El Gobierno capitaliza la expropiación de YPF

El balance de la primera semana tras el anuncio de la intervención de la petrolera es favorable para Cristina Kirchner.

21 Abr 2012

BUENOS AIRES.- El cierre de la semana en la que el Gobierno prouso la expropiación de YPF deja una primera conclusión: la presidenta Cristina Fernández de Kirchner capitaliza políticamente esta medida de alto impacto y le permite al oficialismo un respiro luego de varios meses de estar a la defensiva, especialmente por la investigación contra el vicepresidente Amado Boudou.

Además, el avance sobre YPF vuelve a obligar a la oposición a sentar postura e inevitablemente a fragmentarse frente al Gobierno, que a su vez logra una corriente de simpatía con sectores que van del centro a la izquierda del arco político nacional.

Mientras las cosas se complican en el frente externo, a partir del apoyo que España consiguió de Estados Unidos y la Unión Europea, la única encuesta conocida hasta el momento que midió el impacto social fronteras adentro de la expropiación de YPF fue encargada por el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, uno de los pocos distritos adversos al kirchnerismo.

Sin embargo, el resultado del sondeo -realizado de manera telefónica por la consultora Isonomía- obligó a Macri a suavizar las duras críticas que había lanzado contra la iniciativa apenas realizado el anuncio, ya que el 46 % de los consultados manifestó estar de acuerdo con la decisión del Gobierno nacional.

Otro 34,4 % dijo estar en contra, mientras que el 19,7 % restante no tuvo opinión formada al respecto, aunque el mismo trabajo muestra que el 34,8 % de los encuestados cree que el Gobierno manejará YPF "mejor" que la gestión privada y el 35,6 que la manejará "peor", mientras el 20,9 % cree que no habrá diferencia.

Además, los resultados del sondeo señalan que el 42,7 por ciento de los encuestados (un total de 1.053 en un muestreo estratificado por zonas) considera que la expropiación afectará "de manera positiva" la economía del país, mientras que el 37,2 cree que el impacto será negativo.

"La mayoría está conceptualmente a favor de la expropiación de YPF, casi un 50 % en la Ciudad, siendo que no es un distrito favorable al kirchnerismo. Si por esta característica hacés una proyección nacional, se puede decir que el Gobierno logró un apoyo importante", señaló a NA Rodrigo Martínez, uno de los directores de Isonomía.

De todos modos, Rodríguez remarcó que "se percibe alguna incertidumbre sobre las consecuencias que podría tener la medida para la economía argentina" y sostuvo que "la gente también está divida cuando se la consulta por la forma en la que actuó el Gobierno, por lo intempestivo".

"La cuestión de YPF toca una veta nacionalista, simbólica, que atraviesa las clases sociales y las ideas políticas. El apoyo es más para la idea de ´argentinizar´ que de ´estatizar´", agregó el consultor.

Por fuera del macrismo, otra vez con una postura incómoda quedó la UCR, que desde las últimas elecciones ha dado muestras de un cambio de estrategia política, en la búsqueda de un equilibrio entre las diferencias con el Gobierno y la coincidencia con el socialismo, al que aspira acercarse de cara a 2013.

Así, luego de encerrarse a debatir crudamente la postura que adoptarían a la hora de la votación parlamentaria, los radicales decidieron finalmente acompañarla en general, aunque con disidencias en particular, lo mismo que el Frente Amplio Progresista (FAP).

También manifestó su apoyo a la expropiación de YPF el diputado Fernando "Pino" Solanas, de Proyecto Sur, un vocero incansable contra la privatización de los recursos petroleros, mineros y del transporte ferroviario.

Los peronistas opositores, en tanto, simpatizan con la medida pero muchos de ellos votarán en contra, arrastrados por la bronca que les provoca el liderazgo kirchnerista dentro del justicialismo. (NA)

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