23 Febrero 2005 Seguir en 
El Poder Ejecutivo estaría dispuesto a otorgar un plan de facilidades para que los empresarios se pongan al día en el pago de los impuestos provinciales.
El ministro de Economía, Jorge Jiménez, reconoció ayer que el Gobierno considerará el planteo formulado por la Federación Económica de Tucumán (FET) para instrumentar un programa que flexibilice la cancelación de las deudas tributarias. Por esa razón, encargó al director de Rentas, Pablo Clavarino, que elabore un proyecto; pero se aclaró que no se constituirá en una moratoria.
Según pudo establecer LA GACETA, el plan contemplaría un plazo de pago de las obligaciones impositivas de hasta 48 meses mensuales, contemplando los intereses y las multas generados durante el período impago. Además, Clavarino deberá definir si el plan reconocerá deudas hasta junio pasado o hasta diciembre de 2003. Otra de las ideas que se barajan en el Ministerio de Economía es solicitarle al empresario deudor una garantía si se acoge a un plan con plazos superiores a 24 meses.
Para que el empresario moroso pueda gozar de este beneficio, que sería lanzado en marzo, deberá mantener regularidad en el pago de todos los tributos que venzan posteriormente a la fecha límite para el reconocimiento de la deuda. "El plan todavía está en estudio, pero la intención del Gobierno es no ahogar al sector privado, sino brindarle la posibilidad de que pague lo que corresponde", se limitó ayer a decir el ministro de Economía.
Planteos al gobernador
La FET había planteado al gobernador José Alperovich un proyecto para la regularización y la reinserción de los contribuyentes tucumanos. En esa iniciativa, los empresarios reclamaron un régimen especial por deudas vencidas al 31 de diciembre pasado. Además, pidieron que los montos de las deudas a regularizar sean la resultante de aplicar los importes históricos más un interés del 0,5% mensual.
"El problema es el costo financiero, porque se viene aplicando un 3% mensual promedio de interés a la deuda histórica", dijo ayer el presidente de la FET, Humberto Sánchez. Desde este punto de vista, el empresario remarcó la necesidad de que exista una suerte de perdón de intereses y de las multas para que el plan oficial sea flexible y esté de acuerdo con la capacidad de pago del contribuyente deudor.
En el escrito enviado hace algunos días a Alperovich, la FET cuestionó el crecimiento desmesurado del valor de las cuotas al compararlas con la deuda original. Así, la entidad ejemplificó que una deuda de $ 1.000, vencida en febrero de 1999, pasa a $ 2.620 al ser actualizada al mismo mes de este año. "En un período en el que la inflación acumulada fue del 53%, la puesta al día de esa deuda implica un incremento del 162%", evaluó la FET. Sus directivos insisten en que este ejemplo sirve para demostrar el castigo desmesurado hacia quienes no pudieron cumplir, en tiempo y forma, sus obligaciones, principalmente por efecto de la crisis económica.
Sánchez indicó a LA GACETA que un plan de facilidades de pago de las deudas impositivas debe ser equitativo, de posible cumplimiento y que evite las ejecuciones judiciales al sector.
El ministro de Economía, Jorge Jiménez, reconoció ayer que el Gobierno considerará el planteo formulado por la Federación Económica de Tucumán (FET) para instrumentar un programa que flexibilice la cancelación de las deudas tributarias. Por esa razón, encargó al director de Rentas, Pablo Clavarino, que elabore un proyecto; pero se aclaró que no se constituirá en una moratoria.
Según pudo establecer LA GACETA, el plan contemplaría un plazo de pago de las obligaciones impositivas de hasta 48 meses mensuales, contemplando los intereses y las multas generados durante el período impago. Además, Clavarino deberá definir si el plan reconocerá deudas hasta junio pasado o hasta diciembre de 2003. Otra de las ideas que se barajan en el Ministerio de Economía es solicitarle al empresario deudor una garantía si se acoge a un plan con plazos superiores a 24 meses.
Para que el empresario moroso pueda gozar de este beneficio, que sería lanzado en marzo, deberá mantener regularidad en el pago de todos los tributos que venzan posteriormente a la fecha límite para el reconocimiento de la deuda. "El plan todavía está en estudio, pero la intención del Gobierno es no ahogar al sector privado, sino brindarle la posibilidad de que pague lo que corresponde", se limitó ayer a decir el ministro de Economía.
Planteos al gobernador
La FET había planteado al gobernador José Alperovich un proyecto para la regularización y la reinserción de los contribuyentes tucumanos. En esa iniciativa, los empresarios reclamaron un régimen especial por deudas vencidas al 31 de diciembre pasado. Además, pidieron que los montos de las deudas a regularizar sean la resultante de aplicar los importes históricos más un interés del 0,5% mensual.
"El problema es el costo financiero, porque se viene aplicando un 3% mensual promedio de interés a la deuda histórica", dijo ayer el presidente de la FET, Humberto Sánchez. Desde este punto de vista, el empresario remarcó la necesidad de que exista una suerte de perdón de intereses y de las multas para que el plan oficial sea flexible y esté de acuerdo con la capacidad de pago del contribuyente deudor.
En el escrito enviado hace algunos días a Alperovich, la FET cuestionó el crecimiento desmesurado del valor de las cuotas al compararlas con la deuda original. Así, la entidad ejemplificó que una deuda de $ 1.000, vencida en febrero de 1999, pasa a $ 2.620 al ser actualizada al mismo mes de este año. "En un período en el que la inflación acumulada fue del 53%, la puesta al día de esa deuda implica un incremento del 162%", evaluó la FET. Sus directivos insisten en que este ejemplo sirve para demostrar el castigo desmesurado hacia quienes no pudieron cumplir, en tiempo y forma, sus obligaciones, principalmente por efecto de la crisis económica.
Sánchez indicó a LA GACETA que un plan de facilidades de pago de las deudas impositivas debe ser equitativo, de posible cumplimiento y que evite las ejecuciones judiciales al sector.







