11 Febrero 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El nivel de adhesión al canje de deuda alcanzó el 37,3% del total de U$S 81.800 millones de títulos impagos, según anunció el ministro de Economía, Roberto Lavagna.
El funcionario precisó que el viernes 4 de febrero, cuando finalizó el período temprano, se habían recibido ofertas por U$S 30.124 millones. De los datos informados, se desprende que hasta el miércoles último las posturas para el canje ascendieron a U$S 30.511,4 millones.
La información presentada ayer a la tarde por el jefe del Palacio de Hacienda es en base a las cifras suministradas por el Banco de New York. "El nivel de aceptación está por encima de lo esperado", dijo escuetamente.
Explicó que por el bono Par (sin quita de capital), se recibieron ofertas por U$S 10.794 millones, lo que equivale al 108% de la emisión prevista. En relación con los bonos Cuasipar, el ministro informó que se recibieron suscripciones por U$S 10.464 millones, equivalente al 126% del monto disponible para ese bono.
Visitantes
En tanto, una delegación de diputados italianos, opositores al gobierno de Silvio Berlusconi y que impulsan un proyecto de ley para obligar a los bancos peninsulares a compensar a los bonistas de su país, llegará el domingo a la Argentina para conocer la situación económica y política en relación con la propuesta del canje. (DyN-Reuter-Télam)
Las cuentas exigirán un fuerte ajuste fiscal
BUENOS AIRES.- Aun cuando la Argentina consiga reestructurar parte de su deuda externa impaga mediante la quita efectiva del 68% que está ofreciendo en el canje, de todas maneras tendrá dificultades para afrontar sus deudas, según las previsiones que hacen los economistas, publicó el matutino "La Nación".
Entre este año y 2009, habrá que desembolsar U$S 65.923 millones; en 2005, deben pagarse U$S 13.423 millones.
Si el canje de la deuda en default tiene éxito, los economistas coinciden en que el perfil mejorará porque los nuevos bonos comenzarán a amortizarse dentro de 28 años y los intereses serán mucho más bajos. Sin embargo, advirtieron acerca de los pagos de capital a realizar a los organismos financieros y a los tenedores de títulos en situación regular.
Como la suba de la recaudación estimada, más un nuevo acuerdo con el FMI y el aporte de fondos del BCRA no serán suficientes, el Gobierno tendrá que realizar un fuerte esfuerzo fiscal para que cierren los números.
Las acciones y los bonos siguen en alza
En una jornada de altibajos y de menores ingresos de capital, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires subió ayer 0,18% -por sexta vez consecutiva- y fijó un nuevo máximo histórico de 1.487,39 puntos. De esta manera, el índice Merval quedó a menos de 13 unidades de quebrar la barrera imaginaria de los 1.500.
"Por el momento, la reestructuración va mejor de lo esperado, pero aún no concluyó. Sin embargo, el contexto exterior es favorable y ayuda a aumentar el interés de los inversores por América Latina", afirmó Carlos Palazón, portfolio manager de Cima Investment.
Por el lado de los títulos públicos, volvieron a prevalecer los signos positivos: hubo una suba promedio de 0,18% y se destacó el 3,15% que dejó el Global 2017. A su vez, los Boden 2008 avanzaron 0,61% y los que tienen vencimiento en 2012 quedaron con una mejora del 0,15%.
El dólar, en tanto, cerró a entre $ 2,95 y $ 2,96 vendedor en el sector minorista y a entre $ 2,93 y $ 2,94 en los bancos.
Los títulos en default tientan a los inversores
Las buenas noticias por la reestructuración de la deuda generaron expectativas tanto en el mercado bursátil de Tucumán como en el resto del país. Los inversores comenzaron a adquirir los títulos públicos en default, mientras los analistas del sector sostienen que al llegar el canje a un piso del 70% podrían obtener ganancias de hasta el 20%.
