Con una alarma comunitaria alejan a los ladrones

En Coronel Zelaya al 400, los vecinos crearon su propio sistema de vigilancia las 24 horas y lograron reducir a cero los arrebatos. Cada propietario instaló un reflector en la vereda y cada vez que suena el alerta, todos deben salir a la calle de inmediato

09 Ago 2012

Agradecen que en la cuadra no hayan tenido que lamentar un hecho de gravedad. Cuanto mucho, sufrieron dos o tres arrebatos por semana. Pero los vecinos de Coronel Zelaya al 400 no quisieron arriesgarse a que la situación empeore y tomaron ellos mismos la decisión de ponerse a trabajar para autoprotegerse. ¿Le pidieron colaboración a la Policía para organizar el sistema de vigilancia? No. La mayoría de las personas que viven en esos 100 metros, hacia ambos lados de la calle, argumentaron que no confían en la eficiencia del personal de la seccional 3ª y que siempre que los llamaron tardaron demasiado en llegar.

Desde principios de este año, los vecinos comenzaron a mantener reuniones para evaluar estrategias tendientes a reducir la inseguridad en la zona, perteneciente al barrio Floresta. Después de analizar los costos y las características del sistema elegido, se pusieron de acuerdo y lo llevaron a la realidad. Como resultado, desde hace unos tres meses la delincuencia desapareció por completo de la cuadra, según contaron con orgullo los mismos protagonistas.

Cómo funciona

Cada vecino pagó $ 550, abonados por única vez. Esa suma incluía el combo completo: un reflector en la puerta de su casa, un control remoto que permite accionar la alarma comunitaria con sólo presionar un botón, carteles en las paredes y dos pasacalles -uno en cada esquina- que advierten el riesgo que corren los potenciales arrebatadores. "Zona vigilada. Sistema de alerta vecinal las 24 horas", anuncian con color rojo.

"Desde que instalamos esto, no hubo un solo arrebato más", afirmó Isabel, que ahora sale tranquila a la vereda. La mujer resaltó que la eficiencia del sistema se basó en el compromiso de los vecinos, ya que la alarma suena sólo en la cuadra y no tiene ningún tipo de conexión con la Policía. "Si alguien aprieta el botón, tenemos que salir todos y rápido", explicó.

Pero eso no es todo, sino que los vecinos intercambiaron sus números de teléfono para mantenerse al tanto de cualquier cosa que pudiera suceder y comprometer la tranquilidad de la cuadra. Mercedes también se muestra satisfecha con la iniciativa. "Los ladrones ni se animan a pasar por acá", destaca. A pocos metros de su casa paran tres líneas de colectivos: la 12, la 10 y la 3. La mujer recordó que antes era imposible estar en la parada porque pasaban en moto y les arrancaban la cartera o el celular, en especial a las mujeres.

Ahora -aseguró- eso es parte de la historia y se puede salir con confianza. "Hasta hoy nunca hemos necesitado presionar la alarma, parece que los carteles y todo lo que pusimos ahuyentaron a los delincuentes", afirmó Mercedes, que además colocó una cámara de seguridad en el hall de su vivienda, también custodiada por varios perros.

Desde la seccional 3ª, en tanto, confirmaron que las denuncias se redujeron a cero en ese sector del barrio desde que los vecinos implementaron el sistema de vigilancia permanente.

INTENTAN IMPLEMENTAR UN SISTEMA SIMILAR

En el barrio Obispo Piedrabuena, los vecinos están desarrollando un sistema similar, con ayuda de la Policía y de la comisión de Seguridad de la Cámara.

Ante las quejas en el pasaje Carlos Gardel, del 900 al 1.100, el legislador Gerónimo Vargas Aignasse y el jefe de la seccional 10ª convocaron a una reunión.

El lunes se llevó a cabo el encuentro y acordaron colocar pasacalles, alarmas comunitarias, limpiar los sitios baldíos y contratar a un "rondín".

Los vecinos, muchos de los cuales ya habían decidido abandonar el barrio, volverán a reunirse dentro de dos semanas para analizar los resultados de la iniciativa.

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