28 Junio 2002 Seguir en 
LA PAZ.- Una ola de encendidas reacciones generaron las declaraciones del embajador de Estados Unidos, Manuel Rocha, quien advirtió que la ayuda económica de su gobierno a Bolivia correrá peligro si el líder campesino, Evo Morales, recibe un respaldo significativo en las elecciones generales del domingo. Según los sondeos, Morales figura cuarto en la preferencia electoral para presidente. De confirmarse esta tendencia, el partido socialista del líder cocalero ocuparía dos de los 27 escaños en el Senado y 18 de los 130 en Diputados.
Las declaraciones del diplomático, que sin nombrarlo vinculó a Morales con Osama Bin Landen y con el narcotráfico, generaron la reacción de los principales aspirantes a la presidencia boliviana. El ex militar Manfred Reyes Villa, primero en los sondeos, dijo que los estadounidenses no pueden invadir la soberanía de un pueblo, mientras que el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, segundo en los sondeos de intención de voto, afirmó que toda presión o amenaza para influenciar el voto es intolerable. El socialdemócrata Movimiento de la Izquierda Revolucionaria, del ex presidente Jaime Paz -tercero en la preferencia electoral- apuntó que no es adecuado que un diplomático se refiera a una política interna de un país. Por su parte, el presidente Jorge Quiroga se limitó a decir que la decisión de los bolivianos es libre.
Planteo institucional
Morales anunció que iniciará un proceso ante la Organización de Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos (OEA) contra el diplomático por inmiscuirse en asuntos internos. "El embajador Rocha viola la Constitución al inmiscuirse en asuntos internos", afirmó. Rocha es un controvertido diplomático a punto de jubilarse, que ya fue acusado por Morales de haberlo amenazado de muerte. Según analistas, las declaraciones de Rocha exacerbaron pasiones de dignidad nacional y consolidaron las intenciones de voto a favor de Morales. La Central Obrera Boliviana (COB) llamó a cerrar filas en torno de Morales y convocó a votar por él. (DPA)
Las declaraciones del diplomático, que sin nombrarlo vinculó a Morales con Osama Bin Landen y con el narcotráfico, generaron la reacción de los principales aspirantes a la presidencia boliviana. El ex militar Manfred Reyes Villa, primero en los sondeos, dijo que los estadounidenses no pueden invadir la soberanía de un pueblo, mientras que el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, segundo en los sondeos de intención de voto, afirmó que toda presión o amenaza para influenciar el voto es intolerable. El socialdemócrata Movimiento de la Izquierda Revolucionaria, del ex presidente Jaime Paz -tercero en la preferencia electoral- apuntó que no es adecuado que un diplomático se refiera a una política interna de un país. Por su parte, el presidente Jorge Quiroga se limitó a decir que la decisión de los bolivianos es libre.
Planteo institucional
Morales anunció que iniciará un proceso ante la Organización de Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos (OEA) contra el diplomático por inmiscuirse en asuntos internos. "El embajador Rocha viola la Constitución al inmiscuirse en asuntos internos", afirmó. Rocha es un controvertido diplomático a punto de jubilarse, que ya fue acusado por Morales de haberlo amenazado de muerte. Según analistas, las declaraciones de Rocha exacerbaron pasiones de dignidad nacional y consolidaron las intenciones de voto a favor de Morales. La Central Obrera Boliviana (COB) llamó a cerrar filas en torno de Morales y convocó a votar por él. (DPA)







