Inédita apertura a los católicos gays en El Vaticano

Inédita apertura a los católicos gays en El Vaticano

19 Febrero 2015

Philip Pulella - Reuters

Un destacado grupo estadounidense católico en favor de los derechos de los homosexuales recibió un tratamiento especial por vez primera en El Vaticano, iniciativa analizada por sus miembros como un signo de cambio en la Iglesia.

“Esto es debido al ‘efecto Francisco’”, dijo la hermana Jeannine Gramick. Ella es cofundadora de New Ways Ministry, entidad que atiende a los homosexuales católicos y promueve los derechos de los gays dentro de los 1.200 millones de fieles de la Iglesia. Gramick y el director ejecutivo, Francis DeBernardo, encabezaron la peregrinación de 50 homosexuales católicos a la audiencia en la Plaza de San Pedro.

Cuando el grupo peregrinó a Roma durante los papados de Juan Pablo II y Benedicto XVI fueron ignorados. Esta vez, un obispo estadounidense y un alto funcionario del Vaticano los ayudaron a sentarse junto a dignatarios y grupos católicos especiales. Cuando pasó el Pontífice cantaron “All are welcome” (”Todos son bienvenidos”), un himno que simboliza su deseo de una Iglesia más inclusiva.

Una lista de participantes facilitada por El Vaticano se refirió a “un grupo de laicos acompañados por una monja”, sin mencionar que se trataba de una organización pro derechos gay.

“Esto significa que hay movimiento en nuestra Iglesia, movimiento para dar la bienvenida a las personas desde el armario exterior al interior”, apuntó Gramick.

Varios meses después de su elección Francisco hizo su célebre comentario acerca de que no podía juzgar a los gays que tienen buena voluntad y buscan a Dios. Pero hasta el momento no ha dado señales de que la Iglesia vaya a cambiar sus enseñanzas de que, aunque la homosexualidad no es un pecado, los actos homosexuales sí lo son.

El pasado octubre, una reunión de obispos de todo el mundo realizada en Roma para debatir sobre la familia hizo público un informe provisional que pedía más aceptación de los gays en la Iglesia. Este pasaje fue suavizado en la versión final del informe, después de que los obispos conservadores se quejaron.

DeBernardo dijo que las parejas católicas de gays y lesbianas y otras familias no tradicionales deberían ser invitadas para hablar ante los religiosos sobre su fe y su sexualidad.

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