Una muerte que derivó en el silenciamiento de la red

03 Abril 2012

Por Andreas Landwehr - Agencia DPA

Todo parece sacado de un thriller pensado en Hollywood: un británico es hallado muerto en un hotel; un jefe de Policía revela en un consulado de Estados Unidos sus sospechas de que el fallecido fue víctima de un asesinato; un ambicioso político en la cúpula del poder se ve salpicado por el escándalo; se multiplican los rumores de una lucha por el poder y de un golpe militar que hacen que este país, la China de más de 1.000 millones de habitantes, contenga la respiración. 

Publicidad


El escándalo en la cúpula del Partido Comunista de China (PCC) cada vez tiene más resonancia. Con las hasta ahora mayores restricciones en los debates que se desarrollan en Internet, la censura interna intenta, desde el fin de semana, aplacar las versiones de un golpe de Estado y las especulaciones sobre las fisuras en la férrea cúpula del Gobierno.

Muchos de los 200 millones de usuarios de Sina Weibo, el servicio local de mensajes cortos similar a Twitter, estaban escandalizados. Mientras, algunos observadores consideran que esta acción concentrada es (sobre todo) una señal de que la cúpula del partido, tras un largo tira y afloja, ha conseguido una postura unánime sobre cómo proceder.

Misterios

Las investigaciones sobre el increíble thriller político en torno al destacado político Bo Xilai, apartado de la cúpula hace dos semanas, se han ampliado. La misteriosa muerte de un asesor empresarial británico que tenía una relación estrecha con la familia de Bo ha levantado nuevas sospechas. Al parecer, Neil Heywood temía por su seguridad después de haber roto con la esposa del dirigente, informa el diario estadounidense The Wall Street Journal.

El británico, de 41 años, fue hallado muerto en una habitación de hotel en Chongqing. La Policía certificó "consumo excesivo de alcohol" y lo incineró sin realizar autopsia alguna. El Ministerio de Asuntos Exteriores británico pidió una investigación más a fondo.

Bo Xilai, destituido como jefe del Partido en Chongqing, y su esposa Gu Kailai se encuentran, al parecer, bajo arresto domiciliario en Pekín. Bo es hijo del veterano de la Revolución, Bo Yibo, quien en su momento formó parte de los Ocho Inmortales, la élite del poder comunista.

La caída del carismático político (al que se le conoce como "principito" por ser hijo de la alta cuna comunista) ha desatado fuertes tensiones en la cúpula, ya que con el cambio de generación previsto para dentro de medio año, Bo tendría que haber entrado en el Comité Permanente del Buró Político, el máximo círculo del poder.

Al menos un miembro del Comité Permanente ha mostrado su desacuerdo: se trata del poderoso Zhou Yongkang, quien está al frente del poderoso aparato de seguridad. Los analistas creen que este inusual disentimiento y los buenos contactos de Bo con los militares podrían haber desatado los rumores (ahora silenciados por la censura) de golpe de Estado. "Es una idea estrafalaria que sólo puede rivalizar con las mejores producciones de Hollywood", comentó una persona influyente en China.

El detonante de todo este caso fue el ex jefe de la policía de Chongqing, Wang Lijun, quien a principios de febrero pidió ir al consulado británico para conversar y finalmente no se presentó. En lugar de ello, el conocido como "súper policía" (como correligionario del destituido jefe de Partido de Chongqing), apareció el 6 de febrero en el consultado estadounidense de Chegdu, a 300 kilómetros de distancia, porque temía por su propia vida.

El ex jefe de Policía admitió que había informado a Bo de la sospecha de que el británico había sido envenenado, informó el Wall Street Journal. Al parecer, también otros datos no confirmados indican que una posible implicación de la esposa de Bo en la muerte de Heywood habría conducido a las desavenencias entre ambos compañeros.

Asilo frustrado

El ex policía presentó materiales para poder negociar una salida segura a Estados Unidos, pero no le dio asilo y un día después se entregó a la central del PCC. Nada está demostrado, pero la falta de información no hace más que avivar las especulaciones. También el dudoso papel del británico suscita muchas preguntas. Heywood conoció a la familia en la década del 90, cuando Bo todavía era alcalde de la ciudad portuaria de Dalian.

A través de los contactos, Heywood ayudó a Bo Guagua, hijo del poderoso dirigente, a ingresar a Harrow, la escuela británica de élite donde otros niños son registrado para poder entrar nada más nacer. El asesor empresarial estaba casado con una china, tenía dos hijos y vivía en Pekín. Como consejero de empresas extranjeras, arreglaba encuentros con Bo, quien entre 2004 y 2007 fue también ministro de Comercio. Existen vagas sospechas de que él lo ayudó a esconder parte de su patrimonio en el extranjero.

Como asesor empresarial, el muerto recogía información muy específica sobre empresas chinas. Y un detalle más: Heywood trabajaba también para la empresa británica Hakluyt, especializada en la "Business Intelligence" (inteligencia empresarial) y que fue fundada por ex agentes del servicio secreto británico para el extranjero, el MI6.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios