04 Septiembre 2006 Seguir en 
SYDNEY.- En un mundo donde reina la dictadura de la delgadez, las niñas de tan sólo cinco años comienzan a preocuparse por sus cuerpos, una inquietud que fractura la autoestima, según un estudio presentado hoy en el décimo Congreso Internacional sobre la Obesidad que se celebra en Sydney.
"Los niños son sensibles a una edad cada vez más precoz a su apariencia física. El impacto del sobrepeso en la autoestima se ha detectado en niñas a partir de cinco años", declaró el profesor Andrew Hill, de la Universidad de Leeds.
"Los elementos psicológicos como la percepción de su atractivo, la autoestima o la capacidad física pueden mejorarse con una ligera pérdida de peso", declaró ante más de 2.000 en este acontecimiento, organizado cada cuatro años.
En previsión de futuros problemas, los especialistas han puesto en marcha estrategias que permiten a los niños adelgazar en campamentos de verano, en un medio favorable al desarrollo personal.
"El éxito de la pérdida de peso en los campamentos de verano está probablemente relacionado con un ambiente muy sociable y agradable donde las actividades físicas se desarrollan entre nuevos amigos que tienen el mismo problema", comenta Hill.
Otro métodos involucran a los padres en la mejora de la autoestima y de sus habilidades para reducir el riesgo de depresión.
El estudio también demostró que las mujeres que tienen sobrepeso o son obesas, tanto si practican una actividad física como si no, presentaban un riesgo mayor de depresión a tres años vista.
Este estudio, efectuado sobre 7.800 mujeres, mostró además que la obesidad puede tener repercusiones a largo plazo en el bienestar y la felicidad de las mujeres jóvenes.
Las personas gordas son menos ambiciosas en los estudios y su nivel de insatisfacción en el ámbito laboral o en sus relaciones sociales suele ser superior al de las demás, según la misma investigación.
El problema de la obesidad adquiere proporciones inimaginables hace tan sólo varias décadas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad es el factor más importante de las enfermedades crónicas en un planeta que hoy en día cuenta con más obesos que personas desnutridas. (AFP).
"Los niños son sensibles a una edad cada vez más precoz a su apariencia física. El impacto del sobrepeso en la autoestima se ha detectado en niñas a partir de cinco años", declaró el profesor Andrew Hill, de la Universidad de Leeds.
"Los elementos psicológicos como la percepción de su atractivo, la autoestima o la capacidad física pueden mejorarse con una ligera pérdida de peso", declaró ante más de 2.000 en este acontecimiento, organizado cada cuatro años.
En previsión de futuros problemas, los especialistas han puesto en marcha estrategias que permiten a los niños adelgazar en campamentos de verano, en un medio favorable al desarrollo personal.
"El éxito de la pérdida de peso en los campamentos de verano está probablemente relacionado con un ambiente muy sociable y agradable donde las actividades físicas se desarrollan entre nuevos amigos que tienen el mismo problema", comenta Hill.
Otro métodos involucran a los padres en la mejora de la autoestima y de sus habilidades para reducir el riesgo de depresión.
El estudio también demostró que las mujeres que tienen sobrepeso o son obesas, tanto si practican una actividad física como si no, presentaban un riesgo mayor de depresión a tres años vista.
Este estudio, efectuado sobre 7.800 mujeres, mostró además que la obesidad puede tener repercusiones a largo plazo en el bienestar y la felicidad de las mujeres jóvenes.
Las personas gordas son menos ambiciosas en los estudios y su nivel de insatisfacción en el ámbito laboral o en sus relaciones sociales suele ser superior al de las demás, según la misma investigación.
El problema de la obesidad adquiere proporciones inimaginables hace tan sólo varias décadas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad es el factor más importante de las enfermedades crónicas en un planeta que hoy en día cuenta con más obesos que personas desnutridas. (AFP).







