"El peronismo está buscando un cambio de piel"

El periodista Carlos Pagni observa un escenario con un kirchnerismo debilitado y con nuevos emergentes políticos. Diserta el martes.

TRADICION. El peronismo genera liderazgos de los que después se deshace sin la menor culpa, afirma Pagni. GENTILEZA LA NACION
TRADICION. El peronismo genera liderazgos de los que después se deshace sin la menor culpa, afirma Pagni. GENTILEZA LA NACION
14 Junio 2009
"Creo que el peronismo está intentando, como siempre, un cambio de piel, que le permita presentarse como el mejor verdugo de Kirchner, así como antes se presentó como el mejor verdugo de Menem", afirma Carlos Pagni, cuando se le pregunta cómo lo ve al justicialismo.
"El peronismo tiene una enorme capacidad para generar liderazgos, de los que después se deshace sin el menor sentimiento de culpa", opina el periodista y analista político del diario La Nación.
Pagni, que en esta entrevista sintetizó el escenario político de la Argentina del presente, disertará el martes, a las 20.30, en el Centro Cultural Virla, en el marco del ciclo de conferencias de LA GACETA. "¿Crónica de una crisis o una crisis crónica?" es el título de la charla que ofrecerá el periodista.

- ¿Cómo ve usted estos 15 días preelectorales?
- Me parece que hay muchas incertidumbres, por un lado; y muchas cosas que parecen indefinidas, por el otro. Entre lo que está a definir, parece que al Gobierno le va a costar mucho conservar la mayoría en la Cámara de Diputados. Inclusive, el bloque del Frente para la Victoria podría perder el quórum propio en el Senado, según salgan los resultados, en especial los de Corrientes. Por otro lado, no sabemos qué es lo que va a pasar en la provincia de Buenos Aires. Eso depende de qué polarización haya, de cuánto se sostenga la candidatura de  Margarita Stolbizer. Si las adhesiones a Stolbizer descienden, y esos votos van a De Narváez, la situación de Kirchner se va a complicar. Ahí tenemos una incertidumbre grande porque el gobierno, deliberadamente, le puso mucho riesgo a esa elección bonaerense.

-¿En Kirchner hay una tendencia a buscar el riesgo?
- No me parece. Creo que hay aspectos fiscales en los que ha sido muy conservador. Y con tal de no tener riesgos, ha hecho desastres. Por ejemplo, con el tema de los fondos previsionales. Le tiene pánico al riesgo de una negociación con el Fondo (Monetario Internacional), porque supone que no puede ganar la discusión. Entonces prefiere aislarse, y eso le sale carísimo al país, que hoy podría estar disfrutando de  U$S15.000 millones que le podría prestar el Fondo. Con tal de no correr el riesgo de una negociación, le pagó por adelantado al Fondo. Yo no creo que él tenga una tendencia a buscar riesgos. Lo que sí creo es que tiene muchas veces una pésima capacidad de diagnóstico. Y esa pésima capacidad de diagnóstico lo pone frente a riesgos que él no preveía. La pelea con el campo por dos mil millones de dólares lo hizo perder el 40 % de popularidad.

-¿Cómo analiza la coyuntura?
- Kirchner tiene una pésima imagen, y este es un problema central del oficialismo. El oficialismo, hoy, tiene un problema, porque su figura más importante tiene una pésima imagen. Y eso le pasó ya al peronismo con Menem. A eso hay que sumarle que ese candidato con tan mala imagen pública es el candidato en el principal distrito. Cuando se producen elecciones donde uno de los candidatos es muy protagónico y tiene mucha imagen pública, las elecciones tienden a polarizarse. Y eso significa que la gente vota "a favor" o "en contra" de alguien. Entonces, muchas veces deciden votar no por el candidato al que más aprecian, sino por aquel que más daño pueda hacerle al candidato que hay que vencer. Eso podría suceder en la elección bonaerense. Mucha gente que podría querer votar a Stolbizer estaría evaluando que votarla sería tirar el voto, y que sería mejor dárselo a de Narváez. Hasta ahora, Stolbizer todavía mantiene un nivel de voto que le complica un poco a de Narváez la elección. Hasta ahora, de Narváez ha hecho poco por producir la polarización. Porque ha hecho una lista muy peronista.