En la City tucumana aseguran que la operatoria de la deuda va viento en popa. Si bien es cierto que hasta ahora se logró un 35% de adhesión, se estima que el Gobierno ya pactó con fondos de inversión del extranjero. Lo que aseguraría que esos guarismos llegarían al 60%. Además, hay que conocer cuál es la postura de los otros tenedores de títulos. Aunque los pronósticos más desalentadores aseguran que como mínimo el 10% aceptará la oferta.
Ante este panorama, que es más positivo que el análisis realizado por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, cuando pronosticó que la adhesión sería del 50%, cambiaron las reglas de juego en el mercado bursátil. Los títulos en default se transformaron en una gran oportunidad para hacer buenos negocios.
Cambios
Esta alternativa no es nueva. Ya se manejaba antes de que se iniciara el canje, pero sólo estaba destinada a grandes inversores -bancos y fondos buitre, entre otros- que contaban con la espalda financiera para afrontar una operación riesgosa como esta.
Pero ahora que las reglas de juego están muchos más claras, los inversores comenzaron a apostar a esta operación como una nueva alternativa para conseguir mejores rindes en sus fondos.
Los bonos que están en default, como los Global 2008, el miércoles tuvieron una suba de 1,63% y se cotizaron a $ 93,50. Algo similar ocurrió con los Global 2017, que subieron 0,53% y terminaron esa jornada en $ 95.
En cambio, algunos de los bonos que se emitieron después del default cayeron. Fue el caso del Boden 2008, que perdió 0,18% y se ubicó en $ 113,05. Asimismo, el Boden 2012 registró una caída del 0,35% y cerró a $ 254,35.
Bonistas contra la Argentina
BUENOS AIRES.- El GCAB, el mayor comité de acreedores internacionales de la Argentina, emprendió ayer en Estados Unidos la última parte de su contra road show para intentar convencer a los poseedores de títulos impagos de la deuda de no aceptar el programa de canje propuesto. Las presentaciones de Nicola Stock y de Hans Hume comenzaron -según "El Cronista"- en Nueva York, anoche, y terminarán hoy en Boston. (Especial)
El funcionario precisó que el viernes 4 de febrero, cuando finalizó el período temprano, se habían recibido ofertas por U$S 30.124 millones. De los datos informados, se desprende que hasta el miércoles último las posturas para el canje ascendieron a U$S 30.511,4 millones.
La información presentada ayer a la tarde por el jefe del Palacio de Hacienda es en base a las cifras suministradas por el Banco de New York. "El nivel de aceptación está por encima de lo esperado", dijo escuetamente.
Explicó que por el bono Par (sin quita de capital), se recibieron ofertas por U$S 10.794 millones, lo que equivale al 108% de la emisión prevista. En relación con los bonos Cuasipar, el ministro informó que se recibieron suscripciones por U$S 10.464 millones, equivalente al 126% del monto disponible para ese bono.
Visitantes
En tanto, una delegación de diputados italianos, opositores al gobierno de Silvio Berlusconi y que impulsan un proyecto de ley para obligar a los bancos peninsulares a compensar a los bonistas de su país, llegará el domingo a la Argentina para conocer la situación económica y política en relación con la propuesta del canje. (DyN-Reuter-Télam)
Las cuentas exigirán un fuerte ajuste fiscal
BUENOS AIRES.- Aun cuando la Argentina consiga reestructurar parte de su deuda externa impaga mediante la quita efectiva del 68% que está ofreciendo en el canje, de todas maneras tendrá dificultades para afrontar sus deudas, según las previsiones que hacen los economistas, publicó el matutino "La Nación".
Entre este año y 2009, habrá que desembolsar U$S 65.923 millones; en 2005, deben pagarse U$S 13.423 millones.
Si el canje de la deuda en default tiene éxito, los economistas coinciden en que el perfil mejorará porque los nuevos bonos comenzarán a amortizarse dentro de 28 años y los intereses serán mucho más bajos. Sin embargo, advirtieron acerca de los pagos de capital a realizar a los organismos financieros y a los tenedores de títulos en situación regular.
