19 Febrero 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo de Rato, sostuvo que la Argentina necesita que un número muy amplio de acreedores acepte su oferta de canje de deuda, para que la operación sea considerada exitosa y el país abandone la situación de default. Asimismo, estimó que la reestructuración de la deuda es esencial para el futuro de la Argentina. "Le permitirá recuperar la normalidad y racionalizar sus relaciones con todos los acreedores", señaló en una conferencia de prensa en Quito.
Según el directivo, "un paso muy importante a la hora de la normalización del país es la consecución del canje de deuda en una manera muy amplia en número de acreedores que participan". De todos modos, no especificó cuál sería el porcentaje necesario de aceptación de los nuevos títulos argentinos para que la operación pueda calificarse como un éxito.
Al respecto, el vocero del FMI, Thomas Dawson, insistió días pasados en que la tasa de aceptación del canje no es el único factor para determinar el éxito de la oferta argentina. "Es un mosaico y lo analizaremos cuando concluya -explicó. Estamos esperando los resultados".
Stand by
Cabe recordar que el Gobierno pidió al FMI un "tiempo muerto" mientras dura el canje, para después reanudar su programa de refinanciación de la deuda.
El Fondo Monetario tiene pendiente, desde julio pasado, la tercera revisión de su acuerdo con la Argentina y reitera, desde entonces, que su aprobación depende de que el país alcance un acuerdo sobre el canje de la deuda con sus acreedores privados.
El organismo refinanció en 2003 compromisos a tres años por U$S 13.000 millones, mediante una línea stand by.
El Estado argentino cumplió las metas fiscales y monetarias fijadas, pero no logró avances en la renegociación de la deuda y de los contratos con las empresas privatizadas de servicios públicos ni en la discusión de la coparticipación federal de impuestos, entre otros temas.
El diario estadounidense "The Wall Street Journal" publicó que la Argentina "está cada vez más cerca de cantar victoria en el proceso de canje de la deuda", y vaticinó que se alcanzará una adhesión del 75%. "El éxito de la reestructuración representará un nuevo comienzo para el país, así como una lección para los inversionistas sobre los riesgos que existen de que una Nación caiga en cesación de pagos", añade el matutino. (DyN-NA-Especial)
Se canjeó el 82% de los títulos locales
Buenos Aires.- La adhesión al canje para la reestructuración de la deuda en default trepó al 82% en el plano local. Ayer finalizó la quinta semana de la operación y se superó el objetivo que se había impuesto el Gobierno para los títulos en poder de bonistas argentinos. Hasta el momento se produjeron unas 66.000 transferencias. Así lo precisó el presidente de la Caja de Valores, Luis Corsiglia, que reveló además que en el país sólo quedan unos U$S 2.800 millones en bonos que aún no fueron canjeados.
En el plano global, en cambio, si bien no hay cifras oficiales, el mercado especula con que las operaciones alcancen el 42% del total para el corte de ayer.
Por su parte, el banco privado alemán Deka Bank pronosticó que el nivel de participación en el cane de la deuda por U$S 81.800 millones (capital) puede alcanzar entre un 65% y un 70% cuando venza el plazo el viernes de la próxima semana.
La institución asignó al FMI un papel fundamental en el resultado final que tenga el rescate de los bonos impagos. (DyN-Télam)
Preparan medidas para después del 25
Buenos Aires.- El Banco Central de la República Argentina (BCRA) analiza un paquete de medidas para ser aplicadas después del cierre del canje de deuda con el fin de evitar presiones por la inflación y el precio del dólar. Según se informó, la entidad emitirá mayor cantidad de Lebac (Letras del Banco Central) para poder retirar más efectivo del mercado, teniendo en cuenta que el 40% de la deuda estará reestructurada en pesos. A las Lebac se sumarán otros títulos, destinados a mantener equilibrada la presencia de pesos en la plaza local e impedir una depreciación mayor de la divisa estadounidense.
Por otra parte, se modificarán las actuales condiciones para la liquidación de dólares en el país por parte de los operadores.
Si estas medidas no alcanzan para mantener controladas las presiones financieras, el presidente del BCRA, Martín Redrado, y el ministro de Economía, Roberto Lavagna, tienen previsto apelar a un control de capitales, medida que ya fue implementada en Chile, con un encaje del 20%. (NA)
La Bolsa ganó un 1,69% en otra rueda activa
El índice Merval, que promedia la evolución de las 12 empresas líderes de la Bolsa de Comercio, subió ayer 1,69% y con esta diferencia alcanzó una nueva marca histórica al cerrar en 1.557,77 unidades. En las últimas 12 ruedas el índice logró 11 récords.
El motivo que esgrimen los analistas para justificar el optimismo que se respira en la plaza bursátil es siempre el mismo: las positivas señales de avance en la aceptación del canje de la deuda.
Los negocios en papeles locales se ampliaron ayer a $ 170,5 millones (U$S 58,2 millones).
