La nueva tormenta agravó la situación de los damnificados y habría otra víctima

Un joven de 16 años desapareció arrastrado por las aguas del río Medinas. Muchos barrios siguen bajo el agua. Las tareas de evacuación se repitieron en la capital y en el interior. Diversas instituciones recogen donaciones.

FURIA DESTRUCTORA. Imágenes de Río Colorado y del Canal Sur, donde el temporal despojó de sus pertenencias a cientos de tucumanos que tuvieron que ser evacuados. En algunas zonas, el acceso sólo era posible en canoas. LA GACETA / FOTOS DE JORGE OLMOS SGROSSO Y FRANCO VERA
FURIA DESTRUCTORA. Imágenes de Río Colorado y del Canal Sur, donde el temporal despojó de sus pertenencias a cientos de tucumanos que tuvieron que ser evacuados. En algunas zonas, el acceso sólo era posible en canoas. LA GACETA / FOTOS DE JORGE OLMOS SGROSSO Y FRANCO VERA
13 Enero 2007
La tormenta no dio tregua. Quienes ya habían hecho planes de volver a sus casas, tuvieron que resignarse a continuar en los centros de evacuados. Y muchos que empezaban a secar sus camas y sus colchones tuvieron que dejarlo todo y subirse al camión municipal que los llevó al refugio. En la mayoría de los casos, fueron mujeres y niños los que dejaron la casa, mientras que los hombres se quedaron a cuidar las propiedades mojadas y menguadas por la tormenta. El temporal se habría cobrado otra víctima ayer. José Luis Alberto Suárez, de 16 años, fue arrastrado por las aguas del río Medinas, en Aguilares. Aún no fue encontrado. El jueves, había muerto, Eduardo Ricardo Lezcano, operario de la Dirección Provincial del Agua. En la mañana de ayer, en la capital, cayeron 49 mm de agua, un poco más de la mitad de la lluvia caída el miércoles por la noche y el jueves por la madrugada. En el sur, la tormenta fue peor, con picos de 80 mm en La Cocha. La zona más crítica fue la de Río Colorado, pueblo que quedó sumergido y al que los socorristas sólo podían acceder en canoas. En la capital, los episodios más dramáticos se vivieron en los barrios aledaños a los canales Norte y Sur. En el camino de sirga del Canal Sur, el agua levantó el pavimento que hacía poco había sido refaccionado. Tras la tormenta, el barro y la humedad se convirtieron en un peligro. Los especialistas advirten que pueden producirse enfermedades respiratorias e infecciosas. Se multiplicaron las protestas, con cortes de rutas y de calles, en reclamo de ayuda oficial o de medidas que signifiquen una solución definitiva. La contracara de las demandas fue la puesta en marcha, desde el Gobierno y desde sectores sociales, de amplios operativos de solidaridad.