18 Febrero 2012 Seguir en 
Los conductores deberán tener más precaución cuando circulen por Santa Fe al 500. A los decks que están terminando de construir frente a los bares y a los restaurantes ubicados en esa cuadra se les agregaron dos lomos de burro. Los ubicaron a la altura de cada deck y representan un obstáculo que obliga a disminuir la velocidad. Están recién pintados de amarillo y blanco y hay un cartel que dice "pare" que alerta sobre su presencia. Ayer al mediodía una fila de conductores se encimaban y bajaban la velocidad a 20 km/h para sortear los lomos.
Las opiniones están divididas. Hay quienes consideran que son necesarios porque se trata de una cuadra por la que circulan muchos chicos, madres con bebés y ancianos que frecuentan la plaza Urquiza. Daniela, de una agencia de quiniela ubicada en la esquina de Santa Fe y 25 de Mayo, y Manuel, un taxista, coinciden en que son cuadras por las que circulan muchos automóviles y que cualquier medida que reduzca la velocidad es buena.
Por otro lado, hay una ordenanza municipal promulgada en septiembre de 1998 que ordena la erradicación de los lomos de burro en calles y pasajes de la capital. El concejal José Luis Avignone presentó un pedido para que se quite estos flamantes lomos de burro. El edil considera que generarán más de un inconveniente en esa zona, además de que van en contra de la norma.
Para relajarse
La prohibición de estacionar en parte de la Santa Fe al 500 es la primera medida de un plan del municipio -"Café en los barrios"- que apunta a jerarquizar la zona gastronómica que va de Santa Fe y Maipú hasta 25 de Mayo y avenida Sarmiento.
El objetivo es darle la posibilidad al tucumano de que disfrute un café o una comida en la vereda sin sentir que los autos se le vienen encima. Lo mismo se tiene pensado hacer en otros puntos de la ciudad.
"No desconozco que exista esa ordenanza, pero se prefirió priorizar la seguridad de los peatones", señaló Luis Lobo Chaklián, secretario de Planificación Urbana. Según explicó, estos lomos de burro garantizan que se circulará a menor velocidad por la cuadra y no se producirán accidentes.
"Estamos inaugurando un espacio para que los tucumanos tomen café. Hay que adecuarse a la necesidad según los casos y cuando las circunstancias lo requieran", añadió. Con esto fundamentó la decisión de construir los reductores de velocidad.
Además, advirtió que la ordenanza se promulgó cuando en Tucumán había 120.000 autos menos que ahora.
La construcción de las tarimas de madera comenzó el 1 de febrero y ya están casi listas. Se colocaron barandas para separar el espacio con la calle. Además, están armadas a la misma altura del cordón.
El objetivo es ensanchar las veredas para que los bares puedan extender sus mesas y sillas en el lugar donde antes estacionaban los autos. Sólo donde se encuentran los decks no se puede dejar el auto. En los espacios libres (que no corresponden a garages) el estacionamiento está permitido. El plan fue consensuado entre los dueños de los bares y el municipio.
Las opiniones están divididas. Hay quienes consideran que son necesarios porque se trata de una cuadra por la que circulan muchos chicos, madres con bebés y ancianos que frecuentan la plaza Urquiza. Daniela, de una agencia de quiniela ubicada en la esquina de Santa Fe y 25 de Mayo, y Manuel, un taxista, coinciden en que son cuadras por las que circulan muchos automóviles y que cualquier medida que reduzca la velocidad es buena.
Por otro lado, hay una ordenanza municipal promulgada en septiembre de 1998 que ordena la erradicación de los lomos de burro en calles y pasajes de la capital. El concejal José Luis Avignone presentó un pedido para que se quite estos flamantes lomos de burro. El edil considera que generarán más de un inconveniente en esa zona, además de que van en contra de la norma.
Para relajarse
La prohibición de estacionar en parte de la Santa Fe al 500 es la primera medida de un plan del municipio -"Café en los barrios"- que apunta a jerarquizar la zona gastronómica que va de Santa Fe y Maipú hasta 25 de Mayo y avenida Sarmiento.
El objetivo es darle la posibilidad al tucumano de que disfrute un café o una comida en la vereda sin sentir que los autos se le vienen encima. Lo mismo se tiene pensado hacer en otros puntos de la ciudad.
"No desconozco que exista esa ordenanza, pero se prefirió priorizar la seguridad de los peatones", señaló Luis Lobo Chaklián, secretario de Planificación Urbana. Según explicó, estos lomos de burro garantizan que se circulará a menor velocidad por la cuadra y no se producirán accidentes.
"Estamos inaugurando un espacio para que los tucumanos tomen café. Hay que adecuarse a la necesidad según los casos y cuando las circunstancias lo requieran", añadió. Con esto fundamentó la decisión de construir los reductores de velocidad.
Además, advirtió que la ordenanza se promulgó cuando en Tucumán había 120.000 autos menos que ahora.
La construcción de las tarimas de madera comenzó el 1 de febrero y ya están casi listas. Se colocaron barandas para separar el espacio con la calle. Además, están armadas a la misma altura del cordón.
El objetivo es ensanchar las veredas para que los bares puedan extender sus mesas y sillas en el lugar donde antes estacionaban los autos. Sólo donde se encuentran los decks no se puede dejar el auto. En los espacios libres (que no corresponden a garages) el estacionamiento está permitido. El plan fue consensuado entre los dueños de los bares y el municipio.