Como la suba de la recaudación estimada, más un nuevo acuerdo con el FMI y el aporte de fondos del BCRA no serán suficientes, el Gobierno tendrá que realizar un fuerte esfuerzo fiscal para que cierren los números.
Las acciones y los bonos siguen en alza
En una jornada de altibajos y de menores ingresos de capital, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires subió ayer 0,18% -por sexta vez consecutiva- y fijó un nuevo máximo histórico de 1.487,39 puntos. De esta manera, el índice Merval quedó a menos de 13 unidades de quebrar la barrera imaginaria de los 1.500.
"Por el momento, la reestructuración va mejor de lo esperado, pero aún no concluyó. Sin embargo, el contexto exterior es favorable y ayuda a aumentar el interés de los inversores por América Latina", afirmó Carlos Palazón, portfolio manager de Cima Investment.
Por el lado de los títulos públicos, volvieron a prevalecer los signos positivos: hubo una suba promedio de 0,18% y se destacó el 3,15% que dejó el Global 2017. A su vez, los Boden 2008 avanzaron 0,61% y los que tienen vencimiento en 2012 quedaron con una mejora del 0,15%.
El dólar, en tanto, cerró a entre $ 2,95 y $ 2,96 vendedor en el sector minorista y a entre $ 2,93 y $ 2,94 en los bancos.
Los títulos en default tientan a los inversores
Las buenas noticias por la reestructuración de la deuda generaron expectativas tanto en el mercado bursátil de Tucumán como en el resto del país. Los inversores comenzaron a adquirir los títulos públicos en default, mientras los analistas del sector sostienen que al llegar el canje a un piso del 70% podrían obtener ganancias de hasta el 20%.
En la City tucumana aseguran que la operatoria de la deuda va viento en popa. Si bien es cierto que hasta ahora se logró un 35% de adhesión, se estima que el Gobierno ya pactó con fondos de inversión del extranjero. Lo que aseguraría que esos guarismos llegarían al 60%. Además, hay que conocer cuál es la postura de los otros tenedores de títulos. Aunque los pronósticos más desalentadores aseguran que como mínimo el 10% aceptará la oferta.
Ante este panorama, que es más positivo que el análisis realizado por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, cuando pronosticó que la adhesión sería del 50%, cambiaron las reglas de juego en el mercado bursátil. Los títulos en default se transformaron en una gran oportunidad para hacer buenos negocios.
Cambios
Esta alternativa no es nueva. Ya se manejaba antes de que se iniciara el canje, pero sólo estaba destinada a grandes inversores -bancos y fondos buitre, entre otros- que contaban con la espalda financiera para afrontar una operación riesgosa como esta.
Pero ahora que las reglas de juego están muchos más claras, los inversores comenzaron a apostar a esta operación como una nueva alternativa para conseguir mejores rindes en sus fondos.
Los bonos que están en default, como los Global 2008, el miércoles tuvieron una suba de 1,63% y se cotizaron a $ 93,50. Algo similar ocurrió con los Global 2017, que subieron 0,53% y terminaron esa jornada en $ 95.
En cambio, algunos de los bonos que se emitieron después del default cayeron. Fue el caso del Boden 2008, que perdió 0,18% y se ubicó en $ 113,05. Asimismo, el Boden 2012 registró una caída del 0,35% y cerró a $ 254,35.
Bonistas contra la Argentina
BUENOS AIRES.- El GCAB, el mayor comité de acreedores internacionales de la Argentina, emprendió ayer en Estados Unidos la última parte de su contra road show para intentar convencer a los poseedores de títulos impagos de la deuda de no aceptar el programa de canje propuesto. Las presentaciones de Nicola Stock y de Hans Hume comenzaron -según "El Cronista"- en Nueva York, anoche, y terminarán hoy en Boston. (Especial)







