El próximo escollo del país será concretar un acuerdo con el FMI

Pronostican inversiones gracias al efecto positivo por la salida del default.

28 Febrero 2005
La agenda económica del Gobierno se alivianó después de empezar a salir del default, pero está lejos de ser plácida. Por lo pronto, necesita negociar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (el anterior quedó trunco el año pasado), que, a su vez, tendrá que dar la bendición al resultado del canje de deuda. Mientras tanto, la discusión sobre posibles ajustes en las tarifas de los servicios públicos, que lleva más de tres años, entrará en una fase de definiciones.
Según el diario "La Nación", otros puntos clave para definir la economía que viene son: cómo equilibrar la pretensión de sostener un tipo de cambio competitivo (un peso débil frente al dólar) con el riesgo de mayor inflación, y qué pasará con la sinuosa relación entre el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y el presidente Néstor Kirchner, tras los laureles que se llevará el primero tras un canje exitoso.

Obligaciones y escollos
En el segundo semestre del año, la Argentina deberá pagar a los organismos multilaterales unos U$S 7.000 millones. Además, en octubre próximo se celebran elecciones legislativas. De ahí que se busque en la primera mitad del año un pacto con el FMI que puede consistir en una reanudación del programa suspendido de común acuerdo en julio pasado -que duraba hasta el año próximo y refinanciaba todos los vencimientos de capital con los multilaterales- o en uno nuevo, que prevea una refinanciación parcial, que salde algo de la deuda con la entidad que dirige el español Rodrigo de Rato, en línea con la intención pregonada por la Casa Rosada -no por Economía- hace unos meses.
Lo que el Gobierno quiere cambiar seguramente son las condiciones del programa. Ya se sacó de encima la exigencia de un nivel de aceptación mínima del 75%, expresada por el duro representante de Italia en el FMI, Pier Carlo Padoan. Sin embargo, el analista Pablo Morra, del banco de inversión Goldman Sachs, prevé que el Fondo le exigirá a la Argentina que se comprometa a solucionar la deuda que siga en default porque si, por ejemplo, es el 25%, en términos de dólares supondría unos 20.450 millones. Por ahora, sólo el 5% recurrió a la Justicia para reclamar todo lo adeudado. Dado el éxito del canje, una opción es reabrir el proceso con la misma oferta de pago para arrepentidos que desistan de ir a juicio. Esta alternativa necesita la difícil autorización del Congreso. De todos modos, otros analistas consideran que si el FMI no presionó lo suficiente para evitar una quita del 68% sobre una deuda de U$S 81.800 millones, tampoco lo hará por un cuarto o menos de ese monto.

Más exigencias
El Gobierno pretende que el acuerdo sólo considere metas fiscales y monetarias, que hasta ahora pudo cumplir sin problemas. No obstante, se deberá debatir si el superávit fiscal del 3% sirve para honrar las obligaciones de este año o si se requiere un 4%, como reclaman los economistas ortodoxos. (Especial)

Plantean que ahora faltan las reformas

BUENOS AIRES.- Tras finalizar formalmente el proceso de canje de la deuda argentina, desde el ámbito privado se advierte la necesidad de avanzar en gestiones con los organismos internacionales, la puesta en marcha de reformas pendientes y la readecuación de los contratos con empresas privatizadas. Esta posición fue avalada por el ex ministro de Economía, Roque Fernández, y por el economista José Luis Espert.
Según Fernández, los acreedores dieron una aprobación y se logró superar los dos tercios. "La negociación futura debería orientarse a refinanciar la mayor cantidad posible de lo que se les debe a los organismos multilaterales de crédito", dijo.
El ex titular del BCRA, expresó que al superar los dos tercios, se habilita al deudor a cambiar las cláusulas de emisión de la vieja deuda y expresó que es auspicioso que se haya alcanzado este nivel de adhesión.
Fernández, que se mostró partidario de mantener un programa vigente con el FMI, aclaró: "es muy pronto como para decir nos quedamos sin auditoría externa y mantener el país aislado del mundo".
Espert, por su parte, planteó que pese a que en un año electoral, no habrá que esperar subas de tarifas residenciales y que en el Gobierno quieren reestatizar todo lo que se pueda, el Ejecutivo debe pensar en las reformas estructurales pendientes y en la renegociación de contratos con las empresas privatizadas. (DyN)