- ¿A qué atribuye le penetración de De Narváez en el electorado bonaerense?
-Primero, no es un desconocido, y ya tuvo 1,8 millón de votos. Segundo, forma parte de un entramado peronista que tiene una estructura de organización muy fuerte; hace una campaña publicitaria muy importante. Y hay lugares del segundo cordón del conurbano bonaerense, por ejemplo - donde el gobierno era monopólico- y en los que el efecto de la recesión y la inseguridad son tan pavorosos que aun aquellos más subsidiados y menos informados, empiezan a buscar una alternativa. Y?de Narváez es el más visible.

-¿Cómo lo inserta usted a Duhalde en este escenario?
- Me parece que es un persona en recesión, que tiene una gran capacidad de comunicación con muchos peronistas de la Provincia?(de Buenos Aires). Y que le va a servir a De Narvárez como una especie de armador, de operador político. Y Duhalde pretende, y De Narváez en alguna manera lo acepta - que De Narváez sea el mascarón de proa del duhaldismo, que tampoco tiene tanto prestigio. Pero ahora De Narváez se encuentra con que esa situación le aleja muchos votos no peronistas.?Por eso se abraza más a Macri y a Michetti que a Duhalde.

- ¿Cómo analiza usted el encuentro entre Cobos y De Narváez?
- Me parece que es un episodio absolutamente anecdótico, que puede tener que ver, en alguna medida, con algún resentimiento de Cobos para con el Acuerdo Cívico y Social de Buenos Aires, que a él le ha dado poco espacio en las listas. El acuerdo Cobos - De Narváez, en este momento, es un ataque directo a Carrió, con quien compite para el 2001. Y con quien Cobos tiene relaciones de mucha tensión porque les ha costado mucho armar las listas en la Provincia. Puede ser, también, la devolución de Cobos a la foto que se sacó Carrió en la provincia de Córdoba con Juez, en contra de los radicales de Córdoba, que están absolutamente aliados a Cobos. Pero son variables de la interna radical.

- ¿Hay algún espacio opositor que esté consolidado?
- La única estructura política que aparentemente tiene operatividad en la Argentina, y que le da consistencia a un grupo político es el Estado. El peronismo fue dinamitado en el Congreso de Lanús, en 2002, y todavía no ha podido recomponerse. Y el radicalismo colapsó. Estamos en una etapa de la política argentina en la que la organicidad de la política tiende a cero.?Los partidos están pulverizados. Y se empiezan a ver algunos procesos germinales de asociación. Por ejemplo, Coalición Cívica, UCR y el socialismo se presentaron unificados en 16 distritos. Ese es un fenómeno al que hay que prestarle atención, porque es el fenómeno que desafía al peronismo. Si del otro lado hay una fuerza medianamente competiviva, al peronismo no le va a resultar tan sencillo desdoblarse, como lo venía haciendo hasta ahora. Alrededor de Reutemann también se está formando una especie de corriente peronista que es bastante subterránea, porque le tienen miedo a Kirchner. Hay muchos gobernadores y sindicalistas que están alrededor de Reutemann, pero no veo que haya organicidad. De todos modos, volviendo al acuerdo Coalición Cívica, socialismo y UCR, van a pagar un alto costo político si no van juntos a la elección presidencial del 2001. Y hay que tener en cuenta que en ese espacio están dos de las tres figuras más prestigiosas que hay hoy en la Argentina, según las encuestas: Cobos y Binner. La tercera es Macri.

-¿El verdugo podrá ser De Narváez?
- O Reutemann, más adelante. El gran problema del peronismo es qué poder retiene Kirchner en este momento como para controlar la interna. Porque el 35 % del conurbano de la provincia de Buenos Aires es poco en términos electorales ; pero para la interna peronista es muchísimo, si esos votos son todos del conurbano. De modo que Kirchner puede terminar siendo débil en la política nacional pero lo suficientemente fuerte en el partido como para complicarle al peronismo ese cambio de piel que necesita para reconciliarse con los sectores medios.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios