Ciccone, la conexión local

25 Feb 2012 Por Federico Türpe
Poco antes de las elecciones, cuando ya estaba conformada la fórmula presidencial, los servicios de inteligencia le habrían advertido a la presidenta Cristina Fernández sobre las supuestas vinculaciones del entonces ministro de Economía Amado Boudou con la empresa Valores Sudamericanos (ex Ciccone Calcográfica) y el riesgo de que estallase un escándalo a causa de una operatoria de 50 millones de dólares, por la impresión de 700 millones en billetes de $ 100. Según informaciones de la SIDE a las que tuvimos acceso, Cristina dijo que ya no podía dar marcha atrás con la fórmula. Más allá de este dato, vale la pena desempolvar los archivos y repasar algunos hechos que tienen fundamental importancia para los tucumanos.
La sospechada relación del peronismo/kirchnerismo con la hoy quebrada Ciccone, la planta gráfica privada más importante del país, es de larga data y tiene más ramificaciones que el árbol genealógico de la novela Cien Años de Soledad. Boudou ya había estado en el centro del escenario en diciembre de 2010, cuando el diario La Nación informó que la AFIP le había condonado el 75% de la deuda impositiva a Ciccone (estimada en $ 240 millones). Luego de la publicación del matutino porteño, la AFIP negó esa condonación a través de un comunicado.
Volviendo a Tucumán, el lunes pasado LA GACETA visitó la propiedad que figura como sede de la empresa "Agroibérica de Inversiones SA", ubicada en San Miguel 623 de esta capital. Según el abogado Ricardo Monner Sans, esta firma pertenece a Alejandro Vandenbroele y a Fabián Carosso Donatiello. Vandenbroele es un monotributista que factura 15.000 pesos por año y que, sin embargo, en septiembre de 2010, según registros de la AFIP, pagó 567.000 pesos, como director de The Old Fund SA, para levantar la quiebra de Ciccone. Un detalle: The Old Fun es una sociedad anónima creada con un capital de apenas 30.000 pesos.
No fue este hecho el que lanzó al estrellato a Vandenbroele, sino su ex esposa y ahora enemiga, Laura Muñoz, que denunció en el programa de radio de Jorge Lanata que su ex marido es testaferro de Boudou.
En la supuesta sede de Agroibérica el diario sólo encontró una vivienda familiar, que al parecer no está habitada. LA GACETA habló con los vecinos de la casa de al lado, de San Miguel 620, quienes admitieron ser también los dueños de la propiedad del 623 y negaron cualquier vinculación con Vandenbroele, Boudou y compañía.
La relación de los tucumanos con Ciccone no es nueva. En dos meses se cumplen diez años de uno de los mayores escándalos provinciales por corrupción, la famosa causa de los "Bonos Mellizos", que llegó a tener alcance internacional, y en la que se denunciaba la impresión de $ 24 millones en bonos duplicados. Este hecho se conoció en 2002, cuando un tesorero del Banco del Tucumán encontró cuatro pares de bonos de $ 20. El gobernador en ese entonces era Julio Miranda y el ministro de Economía, José Alperovich. La investigación recayó en la Fiscalía Anticorrupción, a cargo de Esteban Jerez, y estuvieron imputados, entre otros, Roberto Molina, director de Ciccone, e incluso tuvo que venir a declarar a Tucumán James Cheek (fallecido en mayo de 2011), ex embajador de EEUU en la Argentina y también director de Ciccone en ese momento.
Tras haber sido creada el 10 de mayo de 2000, la Fiscalía Anticorrupción, que investigó casi 450 causas por corrupción de las cuales ninguna llegó a juicio oral, fue desmantelada en septiembre de 2005 durante el gobierno, justamente, de Alperovich.
Si a Boudou -amigo íntimo de Alperovich-, hoy le pasara algo o tuviera que renunciar, ¿quién ocuparía su cargo? Beatriz Rojkés de Alperovich. Las coincidencias a veces son sorprendentes.
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