Cómo ser competitivos sin salarios bajos

Falta de créditos e incertidumbres aún no resuletas.

27 Febrero 2005
La Argentina no ha sido capaz de encontrar aún la manera de combinar mejoras conjuntas de cantidad y de calidad en la inversión y el empleo, lo que sería clave para alcanzar simultáneamente mayor bienestar y mayor competitividad. La consideración corresponde al Ieral de la Fundación Mediterránea, en un estudio en el que expresa que una mayor calidad permitiría diferenciar productos y colocarlos a un mayor precio en los países desarrollados. Esto, expresa, se lograría sin necesidad de apelar a salarios bajos, única estrategia posible para la Argentina, dado que competir con China y el Sur de Asia en base a bajos costos laborales no sólo no es posible, sino que es además muy costoso en términos de bienestar.
Los indicadores por el lado de la inversión muestran que sólo un 18% de la inversión en 2004 fue para mejorar calidad (contra un 44% en 2001), en tanto que el porcentaje de la inversión destinada a ampliar capacidad fue 38% (contra un 17% en 2001). Esta elección entre cantidad y calidad, según el Ieral, refleja respuestas empresariales apropiadas a la protección que brinda el tipo de cambio que, junto con los salarios relativamente bajos, reducen la presión competitiva y la demanda por calidad.
Contribuye además la falta de crédito y el cortoplacismo que imponen las incertidumbres contractuales aún no resueltas.
Consistentemente con esta menor inversión en calidad, las exportaciones industriales, si bien han crecido un 24% en el último año, aún están por debajo de los niveles de 2001, lo que contribuye a su vez a reducir la demanda por calidad.
Además, el crecimiento de las exportaciones industriales durante 2004 ha estado orientado hacia países de América Latina, donde los requerimientos de calidad (y la voluntad a pagar por ésta) no son mayores que en la Argentina, sostiene el estudio del Ieral.

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