Los títulos públicos, en tanto, parecen perder adeptos cuando el canje ingresa en el último tramo. Predominaron los signos negativos, tanto de los títulos que están en default como de los que mantienen sus pagos al día. Así, el Bogar 2018 perdió el 0,16% y el Boden 2008, el 0,43%. Los globales mantuvieron, en general, sus precios anteriores; una de las excepciones fue la de los Global 2008, que avanzaron 0,26%.
Nuevamente, la férrea intervención de la banca oficial sobre el cierre de la sesión impulsó ayer al dólar frente al peso. Pero este movimiento, que en la City porteña generó una leve suba, en Tucumán sólo generó oscilaciones en las casas de cambio. Al final de la rueda quedó igual que el jueves último, es decir, a $ 2,94 en las casas de cambio, y a entre $ 2,92 y $ 2,93 en los bancos, siempre vendedor.
Los inversores minoristas locales se volcaron ayer a liquidar sus posiciones, temerosos de que el dólar continúe el camino descendente de los últimos días. Sin embargo, después -a mitad de la jornada financiera- el mercado cambió de rumbo y la divisa repuntó.
PULSO DE LA CITY
Saliendo del trance
El canje de la deuda ya no es un trance crítico para la Argentina. El mercado respondió muy bien, hasta ahora, a la propuesta. Sucede que la operación reduce el stock de títulos en circulación, y con semejante liquidez la demanda por los bonos que quedan fue una presión incontenible.
Las acciones acompañaron esta semana a los bonos y llevaron el índice Merval a alcanzar récords históricos. Fue así que el lunes los papeles subieron 1,4%; la ganancia -en lo que va del año- acumula un 10%, lo que duplica el rendimiento de las Bolsas de Europa.
Luego de la toma de ganancias del martes, en las ruedas del miércoles y del jueves las acciones volvieron a subir firmemente y ayer repuntaron el 1,69%.
Mientras, el peso se aprecia y el dólar cede, y los ahorristas invierten en los certificados de depósitos que ajustan por CER, buscando protegerse de la inflación. Por su parte, el BCRA decidió alargar el plazo mínimo de esas inversiones a 270 días -antes eran 90-, para ir terminando con el cortoplacismo y lograr mejor fondeo para las actividades económicas.
Sin embargo no resulta fácil captar ahorros, para un sistema financiero que informó haber perdido, en 2004, U$S 175 millones en el conjunto de los bancos.
La Argentina reestructuró su deuda en un momento de bajos rendimientos en el exterior, lo que mejoró su oferta. A su vez, la canalización de fondos hacia los mercados emergentes se juntó a la liquidez local y, con los pocos instrumentos que ofrece el mercado de capitales, el aluvión de fondos provocó estos récords que -en definitiva- generan una alta negociación de escasos papeles.
Enrique J. Martinez
Según el directivo, "un paso muy importante a la hora de la normalización del país es la consecución del canje de deuda en una manera muy amplia en número de acreedores que participan". De todos modos, no especificó cuál sería el porcentaje necesario de aceptación de los nuevos títulos argentinos para que la operación pueda calificarse como un éxito.
Al respecto, el vocero del FMI, Thomas Dawson, insistió días pasados en que la tasa de aceptación del canje no es el único factor para determinar el éxito de la oferta argentina. "Es un mosaico y lo analizaremos cuando concluya -explicó. Estamos esperando los resultados".
Stand by
Cabe recordar que el Gobierno pidió al FMI un "tiempo muerto" mientras dura el canje, para después reanudar su programa de refinanciación de la deuda.
El Fondo Monetario tiene pendiente, desde julio pasado, la tercera revisión de su acuerdo con la Argentina y reitera, desde entonces, que su aprobación depende de que el país alcance un acuerdo sobre el canje de la deuda con sus acreedores privados.
El organismo refinanció en 2003 compromisos a tres años por U$S 13.000 millones, mediante una línea stand by.
El Estado argentino cumplió las metas fiscales y monetarias fijadas, pero no logró avances en la renegociación de la deuda y de los contratos con las empresas privatizadas de servicios públicos ni en la discusión de la coparticipación federal de impuestos, entre otros temas.
El diario estadounidense "The Wall Street Journal" publicó que la Argentina "está cada vez más cerca de cantar victoria en el proceso de canje de la deuda", y vaticinó que se alcanzará una adhesión del 75%. "El éxito de la reestructuración representará un nuevo comienzo para el país, así como una lección para los inversionistas sobre los riesgos que existen de que una Nación caiga en cesación de pagos", añade el matutino. (DyN-NA-Especial)
Se canjeó el 82% de los títulos locales
Buenos Aires.- La adhesión al canje para la reestructuración de la deuda en default trepó al 82% en el plano local. Ayer finalizó la quinta semana de la operación y se superó el objetivo que se había impuesto el Gobierno para los títulos en poder de bonistas argentinos. Hasta el momento se produjeron unas 66.000 transferencias. Así lo precisó el presidente de la Caja de Valores, Luis Corsiglia, que reveló además que en el país sólo quedan unos U$S 2.800 millones en bonos que aún no fueron canjeados.