La deuda bajaría U$S 40.000 millones

Buenos Aires.- La deuda externa de la Argentina se ubicaría en U$S 141.000 millones, si se confirma que el canje de la deuda tuvo una adhesión de alrededor del 75%. Según los últimos datos oficiales, la deuda se ubicaba en junio pasado en U$S 181.000 millones, con lo que habría una baja cercana a los U$S 40.000 millones. De esta manera, la deuda per capita se ubicaría en torno de los U$S 3.900.
El Ministerio de Economía difundirá entre el miércoles y el jueves próximos el resultado final del canje, aunque todas las estimaciones ubican la adhesión en un rango de entre el 75% y el 80%. Incluso, el titular de la Caja de Valores, Luis Corsiglia, estimó que la adhesión global superará el 75% y que a nivel local ingresó más del 97% de los títulos en default (cesación de pagos).
Si la deuda queda en U$S 141.000 millones, este monto representará un 85% del Producto Bruto Interno (PBI) del país.
Si bien el porcentaje de incidencia sobre el nivel de PBI continuará elevado, la reestructuración de deuda le permitirá a la Argentina tener más tiempo para pagar, con tasas de interés más bajas y con los nuevos títulos emitidos en pesos.
La Argentina deberá pagar U$S 70.000 millones entre 2005 y 2010, si se suman los pagos de la deuda que no entró en default y a las nuevas obligaciones creadas tras el canje. Sólo este año, la Argentina pagará U$S 13.000 millones, y U$S 12.500 millones en 2006. (DyN)

Pronostican que habrá inversiones

Buenos Aires.- Economistas privados coincidieron en que la salida del default le permitirá a la Argentina recibir un mayor nivel de inversiones, inclusive por encima del 20% del Producto Bruto Interno (PBI).
El ex secretario de Hacienda, Juan Llach, aseguró que la inversión será la variable estrella en 2005 y en 2006, y que determinará si la rápida recuperación de la economía argentina se transforma en crecimiento sostenido.
Llach, en declaraciones al diario "Clarín", abordó el problema de la inversión desde un enfoque clásico, desarrollado en su momento por el Nobel James Tobin.
Para ello, conformó un Indice de Precios de los Activos Productivos (IPAP), que incluye el precio de los departamentos, el valor del Merval y el de la tierra, ponderados por su participación en la riqueza del país, que surge de las Cuentas Nacionales.
Así, el IPAP calculado en dólares constantes del año 2000, mostró una fuerte recuperación desde 2002, pero aún está un 30% por debajo de los máximos de 1997, por lo que tiene terreno para recuperar.
En tanto, el director de la consultora MVA, Javier Alvaredo, consideró que la salida de la cesación de pagos permitirá la regularización financiera del país y contribuirá a que proyectos internacionales logren la autorización de sus casas matrices.
"La salida del default también impulsará la demanda porque los consumidores son sensibles a estas noticias, que generan optimismo y llevan a la realización de gastos pendientes", opinó Alvaredo en declaraciones al matutino "La Nación".
Para el director del MVA, consumirá más el que tenía guardados unos ahorros, comportamiento que ya se vio el mes pasado.

Visión oficial
Desde el ámbito oficial, el nuevo secretario de Industria de la Nación, Miguel Peirano, fue más cauto al asegurar que más allá de la resolución del canje de la deuda en default, que brinda un indudable cariz positivo a la economía, las inversiones igual vendrán al país porque se ve un buen clima para los negocios, dentro de un esquema de alto crecimiento y sostenible en el tiempo. (Télam)

Ahora harán juicios a los bancos
BUENOS AIRES.- Tulio Zembo, abogado de un grupo de bonistas italianos, dijo que en su país fueron pocos los acreedores que se adhirieron al canje de deuda argentina, y anticipó que harán juicios a los bancos que les vendieron los títulos para recuperar toda la plata invertida. "Siempre dijimos que queremos recuperar todo lo invertido y que nos fue sustraído injustamente", sostuvo. Agregó que la conclusión de un juicio demandará un plazo de 3 o 4 años, pero que este reportará el total de lo invertido. (NA)

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