabajos menores y, pese a los elogios por su papel en ese filme, para muchos su irrupción en el quinteto prometía quedar en una simple aspiración. Sin embargo, la Academia decidió premiar entonces su composición, basada en un caso real, de una joven confundida sobre su inclinación sexual, que termina siendo violada y asesinada. (Especial)
LOS ANGELES.- Vestidas para matar, engalanadas con joyas tan brillantes que parecían falsas, y balanceándose sobre lujosos zapatos, las integrantes de la "gente linda" de Hollywood demostraron de nuevo la razón por la que la alfombra roja de los Oscar es la mayor pasarela del mundo. Inspirado por la película más nominada del año, "El aviador", el estilo predominante fue resplandeciente y sofisticado con vestidos que recordaban a la "Epoca Dorada" de Hollywood de los años 30 y 40. Pero no todo el mundo estaba a tono. En consonancia con el intento de la Academia de atraer a una audiencia más joven -eligieron al afilado cómico Chris Rock como anfitrión de la velada- las estrellas mantuvieron alta la cuota de exageración al vestirse. (DPA)
FRASES Y GESTOS
La traducción con subtítulos fue desastrosa. Además de errores y de retrasos, se omitió la traducción de discursos enteros, como el de Robin Williams.
El presentador Chris Rock hizo reír a los asistentes al Kodak Theatre, pero a los argentinos les costó entender ese humor cerrado y localista.
Un total de 41,5 millones de espectadores vio la transmisión de la ceremonia. La cifra es 2 millones menor respecto del año pasado, según la empresa Nielsen Media Research.
Jamie Foxx lloró al recordar a su abuela, la que lo golpeaba y -dijo- fue su primera maestra de interpretación.
Los años no vienen solos y a Clint Eastwood, de 75 años, la memoria parece fallarle en ocasiones. Al recibir su Oscar, le agradeció a su madre (presente en la ceremonia), y dijo que tiene 94 años. En realidad, según su rectificación, tiene 96.
"La vida sigue. Las cosas cambian. Nunca quedan igual. Estamos evolucionando como el resto del mundo. Eso es lo que significa", dijo Morgan Freeman.
A Leonardo DiCaprio, la cábala no le funcionó. Al llegar al teatro, había dicho: "será una dura pelea, pero cruzo mis dedos".
Chris Rock bromeó con que en el teatro había "cuatro o cinco estrellas", y que el resto eran personas comunes y corrientes.





