30 Junio 2002 Seguir en 
LA PAZ.- Bolivia cerró sus fronteras para evitar que delincuentes o grupos subversivos empañen los comicios generales que se celebran hoy en todo el país. El Servicio de Migración quedó a cargo de los pasos hacia Brasil, Argentina, Chile y Perú. Con 30.000 efectivos de la Policía y de las Fuerzas Armadas en las calles para garantizar los comicios, el gobierno aseguró que todo está en orden para el funcionamiento de unos 20.000 locales electorales que abrirán hoy en las nueve regiones de la Nación.
En la primera consulta del siglo XXI, cuatro millones de bolivianos eligen presidente, vicepresidente, 27 senadores y 130 diputados.
En primera fila
Según sondeos, ninguno de los once candidatos obtendrá la mayoría necesaria -el 50% más 1 de los votos- y el Congreso deberá escoger entre los dos más votados el próximo 4 de agosto. Con un discurso de corte populista, el ex militar Manfred Reyes Villa, de 47 años, aparece como favorito con una intención de voto de 25%, insuficiente para alcanzar directamente la silla presidencial.
El ex mandatario liberal Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-97) recibe el 28% de adhesiones y el también ex presidente socialdemócrata Jaime Paz Zamora (1989-93) logra 14%. A su vez, el candidato socialista Evo Morales alcanza un 13%. Este líder de los campesinos cocaleros fue descalificado por el embajador de Estados Unidos en Bolivia, Manuel Rocha, lo que provocó la reacción de todos los sectores de la sociedad boliviana. La poderosa Central Obrera Boliviana repudió la intromisión del embajador en el proceso electoral y pidió que se vote a Morales.
Escepticismo general
Con una ciudadanía escéptica y con un alto porcentaje de indecisos, enfrentar el desempleo y la pobreza no será un desafío menor para el presidente que gobernará Bolivia hasta 2007. El nuevo presidente deberá hacer frente a un país estancado económicamente y con altos índices de desocupación en una población activa de 3,4 millones de personas. La crisis económica se ha profundizado en los últimos tres años, según entidades empresarias.
Otro de los desafíos será mantener la estabilidad macroeconómica y reducir el déficit fiscal, que llegó al 7% en 2001 debido a la reforma de pensiones del gobierno de Sánchez de Lozada. (DPA/TELAM)
En la primera consulta del siglo XXI, cuatro millones de bolivianos eligen presidente, vicepresidente, 27 senadores y 130 diputados.
En primera fila
Según sondeos, ninguno de los once candidatos obtendrá la mayoría necesaria -el 50% más 1 de los votos- y el Congreso deberá escoger entre los dos más votados el próximo 4 de agosto. Con un discurso de corte populista, el ex militar Manfred Reyes Villa, de 47 años, aparece como favorito con una intención de voto de 25%, insuficiente para alcanzar directamente la silla presidencial.
El ex mandatario liberal Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-97) recibe el 28% de adhesiones y el también ex presidente socialdemócrata Jaime Paz Zamora (1989-93) logra 14%. A su vez, el candidato socialista Evo Morales alcanza un 13%. Este líder de los campesinos cocaleros fue descalificado por el embajador de Estados Unidos en Bolivia, Manuel Rocha, lo que provocó la reacción de todos los sectores de la sociedad boliviana. La poderosa Central Obrera Boliviana repudió la intromisión del embajador en el proceso electoral y pidió que se vote a Morales.
Escepticismo general
Con una ciudadanía escéptica y con un alto porcentaje de indecisos, enfrentar el desempleo y la pobreza no será un desafío menor para el presidente que gobernará Bolivia hasta 2007. El nuevo presidente deberá hacer frente a un país estancado económicamente y con altos índices de desocupación en una población activa de 3,4 millones de personas. La crisis económica se ha profundizado en los últimos tres años, según entidades empresarias.
Otro de los desafíos será mantener la estabilidad macroeconómica y reducir el déficit fiscal, que llegó al 7% en 2001 debido a la reforma de pensiones del gobierno de Sánchez de Lozada. (DPA/TELAM)