En el plano global, en cambio, si bien no hay cifras oficiales, el mercado especula con que las operaciones alcancen el 42% del total para el corte de ayer.
Por su parte, el banco privado alemán Deka Bank pronosticó que el nivel de participación en el cane de la deuda por U$S 81.800 millones (capital) puede alcanzar entre un 65% y un 70% cuando venza el plazo el viernes de la próxima semana.
La institución asignó al FMI un papel fundamental en el resultado final que tenga el rescate de los bonos impagos. (DyN-Télam)
Preparan medidas para después del 25
Buenos Aires.- El Banco Central de la República Argentina (BCRA) analiza un paquete de medidas para ser aplicadas después del cierre del canje de deuda con el fin de evitar presiones por la inflación y el precio del dólar. Según se informó, la entidad emitirá mayor cantidad de Lebac (Letras del Banco Central) para poder retirar más efectivo del mercado, teniendo en cuenta que el 40% de la deuda estará reestructurada en pesos. A las Lebac se sumarán otros títulos, destinados a mantener equilibrada la presencia de pesos en la plaza local e impedir una depreciación mayor de la divisa estadounidense.
Por otra parte, se modificarán las actuales condiciones para la liquidación de dólares en el país por parte de los operadores.
Si estas medidas no alcanzan para mantener controladas las presiones financieras, el presidente del BCRA, Martín Redrado, y el ministro de Economía, Roberto Lavagna, tienen previsto apelar a un control de capitales, medida que ya fue implementada en Chile, con un encaje del 20%. (NA)
El índice Merval, que promedia la evolución de las 12 empresas líderes de la Bolsa de Comercio, subió ayer 1,69% y con esta diferencia alcanzó una nueva marca histórica al cerrar en 1.557,77 unidades. En las últimas 12 ruedas el índice logró 11 récords.
El motivo que esgrimen los analistas para justificar el optimismo que se respira en la plaza bursátil es siempre el mismo: las positivas señales de avance en la aceptación del canje de la deuda.
Los negocios en papeles locales se ampliaron ayer a $ 170,5 millones (U$S 58,2 millones).
Los títulos públicos, en tanto, parecen perder adeptos cuando el canje ingresa en el último tramo. Predominaron los signos negativos, tanto de los títulos que están en default como de los que mantienen sus pagos al día. Así, el Bogar 2018 perdió el 0,16% y el Boden 2008, el 0,43%. Los globales mantuvieron, en general, sus precios anteriores; una de las excepciones fue la de los Global 2008, que avanzaron 0,26%.
Nuevamente, la férrea intervención de la banca oficial sobre el cierre de la sesión impulsó ayer al dólar frente al peso. Pero este movimiento, que en la City porteña generó una leve suba, en Tucumán sólo generó oscilaciones en las casas de cambio. Al final de la rueda quedó igual que el jueves último, es decir, a $ 2,94 en las casas de cambio, y a entre $ 2,92 y $ 2,93 en los bancos, siempre vendedor.
Los inversores minoristas locales se volcaron ayer a liquidar sus posiciones, temerosos de que el dólar continúe el camino descendente de los últimos días. Sin embargo, después -a mitad de la jornada financiera- el mercado cambió de rumbo y la divisa repuntó.
Saliendo del trance
El canje de la deuda ya no es un trance crítico para la Argentina. El mercado respondió muy bien, hasta ahora, a la propuesta. Sucede que la operación reduce el stock de títulos en circulación, y con semejante liquidez la demanda por los bonos que quedan fue una presión incontenible.
Las acciones acompañaron esta semana a los bonos y llevaron el índice Merval a alcanzar récords históricos. Fue así que el lunes los papeles subieron 1,4%; la ganancia -en lo que va del año- acumula un 10%, lo que duplica el rendimiento de las Bolsas de Europa.
Luego de la toma de ganancias del martes, en las ruedas del miércoles y del jueves las acciones volvieron a subir firmemente y ayer repuntaron el 1,69%.
Mientras, el peso se aprecia y el dólar cede, y los ahorristas invierten en los certificados de depósitos que ajustan por CER, buscando protegerse de la inflación. Por su parte, el BCRA decidió alargar el plazo mínimo de esas inversiones a 270 días -antes eran 90-, para ir terminando con el cortoplacismo y lograr mejor fondeo para las actividades económicas.
Sin embargo no resulta fácil captar ahorros, para un sistema financiero que informó haber perdido, en 2004, U$S 175 millones en el conjunto de los bancos.
La Argentina reestructuró su deuda en un momento de bajos rendimientos en el exterior, lo que mejoró su oferta. A su vez, la canalización de fondos hacia los mercados emergentes se juntó a la liquidez local y, con los pocos instrumentos que ofrece el mercado de capitales, el aluvión de fondos provocó estos récords que -en definitiva- generan una alta negociación de escasos papeles.
Enrique J. Martinez







