02 Julio 2002 Seguir en 
CARTELERIA
En la Argentina de hoy, advertir avances o cambios en nuestras ciudades, con el orden público, es poco menos que un milagro. Para un arquitecto, generalmente más interesado en los valores estéticos que el común de la gente, no pasa inadvertido cuando ocurre algo en salud de la polución visual. Y este es el caso de la cartelería publicitaria sobre avenida Aconquija que, paulatinamente, fue desapareciendo y reacomodándose en los frentes de los comercios. Este detalle no es menor, si tenemos en cuenta que durante años he visto fracasar más de un intento por limpiar la ciudad de Tucumán, algo casi irreversible. La poca arquitectura gloriosa que nos queda y los paisajes son a menudo mutilados visualmente por la grosería publicitaria. En Yerba Buena, es valorable cómo la comunidad comercial acató el requerimiento municipal. Esta limpieza fue combinada con el pintado de verde en los postes de luz. Para que el trabajo sea perfecto hay que demoler la enorme cantidad de columnas de hormigón y de hierro que quedaron en las veredas. Paradójicamente, la nueva ubicación de la cartelería jerarquiza más el centro comercial.
Daniel Mas
Catamarca 308
S. M. de Tucumán
CLAUDICACION
A la hora de comparar dos naciones entre sí, tanto por su poderío económico o militar como por el grado de desarrollo de sus pueblos, tomamos en cuenta los números de las estadísticas. Pero eso no es suficiente cuando hay que definir sobre el ejercicio pleno, como debería ser, de su soberanía tanto territorial como política (y, consecuentemente, económica). Si estas dos naciones, como es lo normal, son interdependientes, las comparaciones valen. Pero si una de ellas (EE.UU.) sugiere a la otra el modo de legislar en lo interno (caso Argentina y las presiones del FMI con liderazgo estadounidense) ya no podremos hacer simples comparaciones. Solamente podremos hablar de dependencia, no de soberanía. Si en nuestro país colegislan desde afuera, es que hemos claudicado como nación.
Carlos Duguech
carlosduguech@infovia.com.ar
RUIDOS MOLESTOS (I)
En su carta del 28/6, el lector Aguilar trata de defender la posición de que desde su local de San Lorenzo al 900 no se emiten ruidos molestos porque se trata de un pub, y no de un boliche bailable. ¿Cómo se explica entonces las constataciones de niveles de ruido inaceptables efectuadas por la Defensoría del Pueblo? Por otro lado, el decibel es una unidad de medida normalizada y adoptada internacionalmente, por lo que nunca un decibel puede ser moderado, como afirma Aguilar. También se sabe que se puede variar el nivel sonoro a voluntad con sólo aumentar el volumen de la música, por lo que resulta totalmente irrelevante el hecho de que se haya medido previamente a la habilitación. Respecto de la afirmación: "donde terminan mis derechos empiezan los de los demás", quisiera decir que los derechos del vecindario implican también obligaciones de todos para una sana convivencia, y la no transgresión de las normas vigentes. De todos modos, quisiera que la Dipasa se expida sobre este tema, ya que se sentó jurisprudencia, al clausurar definitivamente varios pubs, entre ellos uno que está a dos cuadras, en la Alberdi al 100. ¿La ley es igual para todos?
Jorge González
jorgegonzalez890@hotmail.com
RUIDOS MOLESTOS (II)
En su carta del 28/6 el propietario del boliche de San Lorenzo al 900, lejos de defenderse de los cargos imputados por el lector González, deriva el tema hacia otros lados. "El que calla, otorga", dice el refrán. Nada dice sobre haber abierto el local en días de clausura efectiva (14/6), tampoco explicita los motivos por los que sufrió una clausura de cinco meses. Nadie puede oponerse a que se creen nuevas fuentes de trabajo, sobre todo en momentos de la profunda crisis que envuelve a nuestro país, pero estas deben crearse bajo el amparo de la ley, y no en emprendimientos y en lugares inapropiados, violando las ordenanzas vigentes. ¿Adónde están los entes de control? ¿Tal vez de huelga? Hace seis meses que se gestiona en la Municipalidad la clausura de este local, y hasta el momento se continúa privilegiando el interés comercial por sobre los derechos de las familias de la zona.
Fernando Alberto Silva
silvafernando47@LatinMail.com
COMBUSTIBLE
Los brasileños estiman que incrementarán en un 40% su producción de caña en los próximos 8 años, aumentando así la presión de los excedentes que genera la región. Como es improbable que estos puedan volcarse en los estómagos de los consumidores, desde ya deberían desarrollarse mercados alternativos. Una propuesta concreta en este sentido podría ser establecer la obligatoriedad de que todos los automóviles nuevos que se comercialicen en el Mercosur a partir de 2005 vengan equipados con la tecnología FFV (flexible fuel vehicle, desarrollada en EE.UU.), que le permite al automovilista seleccionar una mezcla de nafta/alcohol, que a su voluntad puede hacerla fluctuar entre 100/0 a 15/85, respectivamente. Los tanques de combustible podrían contener una vejiga que separe la nafta del alcohol. De esta manera los productores de alcohol podrían montar su propia red de expendio, independizándose de los canales de distribución de las petroleras (reacias a adoptar combustibles de base agrícola).
Santiago Paz-Brühl
spazbruhl@arnet.com.ar
LOS ACCIDENTES
Los accidentes de tránsito, que se producen muy a menudo, lamentablemente, debieran ser clasificados en otro contexto: la mayoría de ellos ocurre lisa y llanamente por una falta de respeto hacia los demás y por nosotros mismos. Es sólo una muestra de nuestra idiosincrasia: evadir las reglas, buscando el facilismo y la comodidad. Y eso que desde los siete años de edad, todo el mundo sabe que no se debe cruzar con el semáforo en rojo. En el Canal Norte hay un cartel que dice: "Colabore no arrojando basura". El canal está tapado de basura. Algún día tendrán que poner un cartel que diga: "Por favor, no atropelle a los transeúntes". Cuando aprendamos a respetar, a tener paciencia y a ser solidarios, no sólo se solucionarán los problemas de tránsito. También se solucionarán los problemas de desocupación, inseguridad, educación y los económicos.
Daniel Machado
Pasaje Pampa 1549
S. M. de Tucumán







