La espera llega a su fin

La Academia tiene más de 5.800 miembros con derecho a voto, divididos en 14 gremios.

27 Febrero 2005
Los cinéfilos tienen esta noche una cita ineludible. También quienes ocasionalmente se interesan por los grandes espectáculos, las estrellas y los premios.
La entrega de los premios Oscar concita, como pocos eventos, la atención de millones de personas en el mundo. Es el día en el que la maquinaria de la industria del cine se engalana para promocionar, difundir y, por supuesto, generar más divisas en la rama artística más rentable. La ceremonia, entonces, es otro negocio en el que casi todo vale.
El presentador, este año, será Chris Rock, un humorista negro que tiene como gran capital, además de sus ocurrencias, un gran público juvenil en EE.UU. Un público que hasta ahora le es esquivo a la televisación de "un desfile de modas gay", como lo definió el maestro de ceremonias.
Los afroamericanos, otro grupo que viene siendo discriminado y relegado (no sólo por la Academia), bate récords de nominaciones.
En los últimos años el nivel de audiencia de la transmisión televisiva viene cayendo aceleradamente, y la Academia pretende empezar a levantarla. No es para menos, si se tiene en cuenta que el minuto de publicidad cuesta 3,2 millones de dólares.
Los latinoamericanos tienen unas pocas nominaciones para mostrar, y los argentinos ninguna. El cine nacional, en crecimiento constante en los últimos años, no llegó a cubrir las expectativas de los miembros de la Academia.
En cuanto a la gala, los productores esperan que esta noche todo sea diferente. Contrataron por primera vez al cómico negro Chris Rock para moderar el show, a pesar de que tiene fama de aderezar sus actuaciones con comentarios controvertidos y palabras malsonantes. También crearon todo un paquete de nuevos conceptos para dar más vida a la ceremonia y pidieron una vez más a los actores que renuncien a mencionar a la larga lista de personas que contribuyeron a sus carreras. Rock no pudo evitar la controversia en los días previos a la ceremonia cuando dijo que entregar premios por obras artísticas es una idiotez. En otras entrevistas recientes, Rock describió a "El aviador", la película con más nominaciones, como "una película extraña", y llamó a robar un Oscar para Jamie Foxx en el caso de que el actor no lo ganara por sí mismo. Con estos antecedentes, no debe extrañar que ABC, la cadena responsable de transmitir la gala a todo el mundo, utilice un retraso de cinco segundos con el fin de censurar cualquier comentario inapropiado. A Rock le parece bien este retraso porque, como un trapecista de circo, su boca también necesita contar con una red de seguridad, bromeó. La medida, sin embargo, no evitó que grupos conservadores llamaran a protestar contra Rock. La organización "Concerned Women for America" (CWA) dijo que la elección del moderador demuestra que Hollywood no está en sintonía con el resto del país. "Hollywood parece tener intenciones de desplegar la vulgaridad lo más lejos posible", señaló la CWA, en referencia a la famosa mala palabra con efe (en inglés) que el actor suele utilizar a menudo. Pero Rock no deberá hacer todo el show en solitario. Entre sus "asistentes" figuran estrellas como Halle Berry, Orlando Bloom, Penélope Cruz, Kirsten Dunst, Salma Hayek, Gwyneth Paltrow, Tim Robbins, Martin Scorsese, Charlize Theron, Robin Williams, Kate Winslet, Renée Zellweger y Zhang Ziyi.

"El aviador" compite con "Million Dollar Baby"

Tres biografías y dos historias ficticias profundamente humanas competirán este año por el Oscar a la mejor película, en un año en el que ninguna película se perfila como clara ganadora de la principal estatuilla dorada. "El aviador" cuenta la historia del controvertido millonario Howard Hughes; "Descubriendo el país de nunca jamás" muestra un momento de la vida del dramaturgo y novelista escocés J.M. Barrie, y "Ray" repasa la lucha del famoso músico Ray Charles en su camino al éxito. Del otro lado, "Million Dollar Baby" se interna en un drama personal con trasfondo boxístico, mientras que "Entre copas" sigue a dos amigos en su travesía por las vicisitudes de la amistad, el amor y la soledad. "El aviador", de Martin Scorsese y protagonizada por Leonardo DiCaprio, fue la más mencionada en un principio para llevarse el premio máximo. Pero la lucha con sus contendientes no será fácil. Sobre todo por la presencia de "Million Dollar Baby", de y con Clint Eastwood que en los últimos días ganó espacio en la prensa especializada como candidata fuerte a "robarse" la distinción que horas después de conocerse las nominaciones la mayoría le adjudicaba casi sin dudarlo a "El aviador".

Un duelo entre Martin
Scorsese y Clint Eastwood

Los Angeles.- Quizás "El aviador" no sea su mejor película, pero son muchos los que opinan que Martin Scorsese se merece el Oscar al mejor director que hasta ahora nunca ha recogido por trabajos tan destacados como "Taxi Driver" o "Toro salvaje". De los cinco aspirantes a la estatuilla, su único gran competidor es Clint Eastwood con su "Million Dollar Baby". Scorsese, neoyorquino nacido en 1942, es uno de esos grandes directores al que como Alfred Hitchcock se le ha negado el Oscar. Hace 25 años fue candidato por primera vez con "Toro Salvaje". En 1988 volvió a integrar el grupo de nominados con "La última tentación de Cristo". Con "Buenos amigos" y "Pandillas de Nueva York" se convirtió en el eterno aspirante al premio.
Considerado como una de las principales personbalidades de cara a los Oscar, como mejor director fue galardonado Clint Eastwood, el gran rival de Scorsese de esta noche. Eastwood, un realizador que al igual que el buen vino, gana con los años, ha rodado "Million Dollar Baby", un drama ambientado en el mundo del boxeo que viene a coronar una carrera como cineasta en la que el actor triunfó con "Los inperdoanbles", el western que lo hizo en 1992 acreedor de un envidiable trío de nominaciones al Oscar.

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